Entregas de alto vuelo – José Ricardo Bautista Pamplona – ColumnistaInvitado

La tradición de los drones se remonta al siglo XIX, pero el concepto moderno de «drone» o vehículo aéreo no tripulado (VANT) como lo conocemos actualmente, tiene sus raíces en el siglo XX. 

Durante la primera guerra mundial se desarrollaron aviones teledirigidos, también conocidos como «drones» en inglés, con el propósito de ser utilizados como armas ofensivas.

En la segunda guerra mundial se consolidaron avances significativos en la tecnología de aviones no tripulados, especialmente por parte de los alemanes, quienes desarrollaron aeronaves teledirigidas como el V-1 y el V-2.

En la década de 1950 y en la guerra de Corea los drones eran manejados en misiones de reconocimiento y como blanco para entrenamiento de pilotos, en tanto que, para la década de 1960, en el marco del desarrollo militar, se hicieron avances en la tecnología de drones, principalmente para propósitos militares, incluyendo misiones de reconocimiento y pruebas de armas.

En 1980 y en el furor de los avances tecnológicos para uso comercial, se empezaron a incluir drones en aplicaciones no militares como la agricultura, la topografía y la monitorización del medio ambiente, y en la década de 1990 se dio un uso extendido, dado que los drones comenzaron a ser utilizados en una amplia escala de aplicaciones, incluyendo vigilancia, investigación científica y recreación.

El auge de los drones comerciales se dio en el siglo XXI con el adelanto de un conjunto de técnicas y la miniaturización de los componentes electrónicos, por lo que se hizo más accesibles al público en general, llevando al apogeo de estos elementos para fotografía aérea, videografía, agricultura de precisión y mapeo, entre otros usos.

La entrega de paquetes y transporte de carga, mecanismo esgrimido por empresas como Amazon, UPS y otras, exploraron la posibilidad de manejar drones para la entrega de encomiendas, lo que ha impulsado la investigación y desarrollo en este campo. 

Hoy en día, los drones son una tecnología ampliamente manipulada en una variedad de industrias con aplicaciones que van desde la recreación hasta la respuesta a desastres y su evolución continúa con avances en autonomía, capacidades de peso y sensoriales que permiten una pluralidad de usos, cada vez más sofisticados.

Un ejemplo claro es que los drones se emplean cada vez más para el transporte de carga, innovando este sistema sustancialmente y seguirán avanzado, ya que los drones de carga tienen varias aplicaciones que incluyen la entrega de paquetes, suministros médicos en áreas remotas o de difícil acceso y el transporte de mercancías en entornos industriales.

Para entender un poco más a fondo la diversificación que ha tenido este invento y la aplicación a varias áreas de la dinámica social, es importante saber sobre los tipos de drones de carga, cada uno diseñado para diferentes propósitos; veamos:

Drones de entrega de paquetes utilizados por empresas como Amazon, UPS y otras que han estado trabajando en el desarrollo de aparatos de transmisión para llevar paquetes directamente a los clientes. Estos drones están diseñados para transportar cargas pequeñas y medianas a distancias relativamente cortas.

Drones de carga pesada diseñados para transportar envíos más grandes y se utilizan en aplicaciones industriales y logísticas, como la distribución de suministros en almacenes o la entrega de mercancías en zonas de difícil acceso.

Drones para zonas remotas y de difícil acceso, como el caso de lugares donde no hay infraestructura de transporte tradicional, como áreas montañosas, islas o zonas rurales remotas, los drones pueden proporcionar una solución eficiente para el transporte de suministros esenciales, como alimentos, medicamentos y material de construcción.

Drones médicos de emergencia equipados para transportar suministros médicos urgentes, como medicamentos o equipos de diagnóstico a áreas afectadas por desastres naturales o situaciones de emergencia.

Drones de carga marítima  introducidos en algunas empresas que están desarrollando estos mecanismos para  transportar carga sobre el agua, lo que podría ser útil para la entrega de suministros a barcos o para operaciones de rescate en el agua; sin embargo, es importante destacar que hay desafíos y regulaciones que deben abordarse para implementar de manera efectiva y segura el transporte de carga con drones y estos incluyen temas como la autonomía de vuelo, la gestión del tráfico aéreo, la seguridad y la privacidad.

Ahora bien, recordemos que las regulaciones sobre el uso de drones varían de un país a otro y, en algunos casos, de un estado o región a otro dentro de un mismo país; no obstante, hay algunas regulaciones comunes que se aplican en muchos lugares y que pudiéramos llamar reglas universales, como éstas, que se relacionan a continuación a manera de ilustración según las investigaciones que hemos hecho sobre este fascinante tema:

Registro de drones: en muchos países se requiere que los propietarios de drones registren sus dispositivos con una autoridad de aviación civil.

