[Galería] El Vía Crucis del Viernes Santo, al monumento de La Cumbre de Mongua

Es Viernes Santo, el día más importante, más solemne de la Semana Santa en Mongua, un municipio ubicado a 40 minutos de Sogamoso, una localidad en la que las creencias en religión católica son heredadas desde hace muchos años.

Varios de quienes ayudan a subir y bajar las andas de la Semana Santa, ofrecen ese sacrificio a Dios. Foto: Boyacá Sie7e Días.
Varios de quienes ayudan a subir y bajar las andas de la Semana Santa, ofrecen ese sacrificio a Dios. Foto: Boyacá Sie7e Días.

Podría decirse que los monguanos llevan la tradición religiosa como un sello indeleble, la llevan en la sangre si se tiene en cuenta que esta es una de las localidades más antiguas del país, pues fue evangelizada por lo padres Franciscanos en 1555.

Aprendieron las creencias en la religión, antes que a hablar y escribir y han ido heredando como si se tratara de un valioso tesoro su tradición y fervor a sus hijos, a sus nietos, a sus bisnietos, esos mismos que sin importar que ya sean doctores, sin importar su posición social o el lugar del país o el extranjero en el que se encuentren llegan cada año para cumplir la infaltable cita.

Claro que ascender a La Cumbre, a rezar el Vía Crucis, no es algo exclusivo para los hijos de este pueblo de apenas un poco más de 5.000 habitantes, es por esto que miles de feligreses llegan todos los años desde la madrugada hasta le medianoche del Viernes Santo a hacer el ritual de las catorce estaciones con los que se recuerdan los episodios bíblicos más importantes de la pasión y crucifixión de Jesús.

La mayoría de los feligreses en grupos de amigos, de familiares o de vecinos, ascienden en cualquier momento del día, incluso desde pasadas las 12:00 de la noche del jueves, es decir desde las cero horas del viernes comienzan a verse las linternas, faroles o lámparas en movimiento hasta llegar a lo más alto del monumento que fue acondicionado en escaleras en piedras y la ubicación de 14 estaciones talladas en piedra, que sirven como guía a los feligreses.

Lo hacen para pedir, para dar gracias o para encomendarse a Dios, ofreciéndolo como sacrificio en esta fecha de arrepentimiento, de recogimiento y de encuentro con los seres queridos en este municipio de la provincia de Sugamuxi.

Incluso hay quienes suben dos y tres veces al cerro, incluido el recorrido que se hace para acompañar a los sacerdotes, a los 12 apóstoles y a los cargueros que trasportan sobre sus hombros diferentes pasos o andas que recuerdan importantes pasajes bíblicos de la pasión y muerte de Jesús.