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Expertos advierten que la detección temprana, el reporte oportuno y la protección de las personas son determinantes para evitar que un conato termine convertido en un incendio de grandes proporciones.

El incendio forestal que desde mediados de septiembre afectó amplias zonas de Villa de Leyva volvió a evidenciar la rapidez con la que un pequeño foco puede convertirse en una emergencia de gran magnitud cuando confluyen factores como altas temperaturas, vegetación seca, condiciones de viento y terrenos de difícil acceso.
Precisamente, especialistas en gestión del riesgo señalan que las primeras horas son determinantes para evitar la propagación del fuego y reducir las afectaciones ambientales, económicas y sociales.
De acuerdo con SACS Group, compañía especializada en gestión integral del riesgo, el error más común durante un incendio forestal es intentar combatir las llamas sin contar con entrenamiento ni equipos adecuados. La recomendación principal de la empresa es reportar de inmediato la emergencia, proteger la vida de las personas y facilitar la intervención de los organismos de respuesta.
“En un incendio forestal cada minuto cuenta, pero actuar rápido no significa exponerse al fuego. La primera decisión debe ser informar a los organismos de emergencia con la ubicación más precisa posible y observar, desde un lugar seguro, hacia dónde se desplazan el humo y las llamas”, explicó Carolina López Pérez, gerente técnica para Latinoamérica de la compañía.
Los expertos destacan que uno de los principales factores que facilita la propagación de los incendios es la acumulación de material vegetal seco, como hojas, ramas, madera y pastizales, que actúan como combustible natural.
La presencia de brasas transportadas por el viento también representa un riesgo importante. Estas pueden generar focos secundarios a varios metros del incendio principal, incluso en sectores que inicialmente no parecían estar comprometidos.
Ante esta situación, la recomendación es reportar inmediatamente cualquier nueva columna de humo o punto de calor a los organismos de socorro, evitando intervenir directamente.
Otro aspecto fundamental durante una emergencia de este tipo es garantizar el acceso de los equipos de respuesta.
Las autoridades y especialistas recomiendan mantener libres caminos, portones y vías internas para facilitar la llegada de bomberos, carrotanques y demás vehículos de atención.
Una lección que deja Villa de Leyva
La emergencia registrada en Villa de Leyva, que obligó al despliegue de centenares de personas y recursos aéreos y terrestres para contener las llamas, puso de manifiesto la complejidad de este tipo de eventos y la necesidad de fortalecer la prevención en comunidades ubicadas cerca de zonas forestales.
Los especialistas coinciden en que la mejor estrategia para enfrentar un incendio forestal sigue siendo la anticipación. Detectar oportunamente un foco, reportarlo de inmediato y adoptar medidas básicas de prevención puede marcar la diferencia entre una situación controlable y una emergencia de gran magnitud.
En un departamento como Boyacá, donde las temporadas secas incrementan el riesgo de incendios forestales, la preparación y la responsabilidad ciudadana continúan siendo herramientas fundamentales para proteger los ecosistemas, las comunidades y la infraestructura ubicada en las zonas de influencia de estos eventos.
Escrito por
Boyacá Sie7e Días
Publicado el 28 de septiembre de 2026 · 6:00 p. m.