El mandatario de los duitamenses explicó detalladamente lo que ha tenido que enfrentar, quiénes lo tienen hoy por fuera de la alcaldía, y cómo se originó el lío que lo saca, inicialmente de manera momentánea del cargo.

*Por: Harvey Yecid Medina Alfonso,
Jefe de redacción de Boyacá Sie7e Días.
El alcalde que el pasado 29 de octubre, con 12.843 votos derrotó a sus siete contendores en las urnas, tomando 182 votos al segundo lugar, despejó hace unos días en diálogo en exclusiva con Boyacá Sie7e Días, varios de los interrogantes que rodean su gobierno en el que acaba de ser suspendido tras un fallo de tutela emitido por el Consejo de Estado.
¿Hasta cuándo va a estar en el cago? ¿Cuál es el mensaje que le entrega a los duitamenses?
Primero es pedirle a la gente no caer en el tema de traer las disputas legales a lo mediático. Todo tiene un proceso. Ellos, quienes me demandaron, como ciudadanos están en todo su derecho de ejercer, su actividad jurídica, pero lo que sí no está bien es, que desde el mismo momento de la demanda se ha tratado de confundir. Mi salida por el momento no es definitiva y seguiré dando la batalla.
¿Y ahora sí a esperar el fallo en el proceso de doble militancia?
Pues lo más importante es que no ha salido un fallo de primera, ni de segunda instancia. Esta es una medida provisional. Hay que respetar esa independencia judicial y en su momento saldrá el fallo, pero hasta que no se emita un pronunciamiento del Tribunal Administrativo de Boyacá no habrá noticias, no podemos entrar a elucubrar cosas.
¡Dicen que el fallo del Tribunal Administrativo de Boyacá va a salir en su contra, que una medida cautelar es un fallo en contra por adelantado!
Ese es el problema, que en vez de esperar los respectivos fallos y pronunciamientos de los magistrados y tribunales, todos hacen interpretaciones y eso le hace mucho daño, en este caso a la ciudad. En este momento estoy suspendido, pero sigo siendo el alcalde hasta que no haya una decisión de fondo. Si sale la primera instancia en contra, pues yo apelaré y si es a mi favor, los ciudadanos que me están demandando apelarán, o apelaremos a la segunda instancia. Este es un proceso cansón. Es muy difícil gobernar así, pero es el ritmo que nos tocó.
¿Quién o quiénes están detrás de esta demanda que hoy lo saca del cargo?
Yo la verdad, no entiendo la intención, la figura de los demandantes. Ellos se han contradicho: han asegurado que es un ejercicio ciudadano, luego que esto se trata un ejercicio académico, pero además han dicho que son militantes del Centro Democrático, también han dicho que no son de ningún sector político. Entonces es una contradicción permanente.
Yo lo que he podido entender e investigar es que hay un matrimonio de sectores que se juntaron, puede que haya sido sin querer, se juntaron accidentalmente, pero resultaron juntos contra mí. Es grave, porque aquí se encontraron intereses y están haciendo todo para sacarme del cargo.
¿Qué fue lo que pasó señor alcalde, cuándo empezó esto, cómo empezó?
Ellos metieron muchos hechos y reclamos, pero, digamos, el principal es que hay una compañera de un partido Pacto Histórico, del Polo que en una actividad de moteros por el Día de Amor y Amistad, me llamaron. Recuerdo que incluso no podía ir, porque en campaña teníamos los fines de semana más de 30 eventos, reuniones especialmente. Pues ese día estábamos copados, pero me pidieron que fuera, mi gerente de campaña que era el que manejaba la agenda me insistió que fuera en un momentico a saludar y ella, la candidata se acercó con su celular grabando y me dijo: un saludo, futuro alcalde. Le dije: “que todo le salga bien”. Y yo la verdad, ni siquiera a los candidatos concejales de mi partido puedo decir que los apoyé, porque mi campaña fue tan barata y austera, que no tenía ni para gastarles una gaseosa. Entonces ella llegó ahí y me dijo un saludo e invite a votar por mí. Yo le dije: “bueno que le vaya bien, hay que votar por mujeres. Como se llame. Andrea es que se llama. No dije el número. Ni siquiera sabía el nombre y menos el número”. Ese hecho es el que me está sacando del cargo.
