Sogamoso – Tips a Candidatos – Felipe Velásco – #ColumnistaInvitado

Aportes a mi ciudad

Desde la condición propia de aprendiz de buen ciudadano, y con la colaboración de mi amigo Bartek Brzozowski (arquitecto y antropólogo, polaco-francés en adopción sogamoseña como patria chica), presento unos tips o consejos a candidatos en carrera para gobernar y legislar en Sogamoso, sin otra pretensión que aportar a mi ciudad algunos temas que siento necesarios para cambiar el rumbo decadente tan evidente al que se ha conducido este terruño de tantas virtudes y potenciales –pero tan mal tratado a la vez.

Dejo entonces unas píldoras de política pública, civismo, planeamiento y desarrollo municipal, para mi ciudad #Sogamoso, temas de los que, reitero, soy –y seguiré siendo– aprendiz, aunque los años (más de 15 ya) en esta brega cívica de opinar, actuar, reflexionar, incidir y participar por el cambio (propio y de otros) van dejando algunas lecciones y visiones, las cuales puede que algo ayuden a quienes se han lanzado a la arena política.

  1. #Movilidad #bicicleta | «La ciudad ideal, es aquella donde un niño pueda circular solo y seguro en su bicicleta, al colegio o cualquier lugar» –No es frase mía, se la escuché a David Byrne por allá en 2011 que vino a Bogotá a presentar su libro «Diarios de bicicleta». Y la comparto totalmente. Así pues, hagamos de Sogamoso esa #CiudadIdeal

Tip+ (Para aquellos que tal vez no lo vean o les parece poca cosa) Por arte de «magia», esto creará muchos ahorros y beneficios en presupuesto público: mejor salud, mejor movilidad, estímulo a salir y disfrutar la ciudad, nuevos comercios y mejor resultado a aquellos que promuevan sostenibilidad, florecimiento de industria y negocios asociados a la movilidad urbana en bici, estímulo a la cultura urbana –arte, música, artesanía, eventos–, paulatino incremento de turismo –ciudad amigable, bella, segura y viva–, mayor interés por espacios verdes y sanos –mente sana en cuerpo sano, simple–, ambiente limpio, menor deserción, fomento a la educación abierta y extramuros, mágica sensibilidad ambiental y sensorial; entre otras.

La movilidad urbana en bicicleta, agradable, sana y segura es, nada menos, un indicador de sociedades cultas, comprometidas con el bienestar.

  • #Educación #educacionambiental | “La mejor educación ambiental es caminar descalzo la montaña” –Tampoco es frase mía, me lo enseñó un mamo Kankuamo, pero son aprendizajes que he tenido la fortuna de recibir en el camino. Como el pegamento del recuerdo es la emoción, para lograr que los aprendizajes y la conciencia se traduzcan en comportamientos coherentes y que estos vayan en dirección hacia el bien común, esto obliga “sacar” la educación del salón, llevarla a una educación de aula abierta, clases vivas, experienciales, creadoras de emociones positivas y memorables, estimulantes, capaces de crear #pegamento y reflejo en las actitudes.

Tip+ (De nuevo, para aquellos que lo pasan por alto) La ciencia ha probado algo, digamos, evidente para algunos de nosotros que andamos en temas sociales o ambientales: No basta saber, ni ser consciente; esto por sí solo no cambia o mejora comportamientos.

El comportamiento es, pues, resultado de un proceso más elaborado, que implica experiencias, compromiso y práctica, ensayo y error, persistencia. Y este proceso no se adquiere fácilmente en un salón de clases, ni aún en frente de sabios o sabedores. La conexión del conocimiento y la conciencia, con el comportamiento, es una especie de epifanía que necesita condiciones para darse. Y estas condiciones, de nuevo, no están dentro de un salón de clases.

Las bases del salón ayudan, pero son evidentemente insuficientes. Hay que salir, poner a prueba, traducir lo aprendido en experiencias multisensoriales, respetuosas con el medio y con los demás. Y para esto, hay que fomentar espacios para “caminar descalzos la montaña”, bien sea literalmente o de modo figurado, descalzando nuestros sentidos en las montañas del intercambio con los temas.

  • #EspacioPúblico #espaciosdignos | ¿Qué es el espacio público?, sencillo, pero se olvida: es el espacio, para el público, para la gente. Y en sentido práctico, además de aquellos espacios amplios como parques, suele entenderse como el espacio entre fachadas o límites de lo privado. Elaborando un poco más el concepto, no se trata de “cualquier” espacio, sino que, ha de ser digno, cómodo y agradable para la gente. Son esos los espacios que merece nuestra sociedad, no lo contrario que ya parece costumbre arraigada –parecemos acostumbrados a pésimos espacios públicos, resignados a la imposibilidad de mejorar.

