El niño y el Sabio – Darío Álvarez Morantes #DomingosDeCuentoYPoesía

Un día un niño travieso pero inteligente, en el campo con un sabio se encontró,

y en poco tiempo establecieron una relación de amigos cordial y sorprendente,

el menor su formación de hogar con dignidad y sin asomo de resabio demostró

el culto y versado personaje exclamó, ¡qué bueno eres un niño alegre y diferente!

¿pero qué quieres saber? ¿o en que temas de tu gusto, hoy te puedo apoyar yo?

son muchas cosas de las que quiero aprender para ser cada día más competente,

con gran entusiasmo y evidente motivación el infante de unos doce años contestó,

la verdad es que quiero con decencia y buen saber, poder servirle a la gente.

el pensador, sorprendido lo invitó a sentarse en el prado y le hizo una propuesta,

cuál es tu nombre y me dices a conciencia, si hablamos del campo o de la ciudad,

el pequeño con alegría y sin pensarlo mucho, del campo expreso como respuesta,

y complementó, soy José, pero no me gusta el pueblo, allí no puedo ni estudiar,

la gente se ocupa en el día con poca libertad y además por la noche hacen fiesta,

no hay relación real entre vecinos ni se fortalecen con amor los lazos de amistad,

me apasiona es conocer las bondades, la magia y el rol vital de la naturaleza,

quiero que me enseñes, como con los animales y las plantas puedo hablar.

Tamaño reto, exclamó el erudito personaje acariciando el hombro del chiquillo,

lo primero que tienes que hacer, en los espacios rurales es escuchar con atención,

así podrás sentir hasta el ruido que produce el viento, un mosquito o un grillo,

cuando ejercen en la naturaleza dentro de su cotidianidad, cada uno su función,

José se concentró, atendiendo las instrucciones que le daba el sabio con cariño,

y pudo escuchar, la lluvia al caer al suelo, el ruido del arroyo y el aire en acción,

el pasar de una mariposa, el caer de una hoja y cuando seca el sol con su brillo,

sintió el aroma del bosque, la frescura del aire y de ansiedad se llenó su corazón.

Cuando más atento estuvo el jovencito pudo oír lo que nunca jamás había oído,

pudo interpretar las cosas que no se ven, pero sin duda producen gran belleza,

cómo trabaja un insecto, como abre una flor, cada cual, con su tenue sonido,

sin demostrar nunca vanidad, odio, envidia, hipocresía y mucho menos pereza,

y es allí cuando el docto maestro con mucho talento y fe, le explica lo ocurrido,

diciendo, es prudente escuchar primero, antes de emitir juicios sin tener certeza,

nadie puede dar conceptos sobre lo que ignora, porque jamás lo ha conocido,

imponer el poder por la fuerza o por la influencia del dinero es una torpeza.

Un animal sin hablar, por su instinto actúa a veces mejor que el ser humano,

dijo el intelectual muy emocionado del diálogo tan espontáneo y constructivo,

para ayudar a nuestros semejantes con amor, solo falta voluntad de dar la mano,

y no es necesario que se presente alguna situación o se tenga algún motivo,

es triste que en la sociedad degradada el hombre ataque al propio hermano,

tenemos que aprender por sentido común del animal, que sin pensar es asertivo,

una planta con sus limitaciones de movilidad sortea el invierno y el verano,

más que autoridad total, la persona debe buscar el beneficio colectivo.

Lo segundo que debes hacer es observar en detalle y aprender de reacciones,

la planta bien nutrida y con agua suficiente reverdece y muestra opulencia,

pero sin alimento y sedienta, se marchita y se amarilla por las malas condiciones,

puede morir y el productor perderá toda su cosecha y también su solvencia,

el perro ladra y se inquieta cuando ve a un intruso o presume nefastas situaciones,

el caballo echa las orejas hacia atrás cuando alguien incomoda con su presencia,

la vaca muge cuando tiene hambre o sed y su ternero no ha tomado sus raciones,

una planta sabe de distancia y un animal antes de atacar envía su advertencia.

 Concluyó la lección, dando con aprecio al atento alumno estas recomendaciones,

quien es capaz de detectar las necesidades no dichas, es un hombre pensante,

el que siente el dolor ajeno como propio es ético, justo y noble en sus acciones,

para cambiar un país es preciso reformar al necio con acción muy perseverante,

entender al otro es la mejor estrategia para administrar, con criterios y razones,

en la construcción de sociedad la educación y los valores son lo más importante,

nunca dejes de llamarme cuando tengas dudas o necesites más lecciones.

Hoy don José, con orgullo en su pueblo es el más extraordinario gobernante.

Autor:

Darío Álvarez Morantes

Noviembre 3 de 2.023


BIOGRAFIA

Darío Álvarez Morantes,, nació en el municipio de Chiscas, departamento de Boyacá, donde además cursó primaria y bachillerato, profesional del sector agropecuario, formado en la universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, UPTC, con diplomados en la universidad Juan de Castellanos, la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales UDCA, la escuela superior de administración pública ESAP y varios cursos en El Servicio Nacional de aprendizaje SENA, ha laborado en el ICBF, FENALCE, SECREFOMENTO, la SAC, el SENA y la ANDI, sus hobbies son la Composición literaria, el deporte y la protección del medio ambiente.


Los escritores interesados en participar en este espacio dominical, deben enviar sus trabajos a nombre del escritor, Fabio José Saavedra Corredor, al correo: cuentopoesiaboyaca@gmail.com.

La extensión del trabajo no debe exceder una cuartilla en fuente Arial 12. El tema es libre y se debe incluir adicionalmente una biografía básica (un párrafo) del autor.

Los criterios de selección estarán basados en la creatividad e innovación temática, el valor literario, redacción y manejo del lenguaje y aporte de este a la cultural regional.

Todos los domingos serán de Cuento y poesía, porque siempre hay algo que contar.