El cambio climático, transición energética y posible recesión en Colombia

El consultor especializado en derecho minero energético, Jorge Venencia Villate, hizo un análisis sobre tres temas recurrentes por estos días: cambio climático, transición energética y posible recesión en Colombia.

El principal argumento para Colombia -según explica- es que no se puede confundir con el mundo entero las especificaciones para el cambio climático por las grandes diferencias con los países desarrollados: el argumento primario es que el sector eléctrico emite pocos gases con efecto invernadero un 4 o 5 % del total, mientras que el sector agropecuario y el uso del suelo está en un 45 % en especial, la deforestación con un 20 %.

De ahí que los esfuerzos deben dedicarse a los sectores donde se causan más emisiones de gases efecto invernadero.

Se critica el énfasis en el sector eléctrico cuando aquí no está el problema ya que la generación de energía eléctrica es el 70 % producida por hidroeléctricas por lo cual centrarse en energía solar y eólica me parece exagerado.

En el sector transporte en Colombia es el 15% y se exagera también, en los países desarrollados que es el 30 %, la electrificación del transporte es un objeto de décadas. Para el año 2022 habrá cerca de 18 millones de vehículos de todo tipo, hoy no se puede electrificar todos esos vehículos como se ha comentado; digamos que hay un plan a 15 años significaría que habría que comenzar en el 2022 electrificando a 1’500.000, algo realmente imposible.

La unión europea tiene 30 millones de carros electrificados en un periodo de 10 años, o sea, tres millones por año para 30 países, es decir 150.000 vehículos en países con ingresos per cápita superior al de Colombia y en terrenos más planos que montañosos.

Así las cosas, nos lleva afirmar que la descarbononización del sector transporte es una meta lejana, que no se cumpliría antes del año 2050, por lo tanto, el petróleo se requerirá hasta el 2060 y tal vez más allá. Hay que eliminar el consumo de combustibles y carbón en forma inteligente sin causar desequilibrios económicos y sociales.

En cuanto al gas, Colombia no es un país considerado como gran productor y según las reservas tendremos en siete u ochos años que acudir a Venezuela. Bienvenidos los hallazgos meritorios de Ecopetrol en Uchuva y Gorgon que el año 2029 van estar disponibles y van hacer una alternativa ambiental, sin duda mejor a lo que nos puede ofrecer Venezuela, pero entre el 2025 y 2028 no veo por qué alguien vea como preocupante tener un gas que no tendríamos de ninguna otra manera y que Venezuela sea la opción.

En resumidas cuentas, solo se generan posibilidades energéticas para el país, además se tiene ya la infraestructura que sería solamente reparar y listo.

Se avecina una recesión a la economía por las altas tasas de interés, y para combatir la inflación habría que analizar ¿si oponerse a continuar explotando petróleo y gas estando cerca de una recesión con alta inflación y con potenciales problemas de empleo y caída de ingresos es la mejor política a seguir?

Colombia debe tener una matriz energética competitiva sólida a precios razonables. Lo que se debe pretender es que los hogares y las industrias tengan confiabilidad con un gas garantizado a un precio razonable.

El carbón nos ha servido también para darle confiabilidad y firmeza en épocas de gran verano Esa es la discusión de fondo y que el impacto ambiental sea mínimo. Se puede ir construyendo mediante políticas de uso racional de energía que es lo primero que se debe hacer.   

La transición energética debe continuar de una manera gradual y aterrizada a la realidad del País.

*Por: Jorge Venencia Villate,
Consultor especializado en derecho minero energético.

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