¿Por qué se van los jóvenes de Colombia? – David Sáenz #Columnista7días

El día 02 de febrero del presente, María Jimena Duzán habló en su podcast, A fondo, sobre cómo en el año pasado, más de medio millón de jóvenes migraron a otros países. La periodista dialogó con el profesor de la Universidad Javeriana, Jorge Restrepo, sobre la situación. Así mismo, se escucharon algunos testimonios de personas que han decidido irse del país o están pensando en hacerlo. 

El profesor Restrepo hizo una síntesis que rememora por qué los colombianos han migrado, las razones son siempre las mismas: la violencia que no da tregua y la falta de oportunidades. Sin embargo, frente al caso de los estudiantes universitarios, el profesor hace un llamado a las universidades y sus comunidades académicas para que piensen esta situación, dado que generalmente los estudiantes no son víctimas de la violencia y el solo hecho de estudiar en un país tan desigual, ya significa una oportunidad en sí misma. 

Jorge Restrepo decía que evidentemente las universidades colombianas sí están formando bien a sus estudiantes, puesto que, estos generalmente encuentran trabajos en el exterior, entonces se pregunta, ¿qué pasa con el mercado laboral interno?, ¿qué no les gusta a los empresarios de los egresados? O, ¿por qué los profesionales no ven en las empresas colombianas una opción para construir proyecto de vida?

Con mi experiencia de profesor universitario analizo que, las universidades se esfuerzan sobremanera por brindar currículos completos e integrales. Esto exige en los estudiantes, bríos que hacen que sus límites se desborden, sin embargo, a veces los trabajos para los que los contratan son muy mecánicos, exigen un mínimo de lo que los profesionales saben y peor aún, se ve con desdén los conocimientos que el exalumno trae consigo. 

Además de ello, los salarios son demasiado bajos a comparación de la inversión hecha por los estudiantes para lograr estudiar. Sin contar que después de un pregrado o de un posgrado queda una deuda muy alta. 

Otra cosa que he logrado notar es que los pocos que encuentran trabajos formales se ven subyugados por la explotación, es decir, no les queda tiempo para comer, dormir, leer, descansar. Entonces es, como si el que estudiara fuera un esclavo titulado. Todo esto hace que haya una fuga de cerebros que quieren huir de la precarización y la esclavitud. 

El mercado laboral necesita repensarse, mejorar las condiciones laborales de sus colaboradores, así como, propiciar que los escenarios de empleo también sean un lugar para que las personas puedan desarrollar un proyecto de vida. Hoy en día es muy común encontrar a profesionales frustrados, bajos de ánimo, carentes de creatividad, cansados, enfermos, estresados, deprimidos, etc. Son precisamente estas personas las que en cualquier momento van a buscar la manera de irse de este país en donde los derechos laborales son abrogados por el ego de los jefes, por el ánimo de lucro y por el esclavismo disfrazado de libertad.

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