¿Ella o yo? – Mónica Perea Esparragoza #DomingosDeCuentoYPoesía

Ella es quien tiene nombre, domicilio e historia. Yo soy un fragmento de la Causa Primera. No lo sabía porque no se lo mencioné, dado que sus ojos estaban muy cerrados. A Ella le gustaba creer en lo real y desde allí jugar a lo ideal; porque, en el fondo, no sabía sobre lo posible. A Ella le gusta mirar con los ojos del cuerpo, Yo prefiero palpar lo invisible. El magma inmortal siempre me ha resultado más atrayente; mientras que a Ella le atrae lo concreto, se siente muy material. Ella insiste en no poder, en ser muy tarde ya, en que no hay nada por hacer, así le tocó; Yo creo, y sé, es todo lo contrario porque aún no ha sido.

El tiempo sólo es un invento, porque Ella aún lo sostiene. Las posibilidades son todas, aunque insista en acortarlas a su conveniencia. Ella casi nunca se siente satisfecha o le parece suficiente. Yo sé, todo es un milagro. Más allá de la materia respira la esencia. Hay días en que me dice puede ver, tal vez fragmentos entre las horas o quizá solo un instante; allí es cuando caminamos juntos y la riqueza nos fecunda a ambos. Somos verbo y oración.

Suele sentirme intruso; aunque, por momentos, sospecha quién soy. Ella intenta juzgarme. Si pudiese me haría callar cada vez que hablamos; pero, Yo sé sin mí se desmorona. Por eso le susurro, la acuesto, la acompaño, seco sus lágrimas, la abrazo.

Ella supone nació llena de imperfecciones. Yo le he dicho -ni siquiera has nacido, porque ni nacer o morir existen, son sólo verbos que Ella conjuga para creerse metida en un cuento, para justificar una historia. Yo soy el que casi no habla, soy quien sabe de la hondura detrás del silencio. Yo soy quien la integra. Ella prefiere el lenguaje, Yo la existencia.

A Ella le encanta atender o distraerse en la mente, a mí me gusta respirar. Yo soy continente, Ella es contenida. Yo soy la Fuente, Ella el cazo. Yo soy onda y partícula. Ella materia e idea. Yo la he traído hasta acá, la pongo a escribir para que se concentre. Ella alega tiene mucho por hacer y no hay tiempo para perder jugando a los encuentros. Yo la dejo se “distraiga” porque, al final, mientras no haga lo que le gusta, el resto le parecerá responsabilidad y, por ello, procrastina.

Ella usa sus manos para llegar a convertirse en letra. Yo me oculto, en este entretanto, en su corazón. Ella quiere verme, sentarme a la mesa y desayunar. Yo no puedo estar, porque Soy. Ella espera nos desdoblemos, para dejar de ser su fantasma. Pero Yo no puedo ser más que sustancia. Ella mistifica los días en corrientes. Yo la espero adentro y la acompaño. A Ella la saludan cuando a mí me ignoran. Ella hace todos los días sus tareas para despertar. Yo espero hasta que note no está dormida, sólo lo cree. Ella piensa que debe cumplir sueños. Yo le digo: el sueño es Ella. Ella piensa estar loca, por no seguir la senda de los demás. Ella cree no está lista, aún faltan nombres, libros, días, experiencias y maestros. Yo sé ya no hay marcha atrás. Yo sé la locura existe, la sostienen como un sueño los comunes y mortales; porque la repiten día a día sin pensar, tanto las ellas como los ellos que, sin hacer parte de la historia de Ella -muchos- se reflejan en el mismo espejo de lo que llaman real. Yo, en cambio, no encuentro espejos; cuando no hay forma no hay nada que representar. Ella cree nadie entenderá este escrito. Yo le digo –no lo harán desde el logos sino desde el Mythoi. Quienes estén listos lo presentirán. Intuirán que Yo también estoy en ellos y soy el que soy.

Ella se soñó separada. Yo sé no es posible, solo es una división de la experiencia total. Ella, aunque la acompañe, siempre alberga leves dudas y es ahí cuando me aleja. Ella no sabe lo que le espera. Yo sé bien va a llegar. Yo, soy al tiempo, Ella.


Mónica Perea Esparragoza. 1975. Es una bogotana exiliada en Boyacá por voluntad propia. Tiene claro que el mundo es una construcción verbal y por eso estudió pregrado y maestría en Literatura en la Universidad Nacional de Colombia. Trabaja como independiente en su espacio cultural Ananda Tienda Taller en Villa de Leyva donde hace mentorías en comunicación y mediación del libro y la lectura entre otras. Ha incursionado como Podcaster e infoproductora. Tiene un programa, Leer para sanar, todos los domingos por su canal de Youtube. Asesora y estructuradora externa, desde hace cuatro años, de la Fiesta de la Poesía en Villa de Leyva.


Los escritores interesados en participar en este espacio dominical, deben enviar sus trabajos a nombre del escritor, Fabio José Saavedra Corredor, al correo: cuentopoesiaboyaca@gmail.com.

La extensión del trabajo no debe exceder una cuartilla en fuente Arial 12. El tema es libre y se debe incluir adicionalmente una biografía básica (un párrafo) del autor.

Los criterios de selección estarán basados en la creatividad e innovación temática, el valor literario, redacción y manejo del lenguaje y aporte de este a la cultural regional.

Todos los domingos serán de Cuento y poesía, porque siempre hay algo que contar.