Durante su visita a la capital boyacense, la FAO llamó la atención sobre la desigualdad territorial en el acceso a los alimentos y la necesidad de mercados más justos.

En tarima de izquierda a derecha: una sabedora ancestral del Pacífico; la viceministra de Patrimonio, Saia Vergara; la secretaria de Cultura de Boyacá, Mireya Becerra y el representante de la FAO, Augustín Zimmermann. Foto: Boyacá Sie7e Días
*Por: Yuliana Bohórquez
En la capital boyacense se lleva a cabo un importante encuentro del programa ‘Cocinas para la Paz’, una iniciativa del Ministerio de las Culturas que cuenta con el acompañamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y que busca salvaguardar los saberes culinarios tradicionales del país.
El representante de la FAO en Colombia, Augustín Zimmermann, destacó en diálogo con Boyacá Sie7e Días la relevancia de este espacio, que ha llegado a 31 territorios del país y cuya meta es fortalecer la producción alimentaria local con un enfoque cultural, sostenible y de inclusión rural.
“Las cocinas son ambientes que van desde lo que es la producción del alimento hasta el consumo. Entonces, allí intervienen un montón de participantes y la FAO está apoyando muy decididamente y con mucha alegría este programa, porque vemos que integra varios de los objetivos que tenemos como organización, no solo aquí en Colombia, sino globalmente”, manifestó.
Inseguridad alimentaria: un reto persistente
El representante de la FAO advirtió que la inseguridad alimentaria sigue afectando a una cuarta parte de la población, con cifras cercanas al 25 % en sus niveles moderado y grave.
“Hay una dispersión territorial muy alta en estos índices de inseguridad alimentaria. Tenemos departamentos como La Guajira, donde la inseguridad alimentaria llega al 50 %. Entonces, un programa de este tipo, de ‘Cocinas para la Paz’, es sumamente importante porque permite trabajar a nivel de territorio, a nivel de producción local de alimentos”, indicó.
En este contexto, explicó que la organización desarrolla una amplia cartera de programas en el país, enfocada en cinco pilares:
Seguridad alimentaria y nutrición, incluido el apoyo al derecho humano a la alimentación.
Gestión sostenible de recursos naturales, con proyectos financiados por fondos climáticos globales.
Gobernanza y acceso a tierras, enmarcado en el primer punto del Acuerdo de Paz.
Mercados inclusivos y agricultura sostenible.
Acciones anticipatorias y gestión del riesgo, especialmente en territorios vulnerables a eventos climáticos.
Además, anunció que Colombia será sede de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, que tendrá lugar en Cartagena en febrero del 2026.
Boyacá, la despensa de Colombia
En relación con la región, la FAO resaltó la importancia estratégica de Boyacá como proveedor de alimentos para el país. Uno de los principales desafíos, dijo, es reducir los altos niveles de intermediación que afectan tanto a productores como a consumidores.
“Trabajamos con organizaciones campesinas para mejorar los circuitos de abastecimiento y comercialización, de manera que los alimentos lleguen más directo a los centros de consumo y con precios más justos. Pero creemos que Boyacá es sumamente importante por el rol que tiene de alimentar a Colombia”, señaló el representante.
El organismo reiteró que todavía hay un reto significativo en el funcionamiento de las centrales de abasto y otros eslabones de la cadena, pero reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del campo boyacense.
*Redactora de Boyacá Sie7e Días