¿Injusto el fallo, trata de decir?
Lo que pasa es que en el fondo la discusión es un tanto leguleya, si me lo permite. Porque en el fondo, es que según ellos, yo no podía respaldar a nadie, ni si quiera de los partidos que me estaban apoyando, solamente a los del mío. La coalición, no es un delito y como una figura política es sumar esfuerzos entre pequeños para lograr un objetivo que es el poder, si no, no habría coaliciones. Sin exagerar, el 90 por ciento de los alcaldes del país llegaron por coaliciones, al igual que los gobernadores, y desde luego que los presidentes de la República.
¡Y, entonces, ella hacía parte de alguno de esos partidos de coalición!
Pero claro. A mí el Polo, partido al que ella, la candidata que me pidió el saludo pertenece, me dio coaval; pero es que además esa colectividad se firmó acuerdo de coalición. Voy más allá: mi partido me dio una orden por escrito, que la aporté en el proceso, en la cual me dice señor José Luis Bohórquez, usted va a recibir el coaval de algunos miembros de partidos del pacto histórico, usted tiene el deber en reciprocidad de apoyarlos a ellos, incluyendo sus candidatos al concejo. Ahí está el documento, yo no me estoy inventando nada. Mi partido me dijo que tenía que apoyarlos porque ellos me estaban apoyando a mí. ¡Imaginase ellos apoyándome y yo no!
¿Y entonces por qué lo están prácticamente tumbando de la alcaldía?
Esa es mi pregunta y por eso es que me he defendido, porque es injusto. Cosa distinta sería si yo siendo candidato de una colectividad le hago campaña a un partido que tiene candidato a la alcaldía, o que es de otro partido político que no hace parte de mi coalición. Ese es el tema.
¿Se siente perseguido?
Yo siento honestamente que esto no es casual, yo gané las elecciones y empezó una tormenta impresionante, al otro día, ya tenía más de 93 reclamaciones durante una semana ante la Registraduría. Quien ocupó el segundo lugar en la contienda por la alcaldía metió como 10 abogados, mientras que yo apenas estaba con tres amigos míos en esta defensa. Pasaron las 93 reclamaciones, se solucionó y luego llegó esta demanda en noviembre. Es decir, yo no me había posesionado, es más ni siquiera había pasado un mes desde las elecciones y ya habían radicado la demanda diciendo un montón de cosas.

¡Pero ya en el Tribunal le habían dado la razón a usted!
Claro. Es que esto de medida cautelar ya el Tribunal Administrativo se las había negado, pero el Consejo de Estado, es el que volvió a revivir el tema y ahí va. Hay derechos de petición, hay un documento que me van a demandar a la Fiscalía. Yo ni los conozco, he hablado una o dos veces con uno de ellos, voy a desayunar a veces al restaurante de uno de ellos, yo realmente no entiendo el tema. La justicia dirá.
¡Dicen que su defensa no fue la mejor! ¿qué responde?
Mi defensa la he asumido como he podido, porque yo sí hago una claridad: me defiendo con una defensa que puedo pagar. Mucha gente me dice mejoré su defensa, contraté un abogado magistrado, pero esa gente cobra mucho dinero. Y yo pregunto: ¿de dónde pagan eso? Pues lo que me han dicho es que normalmente lo paga un contratista al que después se le tiene que hacer un favor, o varios favores y yo no hago ese tipo de cosas. Yo trato de mantenerme dentro de mi campo coherente. En ese orden de ideas, yo pago los abogados que pueda y agradezco a quien ha asumido esta defensa.
¡Es cierto lo que dijo el magistrado, que usted y su defensa está obstaculizando y dilatando el proceso!
