Mi otra Naturaleza – Arturo Naranjo DomingosDeCuentoYPoesía

“MI OTRA NATURALEZA, relatos ideándose poemas” es un libro de narrativa. Lo componen cuatro relatos de ficción: “Mi madre, virgen en el siglo XXI,” “Putumayo”, “El mapa” y “Siete candados.”

Los temas  son cuatro, cada relato conviene uno muy distinto a los demás, pero juntos están unidos por la misma aguja y el filamento del lenguaje de acción.

Es una publicación de la Biblioteca Pública Municipal Zenón Solano Ricaurte. El Instituto de Cultura y Bellas Artes de Duitama­- Culturama. La Alcaldía Municipal de Duitama, como obra ganadora en el programa Promover Literatura, 2021.

Arturo Naranjo nos reta a salvar las primeras páginas de cada relato para adentrarnos en una búsqueda personal con la literatura, ya que, en algunas páginas de estos relatos, si estuviesen en verso, estaríamos ante un poema, de modo que la contemplación y la ávida descripción permiten atisbar un texto híbrido, que rompe con el tono seco y directo, habitual en la narrativa contemporánea y nos lleva a comunicarnos con la profusión, un desbordamiento de imágenes que avanzan sin tregua, como en el relato PUTUMAYO, donde Mayubardo se aferra a la avalancha para sobrevivir a la misma, de igual modo el lector, se aferra al lenguaje para salvar el desborde de vida y creatividad que se presenta en el libro.”Saúl Gómez Mantilla, Jurado

Del relato EL MAPA… “Por rayar con piedra pómez, tiza o cualquier sustancia maculante las paredes del cuarto, en un principio, a Lotar no le podían faltar lápices de mina blanda y resmas de papel de una de las fábricas de su padre: G de Q & Cía. Industries, que para los años treinta del siglo XX se expandía imparable: eran sus medios para hacer originarios bocetos que con práctica evolucionaron a dibujos. Hizo visibles a varias subclases, indistintamente: pulgones, mariquitas y artrópodos de buen casco, zancudos y mariposas, detalles de la albahaca, de hierbas rastreras o de las hojas del roble caídas: esa realidad sustituta en la supuesta inconsciencia, y de la cual Lotar plasmaba su esteticismo en cuartillas blancas, soberano, tácito; inigualable por cerebro y mano maestra conocida o por conocer localmente.

Olma en cambio, en tardes de azul tranquilo y esplendoroso arco iris botánico, luego de resignar el juego de la escondida se quedaba de muñeca durante horas. Se tiraba en las Margaritas blancas, rodeada de Valerianas, o con delicadeza en el acolchado de hojas caducas, las que silbando mimoso el viento soltaba sobre ella. Giraba luego. Con su cabello involucrado en amarillos y en marrones contemplaba esos lentos devaneos entre nubes del medio día, a pajarillos trapecistas la barriga inflar con trinos. Esa su manera de ver el fondo de arriba resultaba en sonrisa permanente y aquél brillo en sus ojos abastecido con la pureza de toda luz universal.

Era un ángel, con cabello largo e híspido como seda brillante que cae amablemente en ondas y se acomoda al vaivén en el suelo, en un cuerpo desprovisto de defecto venido a la tierra. Gozaba de intenso color en su aura y dulcificaba en las personas cada momento en su presencia. La gente en su zona de influencia testimoniaba aliviar dolencias y descargar aciaga existencia del espíritu. Cerca de alcanzar su cumpleaños veinte, de a poco se le fue apagando el fulgor, hasta que en un invierno concentrado, blanquecida falleció en medio de la desconsolada concurrencia de Montemesa de North Fork. Lotar se debió deslizar ondulando sobre alto oleaje de sufrimiento e incomprender el estado  de quietud de su hermana, único ser que lo entendía y a quien él comprendiera: se conectaban en un idioma desconocido para los cercanos, si bien, era usado por órdenes de la fauna entre sí y con ellos. Les despertaba curiosidad ver a los niños rodeados de ardillas en calma, venados con alineaciones de puntos en el dorso y que se les frotaran en las piernas, aves endémicas que musicalizaran el entorno y variedad de mariposas encantadas con adornar ensortijadas cabelleras y hombreras en pana.”


Arturo Naranjo nació el 20 de febrero de 1963 en Duitama Boyacá. Es escritor, poeta y fotógrafo. Diplomado como Gestor Cultural por la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD. Vinculado a CORPOARTE, de Duitama. En el CEAB, Concejo Editorial de Autores Boyacenses, de los años 2017 al 2021, representó a las asociaciones de escritores del departamento. Obras: novelas El santa rosa, Impacto en Tundama y Siembra de Uróboros. Cuentos, Espejo para demonios. Relatos, Mi otra naturaleza. Poemarios inéditos: Noesis, Piel a fuego lento y Otro lado del agua.


Los escritores interesados en participar en este espacio dominical, deben enviar sus trabajos a nombre del escritor, Fabio José Saavedra Corredor, al correo: cuentopoesiaboyaca@gmail.com.

La extensión del trabajo no debe exceder una cuartilla en fuente Arial 12. El tema es libre y se debe incluir adicionalmente una biografía básica (un párrafo) del autor.

Los criterios de selección estarán basados en la creatividad e innovación temática, el valor literario, redacción y manejo del lenguaje y aporte de este a la cultural regional.

Todos los domingos serán de Cuento y poesía, porque siempre hay algo que contar.

-Publicidad-