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Internacional y Gremio, los dos grandes de la capital de Río Grande do Sul, están en zona de descenso. En Boyacá también hay preocupación: si Boyacá Chicó pierde la categoría y Patriotas no consigue el ascenso, el departamento se quedaría sin fútbol en la primera división, algo que no ocurre desde hace 22 años.
El fútbol también es identidad. Eso es lo que hoy está en juego en Porto Alegre y en Boyacá. La capital de Río Grande do Sul tiene dos grandes: Internacional y Gremio.
Son clubes históricos, con grandes hinchadas y una rivalidad que hace parte de la vida de la ciudad. Pero los dos están hoy en problemas. Internacional y Gremio ocupan puestos de descenso en el Brasileirao.
La posibilidad de que los dos terminen en la Serie B tiene preocupada a una ciudad que durante décadas ha tenido a sus dos equipos entre los protagonistas del fútbol brasileño.
De ahí surge la pregunta: ¿Porto Alegre podría pasar de Porto Alegre a Porto Triste Aunque la historia no está definida. Al Brasileirao le quedan diez jornadas y los dos equipos pueden salir de la zona de descenso.
Internacional tendrá a Eduardo Baptista como nuevo técnico, mientras Gremio afrontará este tramo de la temporada con Renato Gaúcho.
En Boyacá también quedan partidos por jugar. Boyacá Chicó todavía puede salvar la categoría. Patriotas todavía puede regresar a la primera división.
Los dos caminos están con posibilidades. Pero existe un escenario que nadie en el fútbol boyacense quiere enfrentar: que Chicó descienda y Patriotas no consiga el ascenso.
Si eso ocurre, Boyacá se quedaría sin representación en la primera división del fútbol colombiano. Sería una situación inédita en los últimos 22 años.
La historia de Porto Alegre permite entender lo que está en juego. Cuando dos equipos representan buena parte de la identidad futbolística de una región, su suerte no queda solamente en la cancha.
En Porto Alegre, una ciudad espera que Internacional y Gremio logren mantenerse en la Serie A.
En Boyacá, los aficionados esperan que Chicó conserve la categoría y que Patriotas consiga regresar a la máxima división.
Que Porto Alegre siga siendo Porto Alegre. Y Boyacá también tiene una tarea pendiente: seguir teniendo fútbol de primera.
Escrito por
Luis Francisco Lagos
Publicado el 3 de octubre de 2026 · 7:00 a. m.