Estamos trabajando en medio de lo que nos permite la ley. Salió esa suspensión como medida cautelar, instauramos un recurso de aclaración, bueno, un mecanismo de aclaración de la misma. Radicamos tres recusaciones, dos ya fueron falladas en contra y una que estaba en espera de ser fallada. Hasta que esto no ocurriera, el Consejo de Estado no podía pronunciarse sobre la solicitud de aclaración. Muchos querían que me fuera de una vez, pero hasta que no respondieran a mi solicitud de aclaración, yo no podía estar suspendido. Aclaro que nada de esto que hizo mi defensa es ilegal, puede que incomode, pero no es ilegal.
¡Dice usted que no lo han querido dejar gobernar!
Sí. Es que detrás de esto lo que yo veo es un poco oscuridad de la condición humana, de que mi gobierno no avance, que esto no pueda hacerse, hay muchos intereses camuflados. Es que se nota y aunque digan que me victimizo, lo digo así porque vea: nombré a la gerente de la ESE Tundama, los mismos abogados ya la demandaron. Saqué al Ejército a hacer operativos y de inmediato hicieron viral el tema de las críticas del mismo sector político y hasta anunciaron que me van a denunciar ante organismos internacionales por sacar el Ejército a patrullar dentro de la ciudad. Me van a demandar internacionalmente.
Es que aquí por ejemplo, han llegado al extremo de pasar derechos de petición diciéndole a los funcionarios que si llegan a firmar algo o que si ya firmaron los van a embalar. Es una amenazadera, una coacción, una persecución de día y de noche. Más que política es una persecución de la condición humana, es insoportable.
¡Pero va seguir peleando por su cargo!
Sigo trabajando, no aferrado a un cargo porque esté haciendo negocios, como otros intentan, para eso es que me quieren fuera. Le voy a decir lo que me dijo una persona conocedora del tema en Bogotá cuando le conté porque no había contratado abogados de renombre: “alcalde le voy a dar un consejo, ser alcalde decente no es negocio”. ¿Por qué? le pregunté. Me dijo: porque si usted va a permanecer en ese extremo de que no va poder hacer negocios, de no sacar porcentajes y todo lo que generalmente dice que viene haciendo, pues va a terminar su cargo y va a durar por lo menos diez años empapelado. ¿Cómo va a pagar todo eso?, ¿de dónde va a sacar? Por eso es que todos los alcaldes en su mayoría hacen todo ese tipo de cosas”. Pues no se si será cierto lo que me dijo, pero se me quedó esa frase. “ser un alcalde decente no es negocio”, increíble.
¿Y entonces?
Pues yo voy a probar mi teoría, no voy a ceder, no voy a embalarme con contratistas para asumir defensas, ni nada por el estilo, ni para torcer la justicia, ni voy a ofrecer contratos a fulano o sutano, ni nada. Yo me mantengo y que sea lo que Dios quiera. Es la manera como he decidido obrar y ya la historia dirá quién tiene la razón.
¡Y el concepto de la Procuraduría!
Cómo es la vida, la Procuraduría que no es de izquierda, manda un documento diciendo el alcalde José Luis Bohórquez no incurrió en doble militancia, que no debe salir de su cargo. Le está diciendo al Tribunal que el derecho internacional no hay doble militancia, que no da para eso, que es una coalición. Es un tema que es preocupante, angustiante, pero como lo dije en una publicación al ritmo que le toque le bailo, yo no puedo decirles a mis votantes, no puedo gobernar hasta luego, porque es que hay un grupo al que no le parece que yo esté aquí.
¿Qué posibilidades ve de poderse quedar en el cargo?
Yo sé que hay un grupo de contradictores a los que les molesta verme aquí, pero hasta el último día que pueda tengo que hacerlo, estoy haciendo lo de los árboles, lo de seguridad, lo de cultura, lo de las escuelas de formación, estoy con el tema del agua potable, con el tema de la Ptar, tuve que hacerle frente a incendios, con el tema del río Surba, con el PAE, recuperando el espacio público, la plaza de mercado, muchos temas. Por un lado defiéndame y por el otro ejecutando, es muy difícil.
