Campesinos se quejan de que va muy lenta la delimitación del páramo de Pisba. #LaEntrevista7días

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El líder campesino Pedro Abel Castañeda Rincón, representante legal de la Asociación de Acueductos Comunitarios de Tasco (Asoacctasco), se refiere a la demora en el proceso de delimitación del páramo de Pisba, al tiempo de transición que tendría la minería en ese territorio, a la solicitud que le hacen al Gobierno nacional de que se tenga en cuenta a los campesinos de la región en este procedimiento, a los daños que sigue ocasionando la actividad minera en este ecosistema y al requerimiento de que se traten las aguas que drenan de las minas de carbón abandonadas.

Pedro Abel Castañeda Rincón, representante legal de la Asociación de Acueductos Comunitarios de Tasco (Asoacctasco). Foto: archivo Boyacá Sie7e Días

¿Qué ha pasado con la delimitación del páramo de Pisba?

El Gobierno nacional no ha tomado esa decisión de delimitar el páramo de Pisba y protegerlo. Sé que una razón para la demora es una demanda que instauraron los mineros de Socha y que todavía está cursando en el Tribunal, pero va muy lenta, demasiado lenta la delimitación del páramo.

¿Esos espacios de diálogo de la fase de consulta para qué han servido?

El pasado viernes 24 de septiembre hubo una reunión, en la cual se tocaron temas de la delimitación del páramo de Pisba. Lo único que nos preocupa es que siempre ahí dice que la minería tiene un tiempo de transición, casi hasta que agote la licencia ambiental que le habían otorgado. La minería en zona de páramo ha causado muchos daños, tanto a la zona de recarga hídrica, como al paisaje. Ha causado muchos estragos.

¿Cuál es el llamado que hacen las comunidades del páramo de Pisba al Gobierno nacional sobre ese proceso de delimitación?

Le pedimos al Gobierno nacional que tenga en cuenta a los campesinos. Así como los declararon ya sujetos de derecho, entonces que los tengan en cuenta. Para los campesinos ya empieza la transición de sus cultivos y de su ganadería.

¿Temen ustedes que con la delimitación del páramo haya desplazamiento de poblaciones campesinas?

Pues el temor de varia gente es ese, pero nosotros, como ya tenemos una visión mejor, no nos da miedo que nos saquen de las tierras, sino que toca cambiar es de hábitos y empezar a conservar, porque es que nosotros como seres humanos somos muy destructores.

¿Cuál es el compromiso de los habitantes del páramo?

Empezar a conservar las matas de monte y los nacimientos de agua, y los que cuidan bastante ganado, pues que le mermen un poquito a la ganadería.

Campesinos piden que se agilice la delimitación y la protección del páramo de Pisba. Foto: archivo Boyacá Sie7e Días

¿Aquí deben ceder todos y poner cada quien de su parte?

Sí señor, pues la mayoría de los habitantes lo que esperamos es que haya unos diálogos, donde queden incluidos unos acuerdos de nosotros como habitantes de páramo, para que cuando salga la resolución de delimitación queden esos acuerdos y se implementen.

¿Cómo es lo de la contaminación del agua en el páramo de Pisba por minas de carbón abandonadas?

Es una grave situación, porque desde el 2014 —no como dice el director de Corpoboyacá, que ellos ordenaban los cierres—, pero hasta el 2014 hubo minería en esa zona. De esa minería, al exponerse la roca de carbón al sol, al aire y al gua está soltando una cantidad de metales pesados, lo cual está generando un drenaje ácido y está acabando con toda la vegetación nativa que topa a su paso esa agua contaminada, que está saliendo a flote, que está vertiendo en varios sitios.

¿Qué metales pesados han encontrado en las aguas que drenan de las minas abandonadas?

Mercurio, plomo y arsénico, no solamente en el agua de los drenajes ácidos, sino en algunas quebradas vecinas.

¿Cuál es la solicitud inmediata que ustedes les hacen a las autoridades para poder controlar las afectaciones que genera esa agua contaminada?

