Los habitantes de un pueblo del norte de Colombia eligieron alcalde en vísperas de Navidad

Los habitantes de Gamarra, en el departamento del Cesar (norte), celebraron este domingo en la víspera de Navidad, unas elecciones atípicas para elegir alcalde, luego de una asonada en los comicios del pasado 29 de octubre en los que murió una funcionaria y el voto en blanco fue mayoría.

La Registraduría Nacional del Estado Civil, que organiza las elecciones, informó que una vez concluida la jornada, para la que fueron instalados nueve puestos de votación conformados por 27 mesas, el ganador fue Cristian Leonardo Márquez Badillo, del partido político Gente en Movimiento, que obtuvo 3.795 votos, equivalentes al 45,92 %.

En segundo lugar quedó Shirley Paola Franco, del Partido Conservador, con 2.229 votos (26,97 %), mientras que el voto en blanco, que se impuso en las elecciones de octubre, esta vez obtuvo solo 35 papeletas (0,42 %).

En las elecciones locales y regionales del pasado 29 de octubre más de la mitad del municipio de Gamarra votó en blanco luego de que el día anterior una turba quemara la sede local de la Registraduría, causando la muerte de Duperly Arévalo Carrascal funcionaria de esa entidad, e hiriendo a otras cuatro personas.

En esa ocasión, el total del preconteo realizado por la Registraduría en Gamarra arrojó un 51,42 % por el voto en blanco, superior al 39,47 % que lo hizo por Harry Rodríguez, candidato conservador, y del 3 % que lo hizo por Alex Alberto Camargo, del indigenista Mais, los dos más votados.

La ley colombiana dicta que si gana el voto en blanco en una elección, tanto de alcaldes, gobernadores como en una primera vuelta presidencial, se deberán repetir los comicios sin que puedan presentarse los mismos candidatos.

Una jueza envió a prisión, en noviembre pasado, a cinco personas implicadas en la asonada, cuatro de las cuales fueron imputadas por los delitos de homicidio agravado, homicidio agravado en grado de tentativa e incendio, mientras que la otra fue acusada de violencia contra servidor público. EFE