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Una investigación histórica ha documentado el desarrollo tecnológico utilizado para industrializar la producción agrícola y las expresiones culturales que hubo en las épocas Colonial y Republicana.

El maestro e historiador Henry Neiza Rodríguez vuelve a sorprender con otro de sus trabajos de patrimonio cultural, y llevó a cabo una investigación histórica sobre los bienes muebles e inmuebles en el departamento, y muy pronto presentará la obra: ‘Inventario de molinos hidráulicos de piedra en Boyacá’.
Este documento, que además es pionero en este tema, es un proyecto de patrimonio que fue el ganador del programa de estímulos departamental 2024, de la secretaría de Patrimonio de Boyacá y realizado por el equipo interdisciplinario Rocinante, integrado por el historiador Henry Neiza, el arquitecto Ciro Márquez, y el diseñador gráfico Andrés Díaz.
Para elaborar este trabajo de patrimonio cultural, los profesionales llevaron a cabo un recorrido por las provincias del Tundama, Sugamuxi, Valderrama y Norte, con el fin de inventariar 20 molinos de piedra.
El maestro Henry Neiza explicó que, en el municipio de Tópaga se encontraron molinos que fueron construidos por los Jesuitas a mediados del siglo XVII, y que tiene una particularidad importante, porque en este lugar el general Barreiro dirigió las tropas realistas contra el ejército patriota, que fue el destacamento que avanzó con la Campaña Libertadora en 1.819.
“Estos lugares fueron el puesto de mando que utilizó el alto oficial español para dirigir las batallas de Corrales, Gámeza y Tópaga”, precisó Neiza Rodríguez.
En la investigación se pudo establecer que Socotá es el municipio con el mayor número molinos que fueron construidos en el departamento, y en los que también hay anécdotas y hechos históricos importantes, porque en el molino Quebradas fue la llegada del general Simón Bolívar cuando descendió del páramo de Pisba.
Además, muy cerca de este sector, funciona un molino de piedra que es más reciente, el cual debe tener un tiempo de construcción de 60 años. En el sector de Los Pinos, funciona otra de estas piezas de piedra.
En Soatá se encuentra una de estas construcciones que tuvo gran importancia, por su localización y el impulso a la economía y a la interacción social de esta región del Norte del departamento. En Betéitiva, hay una de estas construcciones que es bastante grande e incluso de dos pisos, aunque su historia es más reciente.
“Estos molinos son un patrimonio vivo, porque, algunos de ellos están funcionando en perfecto estado y produciendo harina”, indicó el maestro Neiza y agregó que, también representan los patrimonios mixtos, puesto que allí confluye el agua como patrimonio natural.
En las construcciones de los molinos hidráulicos de piedra se representa el patrimonio material, además, hay otras manifestaciones representativas de lo inmaterial, puesto que, en torno a esta industrialización se desarrollan dinámicas sociales y culturales que, se vivieron en la colonia, y que todavía se mantienen en estas regiones del departamento.
Escrito por
Boyacá Sie7e Días
Publicado el 26 de diciembre de 2024 · 5:10 p. m.