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[El personaje de Sie7e Días] Presidente de CamAcero dice que en reconstrucción del país no se necesitan más de $ 10 billones (parte I)

El empresario boyacense Óscar Ramírez Acevedo, presidente de la Cámara Colombiana del Acero (CamAcero), señaló que Colombia lleva cerca de 17 años sin actualizar la normativa de sismorresistencia y que el proceso de reforma está paralizado en un 60 % por el cambio de gobierno, aunque espera que la nueva norma salga pronto.

Ramírez insistió en prohibir el uso de varillas milimétricas, que reducen el área del acero y debilitan la estructura, y destacó la vulnerabilidad de las viviendas informales ampliadas sin licencia ni estudios técnicos, así como la necesidad de reforzar los elementos no estructurales (muros, tabiques, ladrillos y bloques) y sus sistemas de fijación en corredores y rutas de evacuación.

Propuso que los constructores que incumplan las normas sean declarados penalmente responsables, argumentando que la falta de cumplimiento “mata gente”. Además, pidió avanzar hacia construcciones antisísmicas, incluyendo el uso de aisladores sísmicos como los empleados en Japón, especialmente en hospitales, colegios y otros centros de atención esencial.

En cuanto al acero de refuerzo, advirtió sobre la comercialización en milímetros como equivalentes de referencias en pulgadas, señalando que una reducción del diámetro implica una disminución significativa del área efectiva de acero y compromete la seguridad.

Respecto al programa de vivienda del Gobierno, Ramírez se refirió a la iniciativa ‘Casa Milagro’, que busca construir un millón de viviendas de aproximadamente 100 millones de pesos, con un esquema de 50 millones en subsidios y 50 millones en créditos, para atender parte del déficit de cinco millones de viviendas del país.

Para la reconstrucción tras el reciente terremoto, propuso viviendas temporales de cinco millones de pesos y 18 m², seguidas de modelos estandarizados de 50 m² con un costo máximo de 100 millones de pesos, fabricados mediante sistemas de construcción industrializada que permitan producirlas rápidamente.

Ramírez afirmó que la reconstrucción podría completarse en un año y que no se necesitarían más de 10 billones de pesos para edificar 50 000 casas, siempre que haya voluntad institucional, disponibilidad de suelo y coordinación entre Gobierno, municipios y empresarios.

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El presidente del gremio propone fortalecer los controles a las construcciones y acelerar las soluciones a las personas damnificadas por el sismo mediante casas industrializadas.

Óscar Ramírez Acevedo, presidente de la Cámara Colombiana del Acero. Foto: archivo particular

El reciente terremoto ocurrido en Colombia volvió a poner sobre la mesa el debate acerca de la seguridad de las construcciones, la actualización de las normas de sismorresistencia y la necesidad de avanzar hacia otras alternativas tecnológicas que reduzcan el impacto de los movimientos telúricos.

Así lo consideró el empresario boyacense Óscar Ramírez Acevedo, presidente de la Cámara Colombiana del Acero (CamAcero), quien aseguró que el país lleva cerca de 17 años sin actualizar su normativa en esta materia y planteó varios cambios que, a su juicio, deberían incorporarse en la nueva regulación.

“Nosotros estamos demorados, va en el 60 %, me informan. En este momento, el proceso está paralizado debido al empalme del nuevo Gobierno, porque tengo entendido que la Comisión Asesora Permanente la preside el Ministerio de Vivienda. Sin embargo, está pronto a salir”, señaló el empresario en entrevista con Boyacá Sie7e Días.

Uno de los puntos planteados por Ramírez tiene que ver con el uso del acero en las construcciones.

“Nosotros insistimos en dos temas y uno tiene que ver con que no se permita el uso de varillas milimétricas que le quitan área al acero y entonces debilitan la estructura”, afirmó.

También hizo énfasis en las viviendas informales, especialmente aquellas ampliadas a segundos o terceros pisos sin licencia ni estudios técnicos, ya que estas construcciones pueden presentar mayores riesgos durante un movimiento sísmico. Otro aspecto que debe revisarse es el comportamiento de los elementos no estructurales, como muros, tabiques, ladrillos y bloques.

Óscar Ramírez afirma que la reconstrucción de la zona afectada por el terremoto se puede hacer en un año. Foto: EFE/ Mario Baos

En ese sentido, propuso que la actualización de la norma contemple mayores exigencias en los sistemas de fijación de estos elementos, particularmente en corredores y rutas de evacuación.

El empresario planteó, además, que los constructores que incumplan las normas técnicas deberían enfrentar una mayor responsabilidad por las consecuencias que puedan derivarse de edificaciones inseguras.

