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El boyacense señaló que el proyecto ferroviario puede impulsar la integración regional, pero advirtió sobre el riesgo de que los municipios pierdan su identidad y vocación productiva.

El urbanista y científico franco-colombiano Carlos Moreno señaló que el proyecto ferroviario que conectará a Bogotá, Cundinamarca y Boyacá representa una oportunidad para fortalecer el territorio, siempre que se acompañe de una estrategia que garantice acceso a servicios, empleo y calidad de vida.
Durante la conferencia en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), el experto señaló que la infraestructura ferroviaria puede convertirse en un motor de transformación territorial, pero también generar efectos negativos si no se acompaña de una adecuada planificación.
Moreno destacó que el trazado ferroviario, de aproximadamente 120 kilómetros, conectará algunas de las principales localidades urbanas del departamento. En ese sentido, considera que el proyecto debe analizarse más allá de su función como medio de transporte y convertirse en parte de una estrategia de desarrollo.
“El tren de media velocidad que unió Madrid a Guadalajara: Madrid se comportó como una metrópolis absorbente y opaca. Todo lo que el tren, a lo largo de 250 kilómetros, terminó siendo absorbido, y Guadalajara poco a poco se convirtió en una ciudad dormitorio que perdió su entorno productivo porque, finalmente, solamente se dormía y se pasaba los fines de semana”, dijo.
El experto advirtió que una situación similar podría presentarse en los municipios boyacenses si el tren se concibe únicamente como una herramienta para facilitar los desplazamientos hacia Bogotá.
“No hablemos de un tren simplemente como movilidad o como transporte. Por favor, olvidémonos de ello. Ampliemos el debate”, manifestó.
Para Moreno, la discusión debe centrarse en el concepto de accesibilidad, entendido no solamente como la posibilidad de llegar rápidamente de un punto a otro, sino como la capacidad de las personas para acceder, en sus propios territorios, a los servicios y oportunidades que necesitan para desarrollar una buena calidad de vida.
En ese sentido, planteó que la llegada del tren debe estar acompañada de políticas que permitan fortalecer la vivienda, el abastecimiento, la salud, la educación y la cultura, los espacios públicos y el empleo en los municipios que estarán dentro de su área de influencia.
“El transporte ferroviario no debe ser ir de un punto A a un punto B, sino interesarnos en lo que pasa entre el punto A y el punto B”, sostuvo el urbanista.
Escrito por
Yuliana Bohórquez
Publicado el 6 de septiembre de 2026 · 5:30 a. m.
Periodista Boyacá Sie7e Días