Tip+ Para quienes caminamos o pedaleamos la ciudad a menudo, entendemos fácilmente que, el “espacio público” de Sogamoso no solamente es indigno, pobre o inexistente (con muy contadas excepciones), sino que, parecería mejor llamarlo “espacio vehicular” –es decir, un espacio que privilegia el carro sobre las personas. ¿Nos resignaremos a esa forma retrógrada de vivir?

El cambio requiere carácter, firmeza y convicción. Todo logro humano y social ha tenido previos lastres, que parecían imposibles de cambio. Bastará ofrecer espacios para deliberación y compromiso cívico-político, y entre todos podremos lograrlo. En el peor de los escenarios que la participación cívica sea escasa o incluso inexistente, bastará que la política pública lo apropie y refleje en su Plan de Desarrollo o en Acuerdos Municipales benéficos al tema.

  • #PensamientoCrítico #cunadeungrande | Sogamoso no sabe (en términos generales –porque unos muy pocos lo saben bien), que fuimos cuna de un grande en la esfera global del pensamiento crítico, la filosofía, el análisis literario, la cultura, la intelectualidad, la academia literaria. Dije bien: #Global. Quienes lo saben, no hace falta decir más para reconocerlo. Quienes no lo saben aún, baste citar por analogía una similitud: es equivalente a que, en Aracataca, no se supiera aún quién fue Gabriel García-Márquez (1927-2014), o que Medellín desconociera quién fue Fernando Botero-Angulo (1932-2023). Pues bien, me refiero a Rafael Gutiérrez-Girardot (1928-2005): En su memoria, Sogamoso puede-y-debe crear un escenario que enaltezca su legado intelectual, al más alto nivel (me refiero a un nivel igualmente global de importancia a su memoria) y con ello fomente el florecimiento municipal en esos campos. Bastará entenderlo bien (revisar fuentes, consultar) para enseguida comprender el valor de hacerlo: El gran Centro Cultural “Rafael Gutiérrez-Girardot”, dedicado al fomento de las áreas del pensamiento que legó este ilustre sogamoseño, podría ser, no tengo duda, un enorme aporte cultural para Sogamoso. Por una razón sencilla (entre otras muchas posibles): “La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.” –René Descartes.

Tip+ No hace falta “hacer todo” en 4 años de mandatos políticos próximos. Pero, eso sí, se requiere planearlo muy bien desde ya. Una digna justificación (no será difícil obtenerla), un espacio generoso dedicado a su desarrollo, un destino definido dentro del Plan de Desarrollo Municipal a crear, una gestión prevista y enriquecida con Acuerdos y mandatos específicos, articulación público-privada, involucramiento proactivo nacional e internacional (aquellos países donde RGG floreció y dejó huella), liderazgo, arquitectura sensible con el objetivo, diseño ambicioso, primeras bases.

Aquellos que quieran tener en Sogamoso un espacio para el intercambio y aprendizaje cultural, el pensamiento libre y crítico, un centro de pensamiento para el continuo mejoramiento, un ambiente cultural y filosófico, con eventos todo el año dedicado a las buenas letras, las tertulias literarias, la música y el arte traducidos en pensamiento abierto; levantemos la mano.

  • #ComisióndeSabios #mejorarelrumbo | Las sociedades que reconocen la sabiduría y legado de sus hijos ilustres, lo aprecian y brindan espacio para apoyarse en ellos y edificarse mejor como civilización. Sogamoso tiene lo suyo, y me refiero a quienes aún viven y están en el pleno de sus facultades mentales. ¿Qué esperamos para reunirlos, y brindar espacios dignos para buscar de ellos un aporte al rumbo de nuestra ciudad, nuestra patria chica, nuestra pequeña civilización municipal? No esperemos a que mueran, para reconocerlo tardíamente, con la frustración inútil de no haberlo hecho. Tenemos un puñado importantísimo de sogamoseños con quienes podría pensarse en crear una Comisión de Sabios (como la tuvo Colombia comenzando los 90), para nuestro caso local, propia nuestra, con la misión de crear una visión de ciudad y provincia a 50 o 100 años. Tenemos dignidades vivas en lo científico, en la filosofía y las letras, la medicina, la arquitectura; por citar algunos. ¡Hagámoslo! No esperemos a su muerte, reitero, para lamentarnos del absurdo que significará desaprovecharlo.

Tip+ ¿Cómo se hace esto? Simple: se hace con voluntad.

