En Turmequé se rebelan contra una licencia para hacer minería

Una licencia minera que fue otorgada luego de un proceso que comenzó desde el 2007, tiene revolando a un nutrido grupo de habitantes del municipio de Turmequé que la mañana de este viernes a partir de las 10:30 saldrá a las calles para mostrar su rechazo.

Ayer en Turmequé se adelantó una reunión de voceros de la comunidad con autoridades como previo a lo que será la marcha de este viernes, con la que buscan llamar la atención. Foto: Archivo particular.

La licencia ambiental se la debe conceder Corpochivor a un grupo empresarial Guadalupe, pero lo que alega la comunidad es que cuando hicieron la socialización la gente firmó un documento, pero aseguran que no lo hicieron conscientes de lo que significaba y que por eso piden que se revise el proceso, por lo que hoy saldrán a las calles.

“Es una marcha pacífica y cultural que incluye diferentes manifestaciones como música y danza, e incluso una jornada de pintura”, dijo a Boyacá Sie7e Días uno de los líderes de la protesta organizada por una comunidad vecina del lugar en el que se adelantará la explotación de minería subterránea en un área de 797 hectáreas que no solo afectarán a Turmequé, sino también a Nuevo Colón y Ventaquemada y hasta a Villapinzón (Cundinamarca).

La empresa que ha recibido la licencia es Dispensa Valbuena, pero la explotación la hará una empresa que se llama Guadalupe SAS en la vereda Chinquira, ubicada a unos 20 minutos del casco urbano, precisamente en un terreno inestable que incluso recientemente presentó una remoción de tierra muy importante y que está a orillas del río Albarracín.

No es una licencia nueva, el proceso se remonta 15 años atrás cuando la Agencia Nacional Minera le entregó la autorización a la empresa mexicana y hoy lo que muestran desde la factoría es que ellos precisamente es que en su momento se hizo la respectiva socialización y se cumplieron los requisitos respectivos, por lo que no tendrían por qué volver a socializar y adelantar todo el proceso.

Precisamente ayer se adelantó una reunión a la que asistieron diferentes autoridades entre las que estuvo la alcaldía, Corpochivor y la Defensoría del Pueblo, en las que se refirieron a las molestias de la comunidad.

“Los hechos se remontan al 2007 y lo que aseguran quienes conocieron e hicieron parte del proceso aseguran que en esa oportunidad ellos no firmaron conscientes, sino que incluso lo hicieron fue creyendo que era el control de asistencia a un almuerzo y por eso es que vamos a pedir el expediente para solicitar una medida cautelar para evitar que se haga extracción minera, porque es un terreno inestable”, explicó a este medio uno de los abogados que acompaña el proceso.

En esa vereda viven unas 150 personas y por ahí pasa el río muy cerca, a unos 50 metros de lo que sería la bocamina, por lo que exigen que autoridades ambientales visiten el sector y reevalúen los permisos otorgados.