Constituyente inane y más – Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

No Señor, acá está por encima la Constitución y distraernos con pretextos o pataletas de calenturas, pues ni llegando a la máxima dignidad de la Patria, dando mal ejemplo a las generaciones que se escudan en ser demócratas para llegar a las administraciones locales o regionales, les puede estar saliendo por la culata y esperemos no tener que lamentarnos por quienes votaron a sus mentiras.

La verdad es que da indignación cómo es que se matan por llegar a ser reconocidos como estadistas y la verdad es que no dan la talla. Y no es que sus estudios o diplomas no lo certifiquen, es que ya en el potro no pudieron ni controlar sus pateadas, sus delirios de grandeza, sus giras nocturnas para entregar tierras, dineros para proyectos y hasta para solidarizarse con entrega de mercados… eso es lo que denominan soberanía popular, pero burlados con sirirís, con pecaditos de oro, con revictimización a la tierra improductiva por “culpa” de los campesinos (con palabrejas de sus “manos trabajadoras”) y así sin una hoja de ruta, sin rumbos, sin brújulas y sin argumentos serios de fondo.

Gobernantes que predican pero no aplican, o mejor sí aplican lo que disfrazaron de buenas intenciones, y convertidas en desastrosas actuaciones, que al quitarles sus credenciales -por no cumplir las leyes que juraron cumplimentar- buscan refugiarse en cacerolazos, marchas, tomas, desplazamientos y utilizando mensajes que vuelven a crear odios de clases, de extractos y estratos y en sus palabras rebuscadas pregonan “desatar un poder constituyente” en una coyuntura que esperaba más de su supuesta grandeza, su supuesto demócrata, su estrategia de reactivación del mercadeo agropecuario, con la dotación de maquinaria amarilla o verde, que se va convirtiendo en el mejor cultivo para dependencia, asistencialismo y luego cual candidatura inane es que juegan sus fichas, hacen maravillosas compras de vehículos, dotarán puestos de salud, pagarán pensiones justas y gobernarán con todos sus amigos de la primera, o de la primaria. 

Represión a punta de estigmatizaciones contra los que no comulgan con sus banalidades es algo que preocupa en la vecindad y si se deja florecer nos condicionará en lo que alguna vez soñamos como soluciones y así se trasluce en retaliaciones contra territorios, todo por soberbia de lo que llaman visiones de país, departamento, municipio, y atreverse a mirar sobre el hombro por antipatías…

Condicionamientos para dejar que ruede el metro de la capital, al que tanto daño le ha hecho sus figuraciones politiqueras o de pésimos jugadores de tute, invertir más de 8 mil millones de pesos para justificar -de manera inconsulta y por gustico- lo que con talante, con herencia en su sangre, se rechaza con “ni un paso atrás” y cumpliendo un mandato ciudadano así el alcalde de Bogotá hará respetar. Que gran ejemplo de no cambiar lo firmado para dejar de lado las certezas en marcha.

Sorpresas como pidiendo u ordenando que se hagan monumentos, declaraciones de patrimonios, rendir homenajes a los amigotes, sugerencias con tufillo de hágase y utilizar la pronta Semana Santa para hacer apariencia de mansas ovejas… no deja sino el camino de recurrir a la oración y llamar a todas las advocaciones para que nos protejan de afiebrados a desperdigar sinónimo de cambio y traducidos a su acomodo, a su gusto y con sus ingredientes, que ya pronto les darán de su medicina.

Más de lo mismo cuando ven que el sol empieza a buscar refugio en sus espaldas ¿y de sus obras?

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