Cuando la envidia pesa más que la gestión – Nelson Javier García

Ya pasaron cuatro años desde que algunos miembros de mi patria chica decidieron revocar mi mandato, gobierno que se venía liderando con eficiencia, equidad y honestidad.

Recuerdo como unos ciudadanos se dejaron convencer por algunos otros que por envidia empezaron a hablar mal de mí y de mi ejercicio, a difamarme, maltratarme e inclusive llegar a amenazarme físicamente.

Características que ejemplifican como la envidia se aterriza en una realidad y especialmente en una comunidad truncado su desarrollo y bienestar. Es así como no bastaron los esfuerzos, gestiones, premios y reconocimientos que se obtuvieron en tan sólo dos años y medio de mi paso por la Alcaldía de Tasco y prefirieron sacarme sin permitirme culminar el periodo para el que fue elegido (2016-2019). ¡Triunfó la envidia!

Cómo olvidar cuando nuestro municipio fue ganador a nivel Nacional del premio Colombia líder en Infancia y adolescencia en los planes de Desarrollo 2016-2019. También reconocidos como finalistas en campañas de prevención de seguridad vial y, como si fuera poco, premiados con recursos por el buen manejo de mi gobierno a través de la medición de desempeño integral del Departamento Nacional de Planeación, con recursos para los años 2017, 2018 e inclusive 2019.

No bastaron las gestiones de obras de infraestructura que estuvieron estancadas y sacamos adelante en tiempo récord: terminación vía Corrales- Tasco. En Educación, la terminación de infraestructuras importantes, construcción cubierta, dotación y adquisición buses escolares del colegio Jorge Guillermo Mojica Márquez.

En salud, nuestra gestión logró dos ambulancias para la ESE Nuestra Señora del Rosario. En seguridad, gestión de patrulla y motos para la policía, así como para nuestro campo se gestionó la lavadora de papa, tractor y mantenimiento de vías rurales. En lo social, entre otros, hicimos gestión para el convenio de la Ebsa y el Municipio para la construcción del ancianato municipal. Construcción Ludoteca en la biblioteca Municipal.

Gestión de proyectos para la atención digna de población adulta mayor, población con discapacidad y niñez. Tampoco bastaron las proyecciones de proyectos tales como:  Estudios, diseños y acta de inicio con recursos de la vía Tasco Paz de Río. Estudios y diseños para la construcción de aulas y comedor del Colegio Juan José Rondón. Estudios y gestión para que la gobernación adquiriera el predio Aposentos Tasco para su restauración. Pudo más la envidia…

Con todo lo anterior quiero que ojalá la comunidad haya entendido y les sirva como referente mi caso para que jamás se frene el desarrollo de un municipio por politiquería, egoísmos y envidia, especialmente por envidia, sino que por el contrario se piense en el desarrollo con transparencia, eficiencia y equidad siempre priorizando el bienestar general del particular.

De esta manera la envidia me convirtió en el primer alcalde de Colombia al que le revocan el mandato, ese mismo que le había dado el pueblo en una manifestación democrática, la cual fue coartada y manipulada a punta de envidia. La pregunta es ¿quedaron satisfechos? ¿Saciaron su envidia?