La Federación Mundial de Salud Mental hace un llamado a garantizar el acceso a la atención para todas las personas, en un contexto global cada vez más inestable.

En el país el 66 % de los colombianos ha enfrentado algún problema de salud mental a lo largo de su vida. Foto: suministrada a Boyacá Sie7e Días
Más de mil millones de personas en el mundo viven con trastornos de salud mental, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Condiciones como depresión, trastorno bipolar y esquizofrenia constituyen una de las principales causas de pérdida de salud en el mundo, pasando del noveno al sexto lugar en el 2021.
Frente a este panorama, la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH) hace un llamado a normalizar estas enfermedades como cualquier otra condición de salud y reducir el estigma en torno al diagnóstico y al uso de medicamentos.
En América Latina y el Caribe, la carga de los trastornos mentales ya era significativa antes de la pandemia de COVID-19 y continuó en aumento. Para el 2021 se estimaba un promedio de 15.000 casos por cada 100.000 habitantes, siendo el acceso a la atención uno de los principales obstáculos. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que entre 75 y 90 % de las personas con trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias no recibe el tratamiento necesario.
En Colombia, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud y Protección Social realizada hace dos años, el 66 % de los colombianos había enfrentado algún problema de salud mental a lo largo de su vida. El DANE advierte además que la pandemia incrementó la prevalencia de síntomas depresivos y de ansiedad en la población.
Nuevos enfoques terapéuticos y oportunidades para los pacientes
Mientras la inversión en salud mental sigue siendo mínima en la región —en promedio 2 % del gasto en salud—, la ciencia ha avanzado en tratamientos que están transformando la vida de los pacientes .
Los antipsicóticos más nuevos, llamados de de tercera generación, por ejemplo, han demostrado mejoras significativas en la calidad de vida, menor impacto en otras condiciones del paciente como enfermedades del corazón y mejor funcionalidad social en pacientes con esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión mayor.
En su mayoría, estos tratamientos funcionan como moduladores de neurotransmisores en el cerebro, permitiendo controlar los diferentes síntomas del paciente con buena tolerabilidad1.
“Los antipsicóticos llamados de tercera generación, que son los más nuevos, representan un avance significativo para el paciente: son mejor tolerados, causan menos interferencia con enfermedades de riesgo cardiaco, como la obesidad, el colesterol alto y la diabetes y mejoran el aspecto cognitivo del paciente, lo que le permite tener una mejor calidad de vida social y laboral”, afirma el Dr. Andrey Rojas, gerente médico de Adium Colombia.
Agrega que, además, la sociedad tiene un llamado a normalizar las enfermedades mentales, la búsqueda de terapia y el uso de medicamentos para enfermedades mentales, es decir, normalizar la visita al psiquiatra.
“Esto es un cambio de paradigma en el abordaje de la salud mental, pues favorece una estrategia centrada en el paciente y en su calidad de vida”, señala Rojas.