Un hecho trascendental de esa época fue el inicio del periódico ‘Inquietudes’, concebido como el órgano informativo oficial del colegio.
*Por: Eriberto Martínez y Luis Francisco Lagos

Promoción de bachilleres 1975 del Colegio Reyes Patria de Sogamoso. Foto: archivo particular
Cincuenta años pueden parecer apenas un suspiro en la memoria de un colegio que hoy cumple seis décadas, pero para quienes en 1975 recibimos nuestro título de bachiller en el Colegio Cooperativo Reyes Patria, aquel logro representa una huella imborrable.
Éramos 24 jóvenes que, con ilusión y disciplina, culminamos el entonces sexto de bachillerato (hoy grado once) en la histórica sede de la carrera 12 de Sogamoso, donde también funcionaba la
Juventud Trabajadora Colombiana (JTC). En su cancha de baloncesto vivimos algunos de los encuentros deportivos más vibrantes de aquellos años.
Nuestra promoción fue una mezcla enriquecedora de estudiantes que veníamos de distintos colegios de la ciudad. Al comienzo, como suele suceder, hubo recelos con los recién llegados, pero muy pronto el espíritu académico y deportivo del Reyes Patria nos unió en torno a un mismo ideal.
En las canchas de baloncesto, además, vivimos lo que podría considerarse una de las épocas doradas de este deporte en la ciudad. Dos clásicos eran esperados con emoción: los partidos contra el Colegio de Sugamuxi y, dentro del mismo colegio, los choques eran entre quinto y sexto bachillerato, con Claudio Peña y Felipe González como líderes de sus equipos.

Los profesores que sembraron su legado en los bachilleres de hace 50 años. Foto: archivo particular
Al evocar aquellos años, resulta imposible no rendir un sentido homenaje a nuestros maestros y guías, quienes marcaron nuestro camino no solo con conocimiento, sino también con ejemplo, carácter y vocación. Al recordarlos sentimos gratitud por haber contado con el liderazgo de nuestro eterno rector José Ostos Monroy, símbolo de autoridad y compromiso; con la orientación de Marco F. Higuera, nuestro director de curso; con la elegancia y señorío de la profesora Ligia Bernal de Ricaurte; con la claridad del profesor Javier Luna, que nos ayudó a perder el temor a las matemáticas, y con la paciencia de Édgar Endara, que nos condujo por las complejidades de la química.
Igualmente, recordamos al padre y fundador Adolfo Corredor, quien nos inculcó valores sólidos, y a docentes como Florentino Salamanca, Édgar Aranguren, Mario Ortega, Ignacio Cerón, Alejandro Granados y Edilberto Becerra, que con dedicación y constancia supieron acercarnos a sus saberes, también a Jaimito Izquierdo el celador y abnegado portero del Colegio.
El fruto de esa entrega docente se reflejó en los resultados de nuestra promoción: un alto porcentaje de los egresados de 1975 logró obtener cupo en universidades públicas, iniciando así con éxito su formación profesional. Aquello no fue casualidad, sino la prueba viva de la calidad y grandeza de nuestros maestros.

El escudo del colegio fue diseñado por Fernando Saavedra y Jesús Cubillos, de la promoción de 1975. Foto: archivo particular
Hoy, medio siglo después, también guardamos un sentido recuerdo para aquellos que ya no nos acompañan físicamente, pero siguen presentes en nuestra memoria: los profesores Ostos, Luna, Bernal y el padre Corredor, así como nuestros compañeros Chucho Cubillos, Esperanza Camargo y Héctor Camargo.
La vida estudiantil de aquellos años nos dejó vivencias que, aunque hoy puedan parecer sencillas, fueron decisivas en la formación de nuestro carácter. Un ejemplo inolvidable eran las izadas de bandera, donde un alumno de sexto debía asumir el reto de dirigirse a todo el colegio. Aquellos momentos eran verdaderas pruebas de fuego para nuestras incipientes habilidades de oratoria.
También permanece en la memoria la Semana Cultural, organizada con entusiasmo y dedicación por la profesora Ligia Bernal, en la que, gracias a un concurso nació el himno institucional, símbolo que aún nos identifica y enorgullece.
Otro hecho trascendental de esa época fue el inicio del periódico ‘Inquietudes’, concebido como el órgano informativo oficial del colegio. Su dirección estuvo integrada por nuestros compañeros Jaime Sierra (director), Eriberto Martínez (gerente), Luis Enrique Herrera (jefe de redacción), Fernando Saavedra (dibujante, autor junto a Jesús Cubillos del escudo oficial de la institución), así como Rosa Aminta Berrio y Edilberto Becerra, quienes se destacaron como colaboradores.
No menos memorables fueron las actividades con las que recaudábamos fondos: la administración de la caseta o cooperativa escolar y, sobre todo, las famosas empanadas bailables para cerrar la semana cultural, que se convirtieron en verdaderos acontecimientos sociales dentro del colegio.
Cincuenta años después, la promoción 1975 celebra con orgullo ser parte de la historia del Colegio Reyes Patria, institución que este 2025 llega a su aniversario número 60. Nuestra voz se suma a la de miles de egresados que reconocen en sus aulas un espacio formador de ciudadanos, profesionales y seres humanos íntegros.
Hoy, más que un aniversario, vivimos la certeza de haber compartido una época que marcó nuestras vidas y que seguirá uniendo nuestros corazones bajo un mismo común denominador: ‘exalumnos del Reyes Patria’.
*Egresados de la promoción 1975 del Colegio Reyes Patria de Sogamoso