“Que se declare penalmente responsable al constructor que no construya bajo la norma. Muy delicado, porque mata gente”, manifestó.

Avanzar hacia construcciones antisísmicas

Ramírez también propuso que Colombia avance en la implementación de sistemas que, además de resistir los movimientos, ayuden a disminuir la transmisión de la energía sísmica hacia las estructuras.

“No hay ningún edificio en el mundo sismorresistente: son antisísmicos”, manifestó.

Como ejemplo mencionó los aisladores sísmicos utilizados en países como Japón y consideró que este tipo de tecnologías debería evaluarse especialmente para hospitales, colegios y otros centros de atención esenciales.

“Las construcciones públicas que atienden emergencias tienen que estar reforzadas sísmicamente, y eso no se está cumpliendo”, dijo.

Además, Ramírez planteó la necesidad de cerrar los vacíos alrededor de la comercialización y equivalencia dimensional del acero de refuerzo. Se refirió al acero de refuerzo comercializado en milímetros y ofrecido como equivalente de referencias especificadas en pulgadas.

“Puede parecer una diferencia insignificante, pero no lo es. Una reducción en el diámetro significa menos área efectiva de acero y, multiplicada por toneladas de material dentro de una construcción, puede convertirse en una diferencia importante. No podemos permitir que constructores inescrupulosos jueguen con esas equivalencias para entregar menos acero del especificado. Una cosa es ahorrar en una obra y otra muy distinta ahorrar comprometiendo su seguridad”, recalcó el presidente de CamAcero.

El programa de la ‘Casa Milagro’ del actual Gobierno nacional

Ramírez se refirió a la iniciativa de la ‘Casa Milagro’ del Gobierno de Abelardo de la Espriella, una propuesta en la que han trabajado diferentes sectores y que desde CamAcero plantean la construcción de un millón de viviendas como una estrategia para reducir el déficit habitacional y generar empleo.

Según el líder gremial, Colombia tendría un déficit cercano a los cinco millones de viviendas, por lo que un programa de esta magnitud permitiría atender una parte de esa necesidad.

“Nuestra propuesta habla del país de propietarios: un millón de propietarios, un millón de soluciones”, afirmó.

Esta idea contempla viviendas de aproximadamente 100 millones de pesos y un esquema basado en varios componentes, entre ellos la disponibilidad de terrenos por parte de los municipios, subsidios y créditos para beneficiarios.

“Serían 50 millones en subsidios y 50 millones en créditos”, explicó.

Viviendas industrializadas y reconstrucción

La propuesta adquiere especial relevancia frente a las necesidades de reconstrucción derivadas del reciente terremoto. Ramírez planteó que, una vez atendida la emergencia inmediata, el Gobierno debería avanzar rápidamente hacia soluciones temporales y posteriormente hacia viviendas definitivas.

“Podemos traer casas muy baratas, de cinco millones de pesos, de 18 metros, que sirvan como refugio mientras tanto, mientras se hacen las viviendas”, explicó.

Posteriormente, propuso estandarizar varios modelos de vivienda de aproximadamente 50 m2, con un costo máximo de 100 millones de pesos, que puedan ser aprobados y luego construidos por empresas locales. La idea sería utilizar sistemas de construcción industrializada que permitan producir las viviendas a mayor escala y reducir los tiempos de ejecución.

“Necesitamos que se hagan las viviendas muy rápidamente. Pero ya están hablando de que en la reconstrucción se gastan cuatro años. ¿De dónde? ¿Qué falta de gestión? ¿Qué falta de planeación? Esta es una reconstrucción que se puede hacer en un año. Ahora con los recursos, según mis cuentas, no se necesitan más de 10 billones, con 50.000 casas”, señaló.

Reiteró que la reconstrucción no debería traducirse en la reposición de viviendas de alto valor para todos los afectados, sino en soluciones acordes con las necesidades de las familias y con criterios adecuados para el uso eficiente de los recursos públicos.

El directivo considera que Colombia debería aprovechar tanto la coyuntura del terremoto como el déficit habitacional para replantear la manera en que se construye vivienda y se planifica la reconstrucción.

“Esto es absolutamente viable”, concluyó, al insistir en que el país cuenta con materiales, empresas y conocimiento técnico para desarrollar soluciones habitacionales de manera rápida, siempre que exista voluntad institucional, disponibilidad de suelo y un modelo que permita articular al Gobierno, los municipios y los empresarios.

Yuliana Bohórquez

Escrito por

Yuliana Bohórquez

Publicado el 23 de agosto de 2026 · 6:30 a. m.

Periodista Boyacá Sie7e Días

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