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En el departamento, alrededor de 300 personas hacen parte del Movimiento Scout. Los grupos están en los municipios de Nobsa, Duitama, Paipa, Tunja y Jenesano.

Cinco municipios de Boyacá ya hacen parte de la Organización Mundial del Movimiento Scout, a la que se le reconoce como el movimiento juvenil más grande del mundo, cuyas enseñanzas, capacitaciones y diferentes actividades tienen como finalidad dejar el mundo en mejores condiciones de como lo han encontrado, por lo que cada integrante está comprometido en hacer por lo menos una buena obra al día.
Eloisa Dueñas, jefe Regional de Scout en Boyacá, explicó que la Asociación Scout de Colombia está adscrita a la Organización Mundial del Movimiento Scout, que en el momento están manejando aproximadamente 55 millones de jóvenes alrededor del mundo.
“Aquí la organización se llama Asociación Scout de Colombia y estamos diseminados por todos los departamentos, en diferentes municipios. Nuestra finalidad es dejar el mundo en mejores condiciones de como lo encontramos”, señaló la jefe.
Explicó que trabajan bajo tres lineamientos: Dios, Patria y Hogar, y que en ese triángulo se basan todas sus enseñanzas. Además, que es un movimiento educativo alternativo, basado en crear valores en los niños y en los jóvenes.

Dentro de su organización, manejan varias secciones por edades y cada una tiene una finalidad:
Los más pequeñitos son los Cachorros, que son de tan solo 5 años; les siguen los llamados Lobatos, que van hasta los 10 años de edad, quienes aprenden jugando y dentro de los juegos se les van inculcando los valores.
Siguen los Scout propiamente, que son niños entre 10 y 14 años; en este grupo ya aprenden de otra forma más práctica porque ya están trabajando y haciendo diferentes actividades.
Luego pasan a Caminantes o Nómadas, que van hasta los 18 años; en este grupo también aprenden con la práctica y desarrollan actividades más avanzadas, de acuerdo con su edad.

Finalmente están los mayores, que van desde los 18 hasta 21 años y se llaman Rovers. Ellos ya tienen la oportunidad de poner en práctica todo lo que han venido aprendiendo a lo largo de su vida Scout.
“En Boyacá somos alrededor de 300 personas, con un grupo aproximado entre 50 y 60 adultos, que son los dirigentes o jefes Scout, voluntarios, ante todo, personas a quienes después de una capacitación y después de examinar muy bien las hojas de vida, se nos permite ser voluntarios para ir guiando en la educación a esos niños que nos confían los papitos”, dijo.
Recalcó que lo ideal es que sean los mismos padres de familia los dirigentes, porque son ellos los más aptos para cuidar a sus hijos. En Boyacá ya se tienen grupos en Tunja, Duitama, Nobsa, Paipa y Jenesano.
Indicó que están abiertos a colaborar en donde les quieran solicitar la apertura de un grupo, que solo se necesita que haya mínimo seis adultos que quieran ser voluntarios para poder iniciar con la formación de ellos en todos los aspectos para luego poder citar a niños y jóvenes.
Dentro de sus actividades, hay encuentros regionales y nacionales llamados Jamboris, que tienen diferentes temáticas y se van realizando en diferentes ciudades del país. Además, hay encuentros internacionales, en los que se pueden relacionar con niños de todas partes del mundo.

“Cada grupo tiene autonomía en sus actividades, siempre y cuando se ciñan a nuestros lineamientos. Pueden ser deportivas, cívicas, ecológicas sembrando árboles, limpiando quebradas, arreglando ríos, sociales ayudando en geriátricos o en orfanatos”, sostuvo.
Cuando ocurrió el terremoto en el Chocó y en el Eje Cafetero, los Scouts unieron fuerzas en todo el país para conseguir donaciones, alimentos, ropa, implementos de aseo, cuadernos y las mochilas para el colegio, entre otros.

Para hacer parte de los Scouts en el país se tiene un costo cercano a los $ 200.000 al año, que les da derecho a participar en todas las actividades, portar una cintilla para recibir capacitación y especialmente para un seguro de vida contra accidentes, porque no están exentos, ya que realizan muchas actividades al aire libre.
Los grupos Scout se reúnen todos los sábados y cada uno determina la hora, aprenden a cocinar sin instrumentos en los campamentos de supervivencia, a hacer fuego sin recursos y todas las cosas relacionadas a sobrevivir en la naturaleza.

También hay grupos que los patrocinan en los colegios, entidades, alcaldías, parroquias, porque ven que es bueno para la formación de los niños y de los jóvenes, por lo que invitaron a los interesados en formar un grupo Scout a comunicarse con ellos por medio de su página de Facebook y/o Instagram Región Boyacá Asociación Scout de Colombia.
“Invitamos a los padres de familia que quieran alejar a sus hijos del celular, del televisor, de las maquinitas, a que les den la oportunidad de pertenecer al movimiento Scout, donde aprenden valores, una forma diferente de ver la vida, de gozar, de hacer amistades con gente de su misma edad, o con mayores no solo de su municipio sino del departamento, de la nación y de todo el mundo, muchas veces ni siquiera hablan el mismo idioma, pero por señas se comunican, la mística de los campamentos los enseña a vivir en fraternidad”, puntualizó.
Escrito por
Yanneth Fracica
Publicado el 17 de septiembre de 2026 · 8:30 a. m.
Periodista Boyacá Sie7e Días