Restricciones de altitud: se suele establecer límites de altitud máxima para vuelos de drones, generalmente entre 120 y 150 metros (400 a 500 pies) sobre el suelo.

Prohibición de vuelos cerca de aeropuertos y espacios aéreos controlados: los drones generalmente no están permitidos cerca de aeropuertos o en áreas donde hay tráfico aéreo activo.

Distancia mínima a personas y propiedades: los drones deben mantener una distancia segura de personas, vehículos y propiedades. En algunos casos ésto puede implicar restricciones sobre vuelos sobre multitudes o áreas urbanas densamente pobladas.

Visibilidad y línea de visión visual (VLOS): muchos países requieren que los operadores mantengan el dron dentro de su línea de visión visual durante el vuelo.

No vuelo en condiciones climáticas adversas: en condiciones climáticas complejas, como vientos fuertes o lluvias intensas, se puede prohibir el vuelo de drones.

No vuelo en áreas sensibles o restringidas: ésto puede incluir zonas protegidas, instalaciones militares, centros urbanos densamente poblados y otros lugares específicos que tienen restricciones adicionales.

Seguro de responsabilidad civil: algunos lugares pueden requerir que los operadores de drones obtengan un seguro de responsabilidad civil para cubrir posibles daños o accidentes.

Prohibición de vuelos nocturnos sin iluminación adicional: algunos países pueden requerir que los drones transiten equipados con luces para vuelos nocturnos.

Es importante tener en cuenta que las regulaciones específicas pueden variar según la jurisdicción y la categoría de dron, además, las autoridades locales pueden actualizar las regulaciones en respuesta a cambios tecnológicos o necesidades de seguridad, por lo tanto, siempre es esencial verificar las regulaciones actuales en el área antes de operar un dron.

La Aeronáutica Civil es justamente la autoridad que regula el uso del espacio aéreo en Colombia y advierte sobre las graves consecuencias del uso irresponsable de estos artefactos y los perjuicios que puede causar su nefasta manipulación al bienestar social y patrimonial, por cuanto la Aerocivil asume la responsabilidad de cumplir y hacer cumplir con todas las exigencias que, para este caso, demanda la OACI y en especial la garantía de mantener la seguridad aérea y la integración de UAS en el espacio.

Es oportuno referenciar los dos tipos de vuelo con drones en nuestro país contemplados en la legislación actual que señalan los de drones en el área recreativa y en el área comercial.

Recordemos que en el año 2018 entró en vigencia la nueva legislación de drones en Colombia y  ese acto administrativo reemplazó la circular 002 de 2015, con la particularidad especial de ser norma, por cuanto ha sido integrada en el apéndice 13 del RAC 91 donde se define el ámbito y reglamentación para el uso de los drones, así como su clasificación según peso y destinación que se les dé y define un régimen sancionatorio para las personas naturales y jurídicas que desacaten las disposiciones previstas en esta norma.

La era de la tecnología llegó y aunque muchos se resisten a entender que los cambios de la humanidad están servidos a la mesa, debemos asimilar el surgimiento de más y novedosos sistemas en todo orden, por cuanto obedecen a esa revolución de un conjunto de técnicas creadas por el hombre como producto de su capacidad investigativa, analítica y creativa, como el caso del dron.

Muy pronto veremos a las empresas de mensajería y domicilios cambiar de tajo las motocicletas por drones y aunque la tecnología nos embelesa y nos deja anonadados, es conveniente analizar también, que serán millones de empleos que se echarán a perder porque como ya sabemos, los avances reemplazan cada día más la mano de obra dilapidada por la misma raza humana.

En el mundo de los audiovisuales, por citar solo un ejemplo, se requería y aún se utiliza las aparatosas grúas para lograr imágenes en movimiento circular y con cierta altura, una pesada maniobra de estructuras colosales que, rápidamente viene siendo sustituida por el dron y permitiendo hacer tomas en movimiento y a la altura que se desee, simulando estar mirando desde las nubes o desde un helicóptero.

Las transmisiones en directo por la televisión o por los canales digitales, nos brindan la posibilidad ahora de apreciar imágenes fantásticas con panorámicas encantadoras que solo con la manipulación acertada del dron se pueden lograr, y ésto por supuesto, ha contribuido notoriamente al fortalecimiento de los contenidos visuales. 

Disfrutemos entonces de los beneficios que brindan estas diminutas aeronaves y saquemos el mejor provecho de los métodos para los cuales están siendo utilizados.