En Tibasosa rindieron homenaje al juglar Luis Lorenzo Peña

El pasado fin de semana se llevó a cabo una edición más del Festival Nacional de la Feijoa, que este año reunió a las agrupaciones ancestrales para rendir tributo de admiración a la música del requinto protagonizada por uno de los más importantes juglares del país quien junto a Jorge Ariza abrieron el camino para que las rumbas criollas, los bambucos fiesteros y el merengue popular se metiera por las venas de los nacionales. 

El homenaje al maestro Luis Lorenzo Peña, logró reunir a gran parte de su familia en el escenario. Fotografía Archivo particular.
El homenaje al maestro Luis Lorenzo Peña, logró reunir a gran parte de su familia en el escenario. Fotografía Archivo particular.

Encuentro de Cantautores y Compositores, Encuentro Infantil de Música Andina Colombiana, Festival de Postres, Encuentro Folclórico de Danzas Autóctonas y el Homenaje al juglar Luis Lorenzo Peña hizo parte de la nutrida programación con la que quedó legitimado el posicionamiento de este evento en la agenda anual de la cultura en Colombia. 

Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento póstumo que hizo la organización del Festival al maestro Luis Lorenzo Peña y que fue la excusa para reunir a gran parte de la familia del patriarca del requinto santanero, quienes se reunieron en el escenario para recordar las obras de su padre a punta de rumbas y torbellinos. 

La familia del maestro Luis Lorenzo Peña con Javier, Luis Lorenzo Jr, el popular Chamizo, además de varias generaciones de herederos intérpretes de los aires vernáculos donde están sus hijos, nietos y toda la parentela de generaciones ha sabido mantener viva la memoria del maestro Luis Lorenzo Peña para quien solo hay grata recordación, gratitud y respeto. 

Las agrupaciones del adulto mayor, también recordaron las rumbas criollas de Luis Lorenzo Peña. Fotografía Archivo particular.
Las agrupaciones del adulto mayor, también recordaron las rumbas criollas de Luis Lorenzo Peña. Fotografía Archivo particular.

Las épocas doradas del maestro Luis Lorenzo Peña estuvieron marcadas por la exposición de un cancionero genuino y autentico donde el requinto se entonaba de manera silvestre y los aires vernáculos de la zona andina colombiana tomaron fuerza en la discografía latinoamericana, gracias al abnegado trabajo de este hombre que dejó como herencia el secreto del plectro en el requinto de sus hijos y de quienes como ellos han sabido preservar su inmenso legado y su memoria.