¿Qué le dicen sus abogados? Qué viene ahora
Esperar el fallo. El fallo es el que define todo, o perdemos en primera y ganamos en segunda, o ganamos en primera y perdemos en segunda, o perdemos en ambas o ganamos en ambas instancias. Es un desgaste emocional, degaste familiar. No imagine que la política fuera así, hay sectores políticos en Duitama que son muy tóxicos.
¿Es injusto que un alto tribunal tome esa decisión?
Más que injusto, es que lo que hace el juicio es un poco apresurado, pero pues respeto a la justicia, al Tribunal, al Consejo de Estado, yo respeto la decisión que tomen. El razonamiento que hacen en la medida cautelar es un poco apresurado, porque no se había generado el debate probatorio y la consecuencia le hace daño a la ciudad. Igual yo respeto la decisión y seguiré defendiéndome hasta donde pueda.
¿Que tanto daño le está haciendo todo esto a Duitama en cuanto a su gobernabilidad?
Yo hace unos días daba un ejemplo y es que me están amarrando las manos. Y eso lo hace el sector jurídico que me está demandando. El sector político afín al sector jurídico sale a medios y a micrófonos decir que yo no estoy haciendo nada, que no estoy generando resultados. Entonces la estrategia es amarrarme para que yo no pueda generar resultados y masacrarme políticamente, esa es la realidad que quieren.
Y todo eso termina redundando al interior de la alcaldía: vamos a sacar un tema de contratos, y dicen, venga, será que le hacemos caso, porque imagínese que lo saquen. Doy una orden y empieza la mamadera de gallo, como que va de salida entonces para qué. Se siente la impotencia y eso la gente no lo ve afuera, pero es que el daño más que a mí, es para la alcaldía porque está haciendo los procesos más lentos. Pero es que aquí, más que el desarrollo de la demanda, es la amenazadera, especialmente en redes y en medios; es una persecución que está a otro nivel. Es muy complejo, aparte que me cogen es iniciando.
A propósito: ¿qué ha encontrado en estos seis meses de Gobierno en la alcaldía?
Me dejaron un montón de nombramientos y aquí adentro tocar revisar tres veces, porque mientras doy una orden me la van a cumplir y me la devuelven y ya apareció direccionado el contrato para alguien, con alguna frase. Me pasó con el PAE, todo ese espectáculo que dijeron que estaba acosando a gente supuestamente, allá en educación, todo eso era porque yo di la orden y me opuse con todo lo que pude a que me dejaran direccionarse contratos. Que eso era acoso, que era persecución, y no tengo las mejores relaciones, pero lo logré.
El tema de la pavimentación de la vía a Culturama me lo devolvieron dos veces, porque lo está direccionando a contratistas de la administración pasada.
¿Se arrepiente de haberse metido a la política?, Usted que es un empresario, ¿qué necesidad tenía, usted debería estar sentado en su silla de gerencia?
No, no me arrepiento, porque en estos meses he hecho cosas que me han nutrido el corazón. Y eso no me lo permite la empresa. Le confieso: yo era muy infeliz en el sector privado, porque en la empresa privada se puede ganar muy bien, pero uno se siente infeliz. Aquí no es que esté saltando en una pata de felicidad, pero sí puedo decirle algo, por ejemplo, irnos con los muchachos de los colegios públicos a sembrar árboles en los páramos, en esa iniciativa de sembrar 10.000 árboles, hacer que lo del PAE se lo gane una empresa sin ganarse una coima en franca lead, por eso le puedo exigir. A los de tránsito decirles usted no me siguen levantando en las grúas carro y pidiendo platica, sino que vamos a es pintar en las calles y hacer pedagogía. Lo de la Ptar, no nos interesa a ver quién es el contratista para ver cuánta palta me gano.
