25 años de Camacol B&C: reflexiones y perspectivas para el sector de la construcción en Boyacá y Casanare

El presidente de la Junta Directiva de Camacol Boyacá y Casanare dice que, los retos futuros incluyen la consolidación de la recuperación pospandemia y la adaptación a las nuevas reglas del mercado, entre otros.

Julián Camilo Téllez Salcedo, presidente de la Junta Directiva de Camacol Boyacá y Casanare. Foto: archivo particular

* Por Julián Camilo Téllez Salcedo, especial para Boyacá Sie7e Días

Hace 25 años un grupo visionario de hombres y mujeres de Boyacá y Casanare, entre constructores, profesionales, entidades financieras y públicas, comerciantes, industriales y universidades, estableció los cimientos de Camacol B&C, en quizá una de las épocas más convulsas de la historia del sector generada por la conocida crisis del sistema UPAC. 

Nació así una entidad gremial sin ánimo de lucro que se ha convertido en un pilar fundamental para el apoyo al desarrollo del sector de la construcción en la región. En este cuarto de siglo, Camacol ha experimentado un crecimiento y una evolución notables, enfrentando desafíos significativos y cosechando logros que merecen ser celebrados. 

Sin embargo, al cumplir 25 años, la organización también se enfrenta a nuevos retos en el corto y mediano plazo y que requieren un abordaje cuidadoso para continuar con su misión de construir un gremio sólido en Boyacá y Casanare.

Uno de los logros más destacados de Camacol en estos 25 años ha sido su acompañamiento y contribución al crecimiento económico regional. El sector ha pasado de representar el 4,9 % del PIB en el año 2005 al 10,7% en el año 2019, un avance significativo que ha impulsado la economía local y la generación de empleo y oportunidades. 

La organización ha sido un agente de cambio en este proceso al promover múltiples proyectos de comercio y vivienda, coadyuvando a mejorar la gestión institucional, haciendo presencia constante en la concertación de políticas públicas y facilitando espacios de diálogo para la conciliación de la planificación urbana y regional.

La pandemia del COVID-19 demostró la resiliencia del sector de la construcción, que, a pesar de los obstáculos y de estar detenido casi por completo, se recuperó con un crecimiento del 15,4 % en el 2022. Esta notable recuperación fue posible en gran medida gracias al rol preponderante de Camacol, que desempeñó un papel crucial en la elaboración y acompañamiento de los protocolos de reactivación de actividades. De aquí la vital importancia de fortalecer la capacidad sectorial para enfrentar futuras crisis.

Camacol Boyacá y Casanare recibió un reconocimiento por parte de las directivas nacionales de la Cámara Colombiana de la Construcción. Foto: archivo particular

La formación y capacitación constantes que ofrece Camacol han contribuido a la profesionalización del talento humano regional, un aspecto fundamental para garantizar la calidad y la sostenibilidad en todas sus dimensiones en el ámbito de la construcción. Asimismo, la organización también ha animado la modernización e innovación en el sector, promoviendo prácticas sostenibles e impulsando la adopción de tecnologías avanzadas como el modelado de información para la construcción en sistemas BIM. 

El reto de cara al futuro es el de mantener y fortalecer estos esfuerzos para preservar la competitividad y la excelencia en el ámbito de la construcción regional.

La visibilidad que Camacol brinda a las empresas del sector a través de eventos comerciales y ferias ha sido un factor importante para su éxito. Promover productos y proyectos locales es esencial para la economía regional. Mantener y expandir estas plataformas será vital para fortalecer la presencia de Boyacá y Casanare en el mercado nacional e internacional.

Al cumplir 25 años, Camacol Boyacá y Casanare se encuentra en una posición sólida, pero enfrentando una coyuntura decisiva. Los retos futuros incluyen la consolidación de la recuperación pospandemia, la adaptación a las nuevas reglas del mercado, la promoción de programas de vivienda social con las nuevas reglas de la política pública y la respuesta rápida a las tendencias macroeconómicas cada vez más desafiantes.

Actualmente la regional está conformada por 40 empresas, que le apuestan al trabajo en equipo como el mejor esquema de trabajo para construir el territorio y las ciudades que queremos, dignas, incluyentes, vanguardistas y seguras para sus habitantes. En el tejido empresarial de la agremiación se encuentran 24 constructoras, nueve empresas industriales y de proveedores de materiales, cuatro empresas de servicios públicos, dos entidades financieras y la Caja de Compensación Familiar de Boyacá (Comfaboy).

Camacol, como entidad gremial, ha demostrado con suficiencia su capacidad para enfrentar desafíos y alcanzar sus metas en estos primeros 25 años. Ahora, mirando hacia el futuro, la organización está lista para enfrentar los retos por venir y así seguir construyendo oportunidades para Boyacá y Casanare. La construcción representa un sector de importancia estratégica para el desarrollo, y con Camacol liderando el camino, podemos vislumbrar un futuro sostenible y muy prometedor para nuestra región.

¡Felices 25 años!

* Presidente de la Junta directiva de Camacol Boyacá y Casanare.

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