El año pasado el departamento exportó alrededor de 125.000 sacos de café verde; Estados Unidos continúa siendo el mayor comprador.

Se estima que en Boyacá,hay cerca de 10.000 hectáreas sembradas de café, distribuidas en aproximadamente 50 municipios. Foto: archivo particular
*Por: Yuliana Bohórquez
El contexto actual del gremio caficultor de Boyacá continúa siendo favorable en materia de competitividad, a pesar de una disminución prevista en la producción y de los retos climáticos que enfrenta el sector. Así lo confirmó el director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros, Carlos Roberto Restrepo, quien entregó un balance actualizado sobre exportaciones, precios, productividad y proyecciones para la caficultura regional.
Mercado exterior
Una de las principales aclaraciones tuvo que ver con la reciente noticia sobre la decisión del Gobierno de Estados Unidos de excluir productos colombianos (café, banano, aguacate, cacao, limón Tahití y uchuva) de la aplicación del arancel recíproco del 10 %.
Restrepo explicó que, aunque esta medida fue anunciada poco después de la posesión de Donal Trump, nunca llegó a termino y que desde la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país hace más de una década, el café colombiano, como materia prima, no paga arancel para ingresar al mercado estadounidense.

Un saco de café verde equivale a 70 kilos de grano. Foto: archivo particular
“Trump había hablado que le iba a colocar un arancel diferencial del 10 % a Colombia, a Brasil del 50 %, que creo que alcanzó a ejecutarse.
Vietnam, que es otro país productor de café, creo que tuvo un arancel del 60 % para la materia prima. Obviamente uno de los mayores damnificados de este tema, pues son los caficultores.
Pero, ¿quién era el más afectado de todo esto?: el consumidor de café de Estados Unidos. Su industria de café es una de las industrias más grandes en el mundo y pues el presidente tuvo que reconsiderar. También tuvo mucho que ver, las reuniones que se tuvieron por parte de los gremios con los diferentes senadores de USA, con la advertencia de posibles consecuencias que podría traer el incremento de precios finales”, indicó el director en diálogo con Boyacá Sie7e Días.
En el 2024 Colombia exportó 14 millones de sacos de café verde, de los cuales 125.000 correspondieron a Boyacá. Aunque en años excepcionales, como uno registrado por clima favorable y edad de los cultivos, el departamento alcanzó a producir cerca de 140.000 sacos, el volumen ha permanecido relativamente estable.
Sin embargo, para este año se estima una reducción nacional por debajo de los 13,5 millones de sacos. La razón principal: un año excesivamente lluvioso, “el café es un cultivo que requiere estrés hídrico, cuando no hay un verano marcado de cuatro a seis semanas, la planta no florece y no se forma la cosecha”, explicó Restrepo.
El 45 % del café colombiano tiene como destino Estados Unidos. Para Boyacá, históricamente este mercado ha representado cerca del 60 % de sus ventas, seguido de Japón con un 25-30 %. Europa, aunque sigue siendo un comprador relevante, ha reducido su participación.
En un ámbito más local, el director indicó que las cooperativas de caficultores compran únicamente entre el 10 % y el 12 % del café que se produce en Boyacá. Explicó que cerca del 80 % del grano es adquirido por compradores privados de marcas provenientes de Bogotá, Bucaramanga, Caldas, entre otras.
Un sector que resiste con precios y valor agregado
Pese a una menor producción, los precios han sostenido la rentabilidad del productor. El café no ha bajado de los $ 2.800.000 por carga, lo que ha permitido que muchos caficultores sigan siendo competitivos. Además, cada vez más productores boyacenses están apostando por la transformación y el valor agregado.

Apoyar el campo es consumir el producto local. Foto: suministrada a Boyacá Sie7e Días
Boyacá cuenta actualmente con 11.500 productores registrados y 10.350 hectáreas sembradas en café. La provincia de Ricaurte lidera la producción con cerca de 3.800 hectáreas, seguida por Lengupá. Moniquirá continúa siendo el municipio con mayor área cultivada (entre 1.600 y 1.650 hectáreas) seguido de Zetaquira.
Envejecimiento de los cafetales, el gran desafío
Según el Comité, la edad promedio de la caficultura boyacense es de 9,7 años, muy por encima de la edad ideal: entre 6 y 7 años. Este envejecimiento limita la respuesta de la planta a la fertilización y, por ende, la productividad.
“Cuando los cafetales tienen más de cinco cosechas, estoy hablando de siete años, ellos ya no responden a la fertilización, a la nutrición. Entonces, los caficultores ya no nutren sus cafetales y pues obviamente esto trae como consecuencia una menor producción”, señaló.
Entre los retos señalados por el Comité están:
Acelerar la renovación de cafetales, especialmente aquellos con más de cinco cosechas.
Mejorar la nutrición, clave para aumentar la producción por hectárea.
Recuperar áreas aptas para café, pues el departamento cuenta con potencial para 50.000 hectáreas.
Incrementar la densidad de siembra, que hoy está entre 4.700 y 4.800 árboles por hectárea, lejos del estándar recomendado de 6.000.
Garantizar semillas resistentes a enfermedades que aún no han llegado al país y prevenir la entrada de nuevas plagas que podría convertirse en un factor limitante.
Asegurar acceso a líneas de financiamiento de Finagro, bancos y programas federados.
El director concluyó haciendo un llamado a los boyacenses para apoyar a los productores del departamento a través del consumo local. “Comprar café de Boyacá es la mejor manera de respaldar a nuestros campesinos. Hoy el departamento tiene marcas de excelente calidad, nuestro café es bueno, hay que consumir de lo nuestro”.
La caficultura boyacense enfrenta un año retador, pero el precio, la calidad y el compromiso del sector mantienen en pie uno de los renglones agrícolas más emblemáticos del departamento.
*Redactora de Boyacá Sie7e Días