Ética y Estéticas – Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

Ética y Estéticas - Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días 1Siendo de las entrañas que como individuos debemos desarrollar para convivir en sociedad, a sabiendas que podremos encajar, salirnos de vez en cuando, transgredirla, decepcionarla, sublimarla o llegar al extremo de ignorarla es lo que nos debe comprometer con lo que hemos denominado como ética, la que es sello indeleble de cada uno y YA.

Con solo mirar a los lados y encontrar que todo, como dicen los estrategas, planificadores o consultores, es transversal -para indicar que incluye lo que se supone debe tener una dirección- debe obligar a que haya otra gama de palabras para definir lo que de verdad se quiere decir… y no quedarnos en ilusiones, promesas o “cuentos baratos” que luego se quedan atravesados e incumplidos. Esto aplica para todos los sectores y es porque así nos hemos indisciplinado.

Pareciera que nada que ver con la vecindad, pero ocurre que cada comportamiento se convierte en una forma de cualificar en nivel de aceptación y es porque hay normas entronizadas, inmersivas, emergentes o convergentes que se van volviendo interactivas en domos o con realidad virtual, que es lo que llamamos trabajo, oficina, hogar, parques, edificios o ciudades con barrios y comunas.

Podrán llegarnos toda clase de plataformas, dispositivos, por muy completas y complejos siempre deberán primar esos principios que nos ponen en disyuntivas si “Superman” López reaccionó acalorado o presionado al retirarse la Vuelta a España, si aplazar Brasil-Argentina obedeció a intereses de alta diplomacia o exageración y estricto cumplimiento de protocolos o de nacionalismo, si equis o ye se reúnen luego de haberse atacado, en fin es con primacía de la ética que se solucionan.

Ahora vienen las estéticas, más avanzadas de lo bello y artístico, para que en cada tarea seamos sensibles y logremos percibir sensaciones diferentes a las que vemos de primerazo, las que se conciben para vender o atraer, con el trabajo de diseñadores, de estudiosos de consumos, del sentido común llegar a la valoración que por ejemplo sentimos con la música, con las artes, con los triunfos del deporte, de los científicos, de los grupos de investigación, de los profesionales ejecutando proyectos por la reactivación, de los periodistas –no activistas- respetando las audiencias mediante no buscando ser superhéroes por las mediciones sino fieles a principios éticos.

Cada momento de consumo comercial define la compra, y eso lo vivimos frente a una deliciosa arepa, una mazorca dorada, un papa con pellejo, un refajo frío, sin desconocer las viandas que poseemos y debemos proteger y blindar de malas prácticas, potenciando sus estéticas de presentación (emplatar) y por favor no dejar de saber atender al cliente… en la compra de mercados, de ropa, de electrodomésticos, tecnología y no saciarse subiendo los precios por temporadas; celebrando 15 o tantas estrellas en un escudo, un color, o respetando las diferencias y haciendo eco a que es con equidad que se cumplen las estéticas, que conllevan ética, “juego limpio”.

No es simple juego de palabras, es la realidad que se vive o mejor debemos vivir en los niveles que estemos, que mediante su prácticas estaremos a la altura de las responsabilidades asumidas. Ya veremos si brillan, por su presencia o ausencia, en las elecciones que se vinieron cual avalancha.