Acerías Paz del Río, 75 años de una empresa que se negó a morir

Hoy se cumplen 75 años de la creación de Acerías Paz del Río, empresa que desde 1948 ha tenido tres nombres y tres símbolos. 

Mediante la escritura 4410 del 17 de septiembre de 1948 se dio vida a la Siderúrgica Nacional de Paz del Río. Foto: archivo particular
Mediante la escritura 4410 del 17 de septiembre de 1948 se dio vida a la Siderúrgica Nacional de Paz del Río. Foto: archivo particular

Por Héctor H. Rodríguez A., –
editor de Boyacá Sie7e Días

La construcción de la planta industrial de la siderúrgica Acerías Paz del Río cambió el paisaje del sector de Belencito, en Nobsa, y la vida de los habitantes de Sugamuxi, Tundama y Valderrama, entre otros rincones del departamento de Boyacá.

Prácticamente se construyó una ciudad nueva en Boyacá, con grandes estructuras, ferrocarril propio, una planta generadora de energía, viviendas, parques y una sede social.

La historia de esta empresa se remonta a 1942, cuando el ingeniero Olimpo Gallo informó al Instituto de Fomento Industrial (IFI) de la presencia de ricos yacimientos de hierro en el municipio de Paz de Río, en la provincia de Valderrama. Estos hallazgos fueron confirmados dos años más tarde, al cumplirse un programa de exploración intensiva adelantada por el Instituto, con el que se verificaron no solamente las reservas de mineral de hierro, sino que a la vez se descubrió la presencia de importantes reservas de carbón y de caliza en lugares cercanos a Paz de Río y en el municipio de Nobsa.

Es sobre estos resultados que el Gobierno, por medio de la Ley 45 de 1947, constituye con carácter semioficial la Empresa Siderúrgica Nacional de Acerías Paz del Río, con un capital de 100 millones de pesos.

De este capital para el proyecto siderúrgico, la Nación suscribió el 51 por ciento de su totalidad.

En 1954 la empresa se transformó en Acerías Paz del Río S.A. y dio inicio a la producción en el mes de octubre de ese mismo año.

“En la actualidad, Belencito tiene, a las horas de trabajo, dos mil habitantes. Durante las horas de ocio tiene cinco mil. Ochocientos vehículos –enormes camiones de carga, autobuses, modernos automóviles- movilizan a los tres mil hombres flotantes que trabajan en los alrededores: colombianos, mexicanos y franceses”, escribió en 1954, poco antes de la inauguración de la empresa, Gabriel García Márquez para El Espectador.

En 1967 la siderúrgica nacional se consolidó como una empresa totalmente privada.

Desde su creación, en 1948, la siderúrgica de Paz del Río ha tenido tres nombres y tres símbolos.

Mediante la escritura 4410 del 17 de septiembre de 1948 se dio vida a la Siderúrgica Nacional de Paz del Río. En octubre de 1954, año en que entra en funcionamiento la empresa, se cambió su razón social por la de Acerías Paz del Río S.A., mediante la escritura 3023. En el 2010 la compañía pasó a denominarse PazdelRío, dentro de una estrategia de renovación de la empresa. La nueva imagen de la siderúrgica del grupo brasileño Votorantim incluyó el cambio de símbolo.

El primer símbolo que tuvo Acerías Paz del Río fue una cuchara siderúrgica que vertía acero. Esta imagen no fue patentada por la compañía y otra siderúrgica del país se apropió de ella. Luego adoptó la imagen de dos triángulos y dos círculos como su símbolo, que representaban el proceso de laminación del acero. Este símbolo se mantuvo durante varias décadas hasta agosto del 2010, cuando se cambió por un círculo con varios puntos.

Una historia con liquidación incluida

A comienzos de los años 90 la empresa entró en crisis y en 1999 el entonces superintendente de Sociedades (ad-hoc), Emilio José Archila, ordenó la liquidación de la siderúrgica.

Esta medida fue revocada tras una protesta de los trabajadores y de las fuerzas vivas de Boyacá. Para evitar la liquidación de Acerías Paz del Río, la empresa fue incluida en la Ley 550 de 1999.

Dentro de este proceso, de la llamada ‘Ley de Quiebras’, se firmó un acuerdo de reestructuración con los acreedores de la siderúrgica el 18 de julio del 2003, mediante el cual los trabajadores se convirtieron en accionistas de la empresa y así salvaron la compañía.

En marzo del 2007 el grupo brasileño Votorantim adquirió más del 50 por ciento de las acciones. La operación de la subasta, que como mínimo sería por 426.000 millones de pesos, superó el billón de pesos, y los 7.000 trabajadores y pensionados que decidieron vender sus acciones aseguraban más de 600.000 millones, a razón de más de 100 millones en promedio para cada uno.

Votorantim pagó 131,42 pesos por cada una de las acciones de Acerías Paz del Río. Esta cifra superó con creces los 52 pesos por acción con los que arrancó la subasta realizada durante cinco horas en la Bolsa de Valores de Colombia. De esa bonanza quedó muy poco para la región. 

En enero del 2022, Trinity Capital y Structure Banca de Inversión pagaron 74.821 millones de pesos por el 82,42 por ciento de las acciones de la siderúrgica, que estaban en poder del grupo brasileño Votorantim.

“Esta empresa, símbolo y orgullo de Colombia, vuelve a ser liderada por un grupo empresarial colombiano. Desde Trinity Capital nos sentimos orgullosos de asumir la responsabilidad de conducir una empresa ícono del país. Estamos comprometidos a trabajar, proteger y engrandecer aún más este legado, construyendo sobre lo construido, y liderando procesos de transformación estratégica que nos permitan crear nuevas oportunidades de desarrollo para Acerías Paz del Río, Boyacá, y Colombia”, dijo en su momento el presidente de Trinity Capital, Omar González Pardo.

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