El partido de hoy es más que una obligación: es la oportunidad para que Patriotas se meta en la disputa directa por el ascenso.

Andrés Cárdenas, técnico de Patriotas Boyacá. Foto: archivo particular
Esta tarde, a las 3:30 p.m., en el estadio La Independencia Patriotas Boyacá se juega algo más que un partido: disputa su permanencia en la pelea por el ascenso.
El rival será Real Cundinamarca, dirigido por un viejo conocido de la casa: Juan David Niño, el técnico boyacense que pasó por el banquillo patriota y que hoy, fecha tras fecha, se consolida como uno de los estrategas jóvenes más interesantes del fútbol colombiano.
Para muchos, será un choque de estilos, pero también un duelo emocional entre dos entrenadores de Boyacá que han sabido ganarse un lugar en la conversación nacional.
Del lado local, todas las miradas recaen en Andrés Cárdenas, el hombre que llegó como técnico encargado y terminó convirtiéndose en una grata revelación.
Su corta carrera como entrenador profesional ya tiene un registro que pocos pueden presumir: ocho victorias consecutivas, una racha que devolvió la confianza y la ilusión a la hinchada patriota.

Andrés Cárdenas, el hombre que llegó como técnico encargado y terminó convirtiéndose en una grata revelación. Foto: archivo particular
Aunque el arranque en los cuadrangulares semifinales no fue el ideal, la segunda vuelta le devolvió al equipo la memoria futbolística y, sobre todo, la contundencia.
Por eso, el partido de hoy es más que una obligación: es la oportunidad para que Patriotas se meta en la disputa directa por el ascenso. Un triunfo lo podría llevar a la final y, además, le permitiría mantenerse firme en la parte alta de la reclasificación, donde un eventual segundo lugar podría darle acceso al repechaje por el segundo cupo a la Primera División.
Pero al frente estará un Real Cundinamarca que no llega a cumplir. Niño y sus dirigidos también se juegan la vida deportiva, con la ilusión intacta de meterse en la gran final y soñar con escribir su propio capítulo de ascenso.
No será un duelo fácil ni cauteloso: será una batalla táctica, emocional y con el corazón boyacense dividido entre dos banquillos.
Lo cierto es que, pase lo que pase, este encuentro confirma que los técnicos boyacenses viven uno de sus momentos más brillantes.
Cárdenas y Niño, cada uno desde su orilla, han elevado el prestigio del fútbol del departamento. Hoy, en La Independencia, se enfrentarán con la presión a tope y el ascenso en juego.
El pitazo inicial será a las 3:30 p.m., pero la historia —para bien o para mal— comenzará a escribirse desde mucho antes en la tribuna, donde la afición ya clama: “Cárdenas, salve usted la patria”.