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La más reciente obra de Balaguera recorre una vida marcada por la migración, el trabajo, la familia y el arraigo a la tierra natal.

Las montañas de Belén, Boyacá, no solo marcaron su origen, también siguen latiendo en cada página que escribe. Desde Estados Unidos, el boyacense Michael Balaguera Castro convirtió uno de los momentos más dolorosos de su vida en una obra literaria que hoy recorre el mundo a través de dos singulares personajes.
La historia comenzó en medio de la adversidad. Hace cerca de 20 años, cuando a su esposa, Eileen Brooks, le diagnosticaron cáncer de pulmón, Balaguera encontró en la escritura una forma de enfrentar lo inevitable.
Mientras la acompañaba durante su enfermedad, se refugió en los recuerdos, en su tierra natal y en la imaginación. Tras su fallecimiento, ese proceso íntimo terminó tomando forma en un libro.
El resultado es ‘Dos boyacenses, pero animales’, una obra protagonizada por Yango, un perro, y Zacarías, un ratón, que deciden abandonar Belén para descubrir qué hay más allá de sus montañas. La travesía de estos personajes refleja, en muchos sentidos, el propio camino del autor, quien dejó su pueblo hace 60 años en busca de nuevas oportunidades.
A lo largo del relato, los protagonistas enfrentan situaciones inesperadas: en Bogotá, uno de ellos sufre un accidente con un bus y el otro termina en un laboratorio universitario. Logran escapar y continúan su recorrido, que los lleva incluso hasta escenarios internacionales como Rusia.

Cada episodio se construye con referencias claras que permiten ubicar al lector en tiempo y espacio, mientras la historia avanza entre dificultades, aprendizajes y momentos de disfrute.
Pese a la historia, el libro conserva una fuerte esencia boyacense. Expresiones propias de la región como ‘sumercé’ o ‘juemíchica’ aparecen en los diálogos, recordando que el vínculo con Belén sigue intacto. En este universo narrativo, los animales no solo viven aventuras: también sienten, sueñan y enfrentan las complejidades del mundo, tal como lo haría cualquier ser humano.
La literatura ha sido una constante en la vida de Balaguera. Aunque creció en medio de limitaciones económicas que restringieron su acceso a la educación formal, nunca dejó de lado su interés por escribir.
Antes de este libro, ya había publicado ‘From los Andes to Brooklyn’, donde narra su proceso migratorio y su adaptación a Estados Unidos, país en el que se desempeñaba como técnico en sistemas de aire acondicionado.
Antes de emprender su viaje al exterior, el boyacense trabajó en Acerías PazdelRío y se formó en redes eléctricas. Su historia, marcada por el esfuerzo y la migración, también se refleja en su presente: en Estados Unidos formó una familia y tuvo dos hijos; Brian y Preston, se volvió a casar y ya lleva 15 años con su esposa Patty.
Desde Belén hasta escenarios internacionales, su historia demuestra que las raíces no se pierden, y que incluso en medio del dolor, hay relatos que nacen para cruzar fronteras.
Actualmente, sus obras se consiguen principalmente por internet y bajo pedido en librerías del exterior.
Una historia de superación
A sus 79 años, Michael Balaguera sigue escribiendo como quien vuelve a la finca de la infancia: despacio, con nostalgia y sin desprenderse del acento. Aunque en Estados Unidos lo conocen como Michael, su historia comienza en Belén (Boyacá), “cerquita ahí de Tunja”, desde donde salió siendo muy joven para enfrentarse a un mundo que no hablaba su idioma, pero que terminó adoptándolo.
“En los Estados Unidos me llaman Michael Balaguera, vine acá muy temprano, nací en Belén Boyacá”, cuenta.
Tenía un poco más de 20 años cuando dejó el país. Trabajaba en PazdelRío y fue allí, entre conversaciones y amistades, donde nació la idea de emigrar.
Llegó solo a Nueva York, sin dominar el inglés y con la carga emocional de dejar atrás el campo, la familia y una vida campesina que —sin saberlo— se convertiría en la materia prima de su literatura.
Ese recorrido vital es el eje de ‘My only bag and the rest of my story’, su más reciente libro, en el que Balaguera narra la experiencia de haber cruzado fronteras con una sola maleta, cargada más de recuerdos que de objetos. En la contraportada resume el espíritu de la obra al contar que esa maleta traída desde Belén no solo guardaba pertenencias personales, sino “todos mis recuerdos de infancia… todos mis sueños”.
Su escritura no se desprende del origen. Al contrario, lo reafirma.
“Yo admiro a Colombia y quiero mucho a Colombia y siempre está en mi literatura, he puesto el nombre grande de Colombia, he puesto el nombre de mi pueblo Belén en alto”, dice con orgullo.
Las portadas de sus libros, los escenarios y los personajes reflejan la vida rural: la iglesia, los colores del pueblo, la forma de hablar y de vivir de la gente con la que creció sembrando papa, trigo y cebada.
“Vine a los Estados Unidos solo… ahora mi familia es como 30 o 40, por lo menos”, dice al recordar que hoy es padre, abuelo y ciudadano estadounidense, un logro que define como uno de los más grandes de su vida.
‘My only bag and the rest of my story’ no es solo una autobiografía. Es un puente entre Belén y Brooklyn, entre los Andes y la gran ciudad, entre el campesino que sembraba y el escritor que hoy deja constancia de su paso por el mundo. Un libro donde la memoria no pesa, pero sí acompaña.
A propósito del Día de la Boyacensidad, Michael Balaguera no deja de sentir cariño y nostalgia por su terruño, porque pese al tiempo y la distancia continúa sintiéndose orgulloso de ser boyacense y eso lo refleja en sus libros.
Escrito por
Boyacá Sie7e Días
Publicado el 3 de octubre de 2026 · 11:00 a. m.