Nosotros le hacemos la solicitud a la Agencia Nacional de Minería, a Corpoboyacá, a la Fiscalía y a la Procuraduría que se pronuncien frente a estos daños. Le hacemos la sugerencia al Gobierno nacional que como una medida inmediata se traten estas aguas contaminadas, que se les haga un tratamiento para que ahí sí las puedan verter a la quebrada y ya sean aptas para consumo humano, porque de ahí dependen los acueductos.

¿En qué parte se han detectado esas aguas contaminadas con metales pesados?

En la quebrada Llano Grande, en la laguna El Oro, en el caño de vertimiento de la mina El Cerrejoncito y en el caño de vertimiento de la mina Hunza Coal.

Mina de carbón abandonada en el páramo, cuyos drenajes están contaminando las aguas y afectando la vegetación. Foto: archivo particular

¿Quiénes deben responder por esos daños al ecosistema: los que explotaron esas minas y las dejaron abandonadas o el Gobierno?

En eso estamos, que quienes hicieron ese daño, la competencia les queda a los entes de control del Gobierno que deben hacer responsables a los dueños de esas minas de los daños que causaron, porque ellos se lucraron y nos dejaron las aguas contaminadas a todos los habitantes del municipio de Tasco y también para el lado del Casanare, porque para allá también van aguas contaminadas.

¿Qué conclusiones dejan los monitoreos que ustedes han hecho a esas aguas que salen de las minas de carbón abandonadas?   

Que después de 8 años, el pH del agua que sale de las minas sigue siendo ácido; este ácido está generando serias contaminaciones en el páramo y las corrientes de agua vecinas; los metales pesados contaminan el agua y son un riesgo para la salud humana y de las actividades agrícolas; se evidencia una grave y permanente destrucción del páramo por los drenajes ácidos, y no hay ninguna institución haciéndose responsable por lo que está pasando.

¿Qué importancia tiene el páramo de Pisba para Boyacá y el país?

Pues el páramo de Pisba es muy importante para nosotros como habitantes de Tasco y para la población del Casanare porque ahí es la zona de recarga hídrica. De esa zona de páramo nace el río Cravo Sur, el que baja por los llanos orientales, y por el otro lado nace el afluente del río Chicamocha. Dejando quietico el carbón, es como un impermeable, que cuando llueve bastante ahí se detiene el agua y cuando hace sol, pues el agua vierte a los nacimientos y es agua pura, pero cuando se extrae el carbón ya salen demasiado contaminantes.

Aguas contaminadas en el páramo de Pisba, en jurisdicción del municipio de Tasco. Foto: archivo particular

¿Las denuncias que ustedes hicieron la semana antepasada sobre la contaminación de las aguas del páramo de Pisba sí han tenido eco?

Sí señor, hemos tenido bastante aceptación por parte de los medios de comunicación, porque la situación de esas aguas contaminadas es grave. Los entes de control, en el caso de Corpoboyacá, que debería velar por hacerle todo el tratamiento a estas aguas y obligar a responder a los que hicieron esos daños, la Corporación solo se pronuncia y les tira la pelota a otros. En esta ocasión ya salió a los medios de comunicación el director de Corpoboyacá, el doctor Herman Amaya, y dijo que se va a apersonar del caso y que les va a hacer tratamiento a esas aguas. Esperamos que eso sea cierto, porque siempre ha dicho muchas cosas y todo queda en promesas.

¿Cómo se ha hecho el monitoreo de esas aguas contaminadas?

Con el apoyo de la organización no gubernamental Enda Colombia, con unos aparatos electrónicos para medir la calidad del agua la hemos venido midiendo durante cuatro años en varios lugares de zonas afectadas por las minas abandonadas. A las muestras recogidas se les hace cadena de custodia para todo el seguimiento del proceso y una persona especializada las lleva directamente a Bogotá a un laboratorio certificado. Así hemos obtenido esos resultados, que son verídicos.

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