Teatinos Villa Odilia: donde la memoria de Boyacá se sirve a la mesa
En Ramiriquí, cuando la mañana aún huele a niebla y las montañas despiertan despacio, hay un lugar entre las montañas donde el tiempo parece detenerse y cada rincón poseer una historia. Allí, en Teatinos Villa Odilia, el día empieza con pasos suaves en la cocina y voces que se mezclan con el canto de los pájaros. Todo parece respirar al mismo ritmo: los fogones, los árboles, los que llegan… y los que sueñan