Se prendió el festival Morrolandia en Yopal

Se trata del mayor esfuerzo que se hace en Casanare por decorar e iluminar un centro poblado, El Morro, un corregimiento de Yopal.

De esta manera lo que se busca es capitalizar la mayor cantidad de turistas que suelen llegar al llano, por estas épocas de Navidad y fin de año. Foto: Archivo particular.

De esta manera lo que se busca es capitalizar la mayor cantidad de turistas que suelen llegar al llano, por estas épocas de Navidad y fin de año.

Es una actividad que tiene como antecedente la Expo Feria Campesina, financiada principalmente por la petrolera Equión, donde se armó la primera escenografía artística, dirigida por María Consuelo Coronado y que contó con una masiva asistencia de visitantes que contribuyeron significativamente en la economía de sus moradores, la gran mayoría, de origen campesino.

Fue de tal magnitud el éxito del certamen, que se planteó la creación de otro evento similar para fin de año, que generará esparcimiento y recreación a las familias casanareñas y a los cientos de turistas llegados del interior del País.

Surgió entonces, el Alumbrado Navideño llamado actualmente ‘Morrolandia, Festival de Luces tradición y color’.

Este certamen, tiene como atractivo artístico el Encuentro de la Cultura Boyacense y la Llanera, pues el centro poblado de El Morro, está ubicado en la parte intermedia de Labranzagrande (Boyacá) y Yopal, Capital de Casanare y además, allí convergen desde hace muchos años, los comercios de Pisba, Mongua y Paya con sus ancestrales culturas 

En la actualidad la Junta de Acción Comunal del Centro Poblado El Morro, se ha empoderado de hacer realidad esta actividad que año, tras año, atrae a miles de visitantes.

La temática de este año tiene tres componentes especiales, como aporte del corregimiento El Morro por fomentar el turismo y promover la cultura del departamento de Casanare y para ello, se construyeron piezas que evocan el paisaje casanareño, la cultura y tradición.

Otro componente innovador es el entretejido de 150.000 flores en tonos rosa, como tributo a las mujeres, sobre todo aquellas que han sido víctima de la violencia o que por alguna circunstancia han tenido que afrontar alguna situación de salud finalizando durante este recorrido con la representación del antiguo pueblo de Belén como punto focal de toda la decoración.