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Ante la grave crisis de orden público que en la actualidad está atravesando nuestro país, surgió una gran medida que involucra, no solamente a nuestra nación, sino a todos aquellas que, a nivel de nuestro continente americano, son afectadas por grupos al margen de la ley ocasionando afectaciones en sus territorios y debilitando toda la convivencia que dichas regiones representan y, por supuesto, generando altos y efectivos porcentajes de pobreza, pues su economía, se ve altamente afectada al no contar con oportunidades dignas de trabajo.
Por lo tanto y, a consecuencia de los grandes estragos que la delincuencia de los carteles del narcotráfico viene originando, la propuesta es conformar un frente común entre naciones vecinas como de aquellas que se vean afectadas por el tránsito de narcóticos en sus territorios.
Por tal razón surgió la idea, que viene siendo liderada por los Estados Unidos de Norte América, de crear una cooperación multinacional de estrategia militar para que todos aquellos países que se vean perjudicados por el flagelo del narcotráfico, puedan cerrar filas para afrontar el problema y, permitir, la colaboración en seguridad para sus regiones y despensas naturales.
Dicho proceso es lo que se conoce como ‘Escudo de las Américas’, y cuya fecha de fundación fue el 7 de marzo del 2026 por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump; nuestro país asumió y acepto el compromiso a partir de 14 de septiembre del 2026 y, hoy, genera una serie de expectativas ante la comunidad nacional e internacional, para lograr afrontar en forma clara y contundente el control para finiquitar ese gran porcentaje de siembras ilícitas que inundan a nuestros campos y que tradicionalmente son mal utilizados para el cultivo de la cocaína.
Al presidente de todos los colombianos, Abelardo de la Espriella, le corresponderá asumir con toda la gallardía y energía correspondiente el duro compromiso de acabar con todos aquellos carteles reconocidos y que, hoy por hoy, son los causantes de todo ese desastre del orden público que nuestro país y, gran parte de nuestro continente, están sufriendo por su nefasta presencia; grupos como las mal llamadas disidencias de las Farc, pues estas son las misma Farc de hace 50 años que tradicionalmente hemos conocido y que han producido los crímenes más horrendos que nuestra sociedad le ha tocado aguantar (crímenes de lesa humanidad); hoy la conforman cuatro grupos más, liderados por delincuentes que se han especializado en el terrorismo mezquino, miserable y cobarde.
El Eln, el Clan del Golfo y otros grupos externos que se han enquistado en nuestro país serán a los que se tendrán que combatir para lograr, a mediano plazo, reducir su presencia en nuestros territorios.
Este gran conjunto de países que ha formado el ‘Escudo de las Américas’ es una buena medida de cooperación y control sobre este espinoso tema del narcotráfico y minería ilegal, pues a través de estos se han ocasionado la mayoría de las desgracias que hoy ostentan los diferentes países que hoy hacen parte en su organización y, será la “cooperación” en últimas, la que marcará la ruta para obtener resultados que nos permitan determinar el éxito de la medida.
La asistencia y cooperación militar como la presencia de equipos especiales para detectar a los diferentes grupos al margen de la ley; reconocimiento de territorios así mismo como toda esa gama en inteligencia y altos estudios sobre tácticas para llegar al objetivo, serán las que marcarán la diferencia de lo que años atrás se venía desarrollando con muchas limitaciones y, en algunos casos, como el periodo anterior de Gobierno, sin ninguna acción efectiva para su neutralización.
Lo anterior no se puede interpretar bajo ninguna circunstancia como invasión a nuestra soberanía, pues estas acciones se han venido desarrollando a lo largo de los años como forma de poder dar o pedir colaboración a gobiernos vecinos con mayor tecnología y conocimientos teóricos para lograr contrarrestar, conjuntamente, actos que impactan el progreso a nuestros territorios; así mismo, serán las fuerzas armadas nacionales las que asumirán dichos procesos y, tan solo ellas, llevarán la dinámica y el liderazgo en su accionar.
La sede escogida por parte del presidente Abelardo de la Espriella para que funcione esta gran disposición de ‘Escudo de las Américas’, para nuestro país, correspondió a la ciudad de Medellín, por ser una ciudad a la que le ha tocado afrontar más a estos grupos del narcoterrorismo y donde su presencia es mayor.
Por lo demás, nuestros mejores deseos para que llegue la auténtica paz.

Escrito por
Boyacá Sie7e Días
Publicado el 18 de octubre de 2026 · 9:00 a. m.
