La violencia de género continúa siendo una de las violaciones de derechos humanos más extendidas del planeta. Las cifras globales son contundentes: casi una de cada tres mujeres ha sufrido, al menos una vez en su vida, violencia física o sexual. Y aunque históricamente estas agresiones se han asociado al espacio físico, hoy se amplifican y mutan en escenarios donde la presencia parece inofensiva: las pantallas.

La Alcaldía de Sogamoso se suma este 25 de noviembre a la jornada mundial de rechazo a todas las formas de violencia contra mujeres y niñas. Foto: ilustración/archivo particular
En los últimos años la violencia digital se ha convertido en una amenaza silenciosa pero acelerada. Bajo la omnipresencia de las redes sociales, las agresiones contra mujeres, niñas y personas con orientaciones sexuales diversas se han multiplicado, alcanzando a estudiantes en sus instituciones educativas, trabajadoras en sus entornos laborales y parejas en sus relaciones más íntimas. Los ataques buscan callar voces, particularmente aquellas que ganan visibilidad en espacios públicos —políticos, activistas, creadoras de contenido y periodistas— donde la exposición digital incrementa el riesgo.
En Sogamoso, la administración municipal, por medio de la Secretaría de Integración Social, liderada por Diego Fernando Fuquen Fonseca, se suma este 25 de noviembre a la jornada mundial de rechazo a todas las formas de violencia contra mujeres y niñas.
Desde los sectores de Integración Social y Salud, la invitación es clara: no hay excusa para tolerar ninguna expresión de violencia tecnológica. Bajo los mensajes **#NoHayExcusa** y **#AmorPropioEsRevolución**, el municipio convoca a la ciudadanía a ser parte activa de la prevención y a alzar la voz frente a cualquier agresión en entornos digitales.
El reto implica, además, un compromiso colectivo: garantizar la seguridad de las plataformas, reportar y eliminar contenido dañino, y acompañar a las sobrevivientes de violencia digital son pasos indispensables para evitar que más mujeres, niñas y adolescentes sean revictimizadas.
Pero la responsabilidad también recae en el Estado y en las instituciones. Se requieren acciones de promoción y prevención con enfoque de igualdad de género, formación temprana para deconstruir estereotipos, y la promoción de masculinidades saludables en la era digital. A esto se suma el fortalecimiento de la alfabetización mediática para resistir el odio en línea, el empoderamiento de las víctimas, y la incorporación de sus voces en la construcción de nuevas políticas públicas y en el diseño de tecnologías más seguras, incluidas herramientas basadas en inteligencia artificial.
Invertir en ciudadanía digital para que las juventudes cuenten con herramientas para identificar, enfrentar y rechazar el odio en línea es, hoy, una prioridad urgente. Este 25 de noviembre Sogamoso invita a renovar el compromiso. Porque en la era digital, el respeto y la protección de la vida de las mujeres también se juegan detrás de una pantalla.