Hayek le va ganando a Keynes – Carlos David Martínez Ramírez #Columnista7días

En el contexto de la Gran Depresión en la década de 1930, el economista británico John Maynard Keynes propuso una teoría sobre el comportamiento a corto plazo de la economía de un país y estudió las medidas que se debían tomar para llegar a una situación más deseable. Para Keynes los mercados no generarían automáticamente el pleno empleo, por lo que los gobiernos tendrían que aliviar las crisis aumentando la demanda agregada de bienes y servicios.

Por otra parte, para el economista, jurista y filósofo austriaco Friedrich August von Hayek, los programas de gasto público a gran escala podían incitar “no solo una inflación incontrolable sino también a la tiranía política”.

Pareciera que, en momentos de crisis, como en la década de 1930 y después del 2008, las ideas keynesianas resurgen, y en momentos de alta inflación, como en la década de 1970, el pensamiento de Hayek es el que se impone.

Con el actual Gobierno nacional es altamente probable que muchos esperaran que se establecieran altos niveles de intervención, de planificación central, incluso no faltó quienes hablaran de la inconveniencia de “muchos” subsidios. Pero la realidad es que ese intervencionismo, denunciado anticipadamente, no se ha dado, ni como temían los detractores, ni como lo esperaban los seguidores.

Por el contrario, parece que los recortes de presupuesto en las entidades públicas pueden afectar el empleo en varias regiones, más si se tiene en cuenta que hay zonas donde la contratación estatal mueve gran parte de la economía.

Aunque, si se hubiese estimulado una mayor contratación para generar más empleo desde las entidades públicas, es posible que hoy estuviéramos hablando de populismo y de riesgos para la inflación.

Ciertamente se requiere dinamizar la economía, generar más industrialización y crecimientos responsables con el medio ambiente y las comunidades, al tiempo que se cuida la inflación exacerbada por fenómenos internacionales y domésticos. Ese balance no es fácil ni siquiera para los economistas más letrados. Por ahora, contra todos los pronósticos, en Colombia parece que Hayek le va ganando a Keynes.

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