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En 1996 el alcalde de Tunja, Manuel Arias Molano, marchó hacia Bogotá para pedirle al Gobierno nacional su apoyo a fin de solucionar los problemas de agua de la capital boyacense.
Por: Yanneth Fracica y Héctor H. Rodríguez A.

En entrevista con Boyacá Sie7e Días, el ingeniero Manuel Arias Molano recordó aspectos importantes de su cargo como alcalde de la ciudad de Tunja, entre ellos la gestión para hacer realidad el acueducto de la capital boyacense.
El exalcalde recordó que hace 30 años Tunja llevaba casi seis meses sin agua, y que haciendo paros, manifestaciones, de todo, iban en un proceso de buscarle la solución, pero que el municipio no tenía recursos.
“Cuando ya llegó un momento en que no podía yo llevarme a la población tunjana a hacer una manifestación, que podía terminar mal, resolví, como responsable que era de la administración, iniciar una marcha hacia la ciudad de Bogotá a llamar la atención del Gobierno nacional para que nos diera la mano y pudiéramos resolver los problemas básicos, que primero fue la liquidación de las empresas de servicios públicos, que eran unas empresas corruptas e ineficientes, entonces teníamos que buscarle alguna salida y no se podía porque no teníamos recursos”, dijo el ingeniero.
Contó que fueron hasta Bogotá y que el presidente de la República lo atendió. Cuando en la marcha iban llegando a Gachancipá, allí llegó un ministro y un funcionario de la Presidencia y les dieron la buena noticia de que las peticiones que hacía Tunja las iban a conceder al máximo, para poder iniciar así el proceso de solución y que de esta manera empezaron a darle la solución al tema del acueducto.
“Entonces Teatinos era la única fuente que tenía Tunja, y yo logré con el apoyo de la UPTC que unos estudios con la Universidad Nacional y el Instituto de Asuntos Nucleares me dieran la solución del problema de escasez de agua, pues llevábamos para ese momento 457 años con escasez de agua y cuando me dieron la ilustración sobre la solución, que era estudiar lo que se llama en geología el acuífero de Tunja, un acuífero que está entre 200 y 1.000 metros de profundidad en diferentes formaciones, la formación Bacatá que es la que está 150-200 metros y la Guadalupe que está a 1.000”, explicó el exmandatario.
Cuando ellos le dieron esa ilustración y le dijeron: “mire alcalde, la solución está aquí en el acuífero de Tunja para buscar unos pozos profundos y hacer un equilibrio entre el gasto de agua superficial que es de Teatinos y cuando está el verano fuerte, utilizar el agua subterránea del acuífero de Tunja, que hay suficiente para toda la vida y las zonas de recarga”.

En ese curso que le dieron los profesores de la universidad le decían: “mire, en el estrato de la formación Bacatá hay 100 millones de metros cúbicos, de los cuales gasta Tunja nueve millones al año y por las zonas de recarga, que son todas las areneras y todo lo que tiene alrededor de Tunja, se recargan en 12 millones de metros cúbicos o sea que nunca va a faltar el agua”.
El ingeniero señaló que, con algunos conocimientos que recibió del Banco Mundial, de la solución que tienen los problemas de agua en el centro de Europa, el uso de aguas superficiales y el uso de aguas subterráneas, se hizo un modelo matemático, de tal forma que cuando escasea el agua superficial, o sea la que llega por gravedad, se prenden los pozos y así nunca va a faltar el agua.
“Gracias a Dios hoy Tunja, en estos 30 años, no le ha faltado el agua por todo lo que yo he sabido y he podido escuchar de toda la gente y en realidad así es”, afirmó.
Arias Molano precisó que, no solamente hizo la marcha para pedirle al Gobierno nacional una solución en el tema del agua para Tunja, sino que ya llevaba una solución para plantearla.
“Yo tenía ya la solución, lo que me faltaba eran los recursos: Tunja no los tenía, desafortunadamente por las condiciones financieras de la ciudad. Le voy a contar un detalle, Tunja recibía en impuesto predial 800 millones de pesos en esa época y con la actualización catastral que hice, que tampoco era muy plausible, pero que se necesitaba, subió a 3.600 millones y en el impuesto de industria y comercio, que también tenía muchos problemas, se hizo una revisión y pasamos de 300 millones a 1.800 millones, y eso le dio a Tunja unas bases financieras para el futuro que hoy se está viendo, porque han podido desarrollar otros proyectos”, contó el exmandatario.
Agregó que, en ese momento Tunja no tenía plata absolutamente para nada y que entonces el Gobierno nacional los ayudó con los recursos que pedían en ese momento y se dio la solución financiera, porque la solución técnica, que era el acuífero de Tunja, los pozos profundos podían darse si había plata para pagarlos y en realidad en esa crisis se contrató una compañía minera que era una concesión con Rusia de unos colombianos.