  • #FondoDeAgua | La suma de aportes financieros, privados y públicos, con adecuado mandato y gerencia, puede brindarnos autonomía y crecimiento en sostenibilidad, a la hora de administrar el agua y sus ecosistemas. Los Fondos de Agua son eso, en esencia. Son fideicomisos generosos y serios, para el buen manejo de aquello tan vital para todos como el agua. Algunas culturas lo han llevado, incluso, a niveles de independencia del Gobierno, con tributación propia, para no depender de vaivenes políticos (y errores politiqueros), sino asegurar manejos responsables. Aunque todo requiere madurez, un buen gran paso sería iniciar, y lograr la creación de un primer Fondo de Agua para #Sugamuxi, pues tenemos materia de alto valor para pensarlo (Lago de Tota y páramos) 💦

Tip+ ¿Cómo lograrlo? Al respecto cabe decir, “la rueda ya está inventada”, es decir, hay literatura, fuentes y experiencias a explorar sobre los Fondos de Agua y ejercicios similares, tanto en Colombia y Latinoamérica, como en otras partes del mundo (ej. Holanda, España, por citar algunos casos, con ejemplos que llevan siglos funcionando). Entonces, conocer del tema no será difícil, incluso atraer una consultoría o expertos tampoco debería representar dificultad –Holanda tiene un programa de voluntarios expertos de altísimo nivel, con quienes esta iniciativa puede tener un pronto buen comienzo.

La cuestión es, de nuevo, voluntad y compromiso. Porque el asunto obliga gestionar, citar empresas e instituciones, academia, preparar un plan y desarrollarlo, establecer metas, y llevarlo a la realidad. Una buena gerencia de ciudad lo podrá sacar adelante, no tengo duda alguna, y claramente algunos de nosotros estaremos allí para ayudar, en lo que esté a nuestro alcance, si se considera útil.

  • (Contribución de Bartek Brzozowski): #Ciudadanía #democraciaparticipativa | “La democracia es el Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Esta definición de la democracia que debemos a Abraham Lincoln está lejos de la realidad que vivimos hoy. La supuesta democracia que domina el mundo desde hace décadas –es decir, la democracia electiva: elegir a unos pocos que toman las decisiones para todos durante unos años sin nunca más tomar en cuenta la vox populi– ha demostrado su fracaso sobre muchos temas centrales y, en primer lugar, ha logrado destruir la ciudadanía, dejando de lado en este camino la segunda parte de la frase de Lincoln. Los 6 puntos anteriores muestran cómo el ciudadano podría y debería tener un rol central en la vida política cotidiana, de una comunidad, una ciudad, un país. En Sogamoso, como en muchos lugares, la palabra ciudadano perdió su sentido, un ciudadano debería tener derechos y deberes, su principal deber debería ser: actuar para el bien de la comunidad en conciencia y en coherencia. Los próximos elegidos de Sogamoso, si –como lo pretenden– quieren realmente armar un cambio drástico, deben apostar al empoderamiento de todos los ciudadanos, transmutando el poder, evitando que este sea una herramienta de opresión y un instrumento de corrupción, y transformándolo en una virtud. Los próximos elegidos de Sogamoso, si proponen de verdad un cambio profundo, deberían dejar el poder, la codicia y su enriquecimiento personal de lado, para enriquecer la sociedad, la cultura, la convivencia, la armonía con la naturaleza, el conocimiento. Y esto se facilita a través de la democracia participativa.

Tip+ ¿Cómo empezar el camino hacia la democracia participativa? Para que el ciudadano lidere el cambio, se necesitan muchos esfuerzos y una voluntad grande en dejar sus intereses personales para trabajar para la comunidad y el bien común. Existen las juntas de acción comunal que pueden ser unos órganos de base a nivel de barrio o de vereda; hay muchas herramientas de democracia participativa utilizadas en varios lugares del mundo y cuya eficacia ha sido comprobada para proponer soluciones exitosas a problemas o temas complejos; todo existe ya, solamente hay que mirar hacia afuera, y tener la voluntad de crear este vínculo entre el territorio de #Sugamuxi y el mundo.

La verdadera voluntad no es la de un dirigente, es la del pueblo, de cada uno de los ciudadanos –suponiendo que estos existen.

Así pues, si alguna síntesis puede pretenderse de este menú de consejos es, poner la mirada política en la construcción de ciudadanía, despierta, empoderada y participativa, culta y sana, solidaria y digna, con entornos que sean espejo de sí misma. Para que aquello de ser sogamoseño, de cuna o adopción, surja con orgullo colectivo real y tangible, y no, como ahora, decadente, apenas episódico, de unos pocos –cada vez menos–, y por motivos cada vez más escasos, porque resulta incluso vergonzoso para muchos.

¿Y cómo saber en qué momento habremos logrado la transformación? Cuando el pico del colibrí o río Monquirá vuelva a ser río, que a su paso por la ciudad esté limpio y conservado, y que en él vuelvan a nadar los peces, que bañarse en sus aguas sane y purifique el espíritu, ese día gritaremos al mundo de mil maneras bonitas qué es eso de ser sogamoseño. Este propósito, por si solo, bastará para enrutarnos en el camino correcto.

El patrimonio histórico y cultural de Sogamoso –del cual hacen parte sus aguas– es, hoy día, esencialmente, un texto de recuerdo, porque lo que de ello queda son retazos y cada vez más raídos. ¿Seremos capaces de volverlo a tejer? –Esto implica despertar una honda metamorfosis de nuestra ciudadanía.