El costo ha sido demasiado alto, porque ha sido una desinformación una peleadera, pero siento que estoy cumpliendo con mi destino. Creo en mi destino que debería estar acá, cuál es la mejor obra, cuál es el mejor escenario. Por el tiempo que esté aquí, que lo que decida Dios.

¿Adelantando de paso una ‘especialización’ en gobierno y en todo lo que tiene que ver con política?
Yo que soy de izquierda y los sectores de izquierda son muy criticones, a veces, hago mi autocrítica. Nosotros siempre hacemos oposición. Y el gobierno ha sido muy poco. Mi tarea de estar y mi proyecto de largo aliento es mostrar que los gobiernos progresistas también ejecutamos. Pero lo que no dimensioné es que más allá de las figuras políticas tradicionales hubiera sectores de base y sector públicos que halan más a la corrupción que las mismas cabezas. Entonces, he visto desde funcionarios de cargos altos hasta medios y bajos que la administración pública es un negocio. Que en el barrio para el agua me cobraron para sacar la licencia, pero es un técnico, sí pero tocaba darle para la gaseosa, que el de la grúa. Es por todo lado. Y sobre todo porque esa gente daña el buen nombre de los buenos funcionarios que si hacen su trabajo. No imagine que eso estaba tan podrido. Y que así es el sistema, o se ensucia o no lo dejamos. Eso me parece un poco asqueroso.
¿Qué viene para José Luis Bohórquez con esta decisión en contra?
Apelamos y me defenderé hasta donde pueda. Ya habrá que pasa, tampoco se trata de hacer un daño a la ciudad. Entonces ya será un tema que hablaré con el grupo político pero pues apelaremos y yo le haré hasta donde pueda, también hasta donde la salud mental me dé, porque esto es muy desgastante, o sea, honestamente hay días en los que no quisiera ni llegar a ciertos lugares, porque, me siento maniatado, me piden soluciones, me piden que tape huecos, que ayude, que haga, que desarrolle, pero no lo puedo hacer, primero porque esto apenas está empezando y segundo, porque no me han dejado gobernar.
¿Si definitivamente la decisión es que usted se tiene que ir, va a seguir en la política, va a aspirar a otro cargo público?
Toca hablar con mi familia. Ellos no es que estén muy contentos, esto es muy fastidioso y cansón.
¿Por el escarnio público?
Más que el escarnio, esto es muy cansón. No he visto al alcalde de Tunja, ni de Sogamoso, ni a ninguno otro a este nivel de locura, es que esto es muy tóxico. Nada pasa, me parece ya muy harto. Imagínese si llevo apenas unos meses, como será si me dejan los cuatro años.
¿Cómo está su relación con el gobernador Carlos Amaya?
Pues una relación respetuosa, diría yo, aunque tenga diferencias con él. Somos de estilos y pensamientos totalmente diferentes. Le he dicho: juntos, pero no revueltos y que los resultados hablen, tanto de los de él, como de los míos, que es lo que a la gente le importa.
¿Pero, ve futuro en esta relación?
Sí, la línea dura que tenemos los dos, es que la ciudad y el departamento no se vean metidos en esas diferencias, vamos es a dar resultados.
¿Se ha sentado con el presidente de la República a hablar de Duitama?
El gobierno ha sido muy generoso conmigo, me ha dado mucho juego, hasta ahora estamos aplicando iniciativas y habrá que ver la ejecución. Agradezco la forma como me ha tratado el señor presidente. Le agradezco el respaldo cuando vino la suspensión, eso no lo hace con mucha gente y eso lo valoro. Yo creo que más que la capacidad de ejecución es que los funcionaros del gobierno sobre todo en la línea media, pues tomen esto como propio.
Si yo vivo este infierno me imagino como están por dentro. Pues vamos a ver la ejecución del plan de desarrollo. Igual yo sé que el gobierno me respalda, seguiré trabajando, yo no soy un fanático ni una oveja mansa. Si veo que algo no me gusta, le diré de frente no me gusta eso y aquello. Yo estoy en el progresismo no por un caudillismo, sino por unas ideas políticas