“El contrato fue que ellos le respondían a Tunja por decir más o menos 280 litros por segundo, más 300 que venían de Teatinos, que eran como 500 y pico, pero esos 280 litros por segundo nos los buscaba esa empresa en pozos profundos, y cuando terminara eso se le pagaba lo que habíamos contratado y efectivamente consiguieron 20 o 25 pozos más o menos, yo no me acuerdo, pero en todo caso se resolvió el problema porque empezó a funcionar el acuífero de Tunja, los pozos profundos empezaron a producir agua y Teatinos estaba muy seco, en ese momento tenía tres metros de profundidad, salía barro no más de Teatinos, entonces ya con eso en 1996 logramos equilibrar el uso del agua y verdaderamente que fue la solución porque posteriormente, como digo, en estos 30 años según lo que he percibido de la ciudad no ha vuelto a tener una escasez ni hemos tenido que hacer racionamientos fuertes de agua como tocaban en esa época. En esa época, antes de lo que yo hice, Tunja tenía dos o tres horas diarias de agua cuando había, porque cuando había agua era cada ocho días y se turnaba el servicio, de un sector de la ciudad pasaba al otro y si había algún desequilibrio y de pronto que un sector de la ciudad se quedaba 15 días sin agua mientras se le estaba dando a otro, pero si había algún error en ese primero, se le prolongaban los 15 o 20 días y la gente pues tenía que reaccionar”, manifestó.
El ingeniero Manuel Arias Molano le dio gracias a Dios que los pozos profundos resolvieron el problema del agua en Tunja. Recordó que la marcha fue el 12 de mayo de 1996 y que el 4 de noviembre del mismo año se logró firmar el contrato de concesión de los servicios públicos de acueducto y alcantarillado con una firma, una concesión de españoles y colombianos que se llamó A.Q.A. –SER-AGUA y que por eso a esa empresa la llamaron Seracua, que fue la que hasta hace muy poco le prestó los servicios. Después su nombre cambió a Proactiva Aguas de Tunja, filial del grupo Veolia.
Los pozos profundos
¿Cuántos pozos profundos se construyeron y en qué parte de la ciudad están?
“Esos están en diferentes sectores de la ciudad, le voy a dar más o menos las indicaciones: en el sur de la ciudad, en la vereda de Runta arriba hay un pozo que le estaba produciendo agua a esa zona y más abajo en la carretera que va de Tunja a Soracá hay otro pozo y en este momento lo conectaron a unos tanques porque ya hay construidos, se construyeron además unos tanques de almacenamiento de agua de los pozos para no gastar tanto tiempo, tantos recursos de energía eléctrica entonces se construyeron tanques de almacenamiento del agua y se hizo la red interpozos que están aquí cerca de la Universidad Pedagógica, cerca del pozo de Donato, en la zona del estadio, en esa zona hay varios pozos, esos más o menos no tengo claridad exactamente, pero más o menos fue lo que captamos los diferentes pozos más los que tenía Tunja normalmente que conoce todo el mundo, que son La Fuente Grande y La Fuente Chiquita”.
El ingeniero Arias Molano dijo que cree que durante el fenómeno de El Niño Tunja no va a tener ningún problema de escasez, porque si se empieza a bajar Teatinos, que es la producción de agua más barata, porque llega por gravedad a la ciudad, entonces se van prendiendo los pozos y se va almacenando agua en toda la ciudad.
“Relativa y técnicamente no tiene por qué faltar el agua, a no ser que haya una fuga en algún sector de la ciudad, entonces le faltará a un sector que le llegue el agua porque se estallaron los tubos o por cualquier razón especial, pero no, normalmente no tiene por qué faltarle el agua a Tunja en un fenómeno de El Niño. Ya han pasado varios fenómenos de El Niño y afortunadamente no le ha faltado y en este momento puede ser lo mismo, porque hemos venido de un invierno largo que creo que Teatinos está lleno y si empieza en esta época a bajarse Teatinos, ya los ingenieros y la empresa técnica en los servicios empieza a utilizar los pozos gradualmente, entonces no le va a faltar agua a Tunja, no tiene por qué faltarle como se dejó planteado desde esa época”, aseguró.
Indicó que él considera que esa solución hídrica para la capital de Boyacá le cambió la historia a Tunja.
“En Tunja teníamos ese problema que cada determinado tiempo teníamos que cerrar universidades, colegios, comercio, todo Tunja por la falta de agua. En las casas las señoras tenían que levantarse a las madrugadas a coger una o dos horas que había agua y recogerlas para el gasto del día, entonces Tunja estaba muy muy atrasada en ese servicio y no permitía que hubiera un desarrollo económico y social continuo y permanente, por eso mismo dentro del Programa de Gobierno que yo le presenté a Tunja para ser alcalde, fue hacer primero de Tunja la ciudad universitaria de Colombia y precisamente para poder lograr eso porque había que atender muchas universidades como están ahora, había que resolverle el problema del agua”, recalcó.
Escrito por
Boyacá Sie7e Días
Publicado el 20 de septiembre de 2026 · 6:30 a. m.