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La iniciativa de estas lavanderías busca reducir el tiempo que las personas cuidadoras destinan a las labores domésticas. Una gestión del Gobierno departamental y el sector privado.

Las ciudades de Tunja y Sogamoso contarán muy pronto con las primeras lavanderías comunitarias de Boyacá, una iniciativa que hace parte de la estrategia de Casas Abrigo que impulsa la Gobernación de Boyacá.
El proyecto comenzó a gestionarse desde el 2024 con el Grupo Vanti, tomando como referencia un modelo implementado en Cundinamarca.
“Hemos logrado gestionar con Vanti dos lavanderías comunitarias: la de la Casa Abrigo de Sogamoso y la de la clínica María Josefa Canelones, en Tunja. El propósito es reducir los tiempos de trabajo doméstico no remunerado y redistribuir las cargas de cuidado que históricamente han recaído sobre las cuidadoras del departamento”, explicó la gestora social de Boyacá, Daniela Assis.
Las lavanderías serán parte de una estrategia más amplia que contempla la puesta en funcionamiento de 12 Casas Abrigo en varios municipios este mismo año.
“La idea es que las personas puedan llevar su ropa a estos espacios mientras reciben otros servicios junto con quienes tienen bajo su cuidado. Entonces, mientras la ropa es lavada, los cuidadores podrán disponer de tiempo para acceder a espacios de descanso, participar en actividades de formación o desarrollar proyectos productivos”, agregó Assis.
Se tiene previsto establecer las Casas Abrigo en 17 territorios del departamento, una en cada de las 13 provincias y dos en los distritos especiales (Puerto Boyacá y Cubará). En Tunja habrá dos casas: una en el Hospital Materno Infantil Josefa Canelones y otra en la casa donada por la Licorera de Boyacá, en el barrio Jordán.

Según la gestora social, esta iniciativa responde a las necesidades identificadas durante una caracterización realizada con la Fundación Saldarriaga Concha a la población cuidadora de los municipios donde se implementará el Sistema Departamental de Cuidado, un proceso que está contemplado en el actual Plan de Desarrollo.
Entre las necesidades identificadas estuvieron precisamente la falta de tiempo para el descanso, el exceso de labores domésticas y las dificultades para acceder a procesos de formación o desarrollar proyectos personales y productivos.
“Cada espacio tendrá una oferta de servicios que responderá a las características y necesidades de cada territorio. Entre los servicios contemplados están aulas de formación y emprendimiento, gimnasios, talleres para primera infancia, espacios para niños y adolescentes, áreas de esparcimiento, cocinas ancestrales, acompañamiento psicojurídico…”, indicó.
En algunos municipios funcionarán como Casas Abrigo y en otros como Territorios Abrigo, aprovechando espacios existentes como parques, bibliotecas y oficinas.
“En Santa Sofía, por ejemplo, la oferta estará orientada principalmente al turismo, teniendo en cuenta la vocación de la provincia de Ricaurte. Allí se proyectan procesos de formación en inglés, hotelería, turismo, atención a visitantes y emprendimiento, mediante convenios con el Sena, universidades y otras instituciones”, agregó la gestora.
Uno de los elementos centrales de las Casas Abrigo será la simultaneidad. Esto significa que la persona cuidadora podrá asistir con quien tiene a su cargo y, mientras recibe atención en el mismo espacio, podrá participar en alguno de los programas ofrecidos. No se trata de dejar a la persona cuidada en una especie de guardería, sino de garantizar que ambas puedan acceder a servicios al mismo tiempo.
El acceso a estos servicios será gratuito. Las personas cuidadoras podrán inscribirse en los cursos y actividades disponibles y asistir de acuerdo con los horarios establecidos. El principal requisito será acudir con la persona que tienen bajo su cuidado, aunque la Gobernación estudia alternativas para los casos en los que esta no pueda movilizarse.
Respecto al tema de sostenibilidad, Daniela indicó que la Gobernación prepara un proyecto de ordenanza que será presentado ante la Asamblea de Boyacá para que el Sistema Departamental de Cuidado se convierta en una política pública y cuente con asignación de recursos, de manera que su funcionamiento no dependa únicamente de una administración.
Empresas como Milpa, Tractec y otras compañías vinculadas a ProBoyacá han realizado aportes para el desarrollo de estos espacios, entre ellos donaciones de equipos de cómputo. En Paz de Río, además, se adelantan gestiones con Acerías PazdelRío para la posible donación de un predio que sería destinado a una nueva Casa Abrigo.
Escrito por
Yuliana Bohórquez
Publicado el 24 de septiembre de 2026 · 6:00 p. m.
Periodista Boyacá Sie7e Días