Escucha este artículo
Audio generado con IA

Hoy en Boyacá el 18,42 % de la población es mayor de 60 años, en el 2050 será el 28,4 %. En 10 años (2016-2025) los nacimientos pasaron de 15.157 a 9.648.
La transición demográfica es un fenómeno mundial y Colombia no es la excepción. La expresión más aguda es la disminución de los nacimientos; por ejemplo, en el año 2025 la tasa global de fecundidad, que indica el número de hijos promedio que tendrían las mujeres al final de su vida reproductiva, reportó el valor más bajo de la serie, con 1,0 hijos promedio por mujer. En el año 2000, esta tasa era de 2,57 hijos por mujer y más atrás, en 1964, era de 6,48 hijos por mujer. Busco en este artículo exponer dos temas: la caída en los nacimientos en Boyacá y, en segundo lugar, algunos de los desafíos que enfrenta el departamento.
Boyacá con una mayor caída de nacimientos

Fuente: DANE, elaboración propia
Como se evidencia en la gráfica, la caída de los nacimientos en Boyacá ha sido constante, con dos excepciones en 2012 y 2020. La reducción más fuerte se dio en el periodo interanual 2023-2024, con una variación de -9,4 %. En el periodo más reciente (2024 a 2025), la variación en el país fue de -2,7 %, mientras la del departamento alcanzó -6,0 %, lo cual ubica a Boyacá como el quinto departamento con mayor caída de nacimientos en Colombia. La tasa global de fecundidad es similar a la del país, hoy es de un hijo por cada mujer.
De acuerdo con las cifras hasta el 31 de julio de 2026, los municipios con el menor número de nacimientos según la residencia de la madre son: Tununguá y Tutazá con uno; Chiscas, Sativasur, Busbanzá, Beteitiva y La Victoria con dos. 34 municipios registran menos de diez nacimientos en Boyacá; por el contrario, Tunja con 1.056, Duitama con 664 y Sogamoso con 629 son los de mayor número.
Por otra parte, el envejecimiento afecta con mayor rigor a Boyacá. De acuerdo con la actualización más reciente de las proyecciones de población del DANE (agosto 8 de 2025), el departamento para el 2026 cuenta con 108.446 hombres mayores de 60 años y 130.224 mujeres mayores de 60 años, lo cual representa en total el 18,42 % de la población, siendo el quinto con mayor proporción. En Colombia el porcentaje es de 15,3 %. Lo complejo, por la prestación de bienes y servicios públicos, es que 112.120 adultos y adultas mayores viven en centros poblados y área rural dispersa.
Los desafíos
Para el 2050 la población adulta mayor del departamento representará el 28,40 % del total. La cifra es ya un reto, pues implica pensar de otra manera a consecuencia del cambio demográfico que se experimenta. Los nuevos escenarios conllevan la redefinición de las políticas públicas, tanto las pronatales como las de envejecimiento. En las primeras hay consenso en América Latina en caminar bajo tres objetivos: beneficios monetarios, licencia laboral y cuidado infantil.
En Boyacá debe profundizarse en los problemas de equidad de género, pues es desproporcionada e injusta la carga que asumen las mujeres en la crianza. Es necesaria una política integral de cuidado que involucre al sector privado y al Estado; es urgente una infraestructura que estimule a las mujeres a ser madres. Se requieren bonos, beneficios económicos, subsidios para acceder a servicios de educación, vivienda, bienestar, etc. Licencias laborales, estabilidad laboral y condiciones especiales para la crianza. Urge una infraestructura del cuidado infantil que involucre a las universidades, centros de producción y una oferta institucional, eficiente pero responsable.
Los sistemas de envejecimiento deben profundizar el bienestar, la salud y lo laboral. Boyacá aquí tiene un gran desafío y es la prestación de estos servicios para la población que vive en áreas rurales; recuérdese que el 47 % de la población adulta mayor habita en los centros poblados y las zonas rurales dispersas. Profundizar el gasto social es fundamental.
La migración, nacimientos y defunciones se unen para despoblar municipios en Boyacá, un fenómeno preocupante. Hoy 13 municipios cuentan con menos de 2.000 habitantes, situación que no viven otros departamentos. Los obstáculos para el desarrollo surgen, entre otros, por las transferencias de la nación, dado que estas en su monto están determinadas por el número de habitantes.
La alta dependencia a las transferencias y el bajo valor agregado que generan estos municipios (de los 200 municipios del país con menor valor agregado en 2024, 50 son de Boyacá) complejiza la situación, reclamando al Congreso de la República que debata con urgencia el nuevo sistema de participación (transferencias a los municipios) y regule el aumento ya aprobado constitucionalmente. Se requiere un consenso político que piense de manera diferenciada la suerte de estos municipios.
Escrito por
Boyacá Sie7e Días
Publicado el 28 de septiembre de 2026 · 6:00 a. m.