¿Son las reformas la solución a los males del país? – José Ricardo Bautista Pamplona #Columnista7días

Se aproxima la posesión del nuevo mandatario de los colombianos quien, desde su campaña para llegar al primer cargo de la república, anunció varias reformas en diferentes sectores. 

El ministerio de hacienda y crédito público, que fuera conocido también como el ministerio del tesoro, ha hecho parte del histórico sistema del estado desde la fundación la república desde 1.923, en momentos que Colombia fue gobernada por Pedro Nel Ospina Vásquez y su ministro de ese entonces Aristóbulo Archila. Han sido 72 ministros, unos con mayor tiempo en cuanto a su duración en esta cartera y otros que, como aves de corto vuelo, han pasado sin pena ni gloria. 

Todos estos funcionarios al servicio de los presidentes han llegado con una reforma tributaria y otras debajo del brazo y todos han hecho intentos por dejar su propio sello en cuanto al manejo de las finanzas del país se refiere, unas fallidas y otras que han salido adelante gracias al respaldo de las bancadas políticas y los aliados de coalición, pero ninguna de éstas exitosa en cuanto al diseño de un panorama alentador para el bolsillo de los colombianos, de ahí la expectativa que existe en la que trae el gobierno entrante. 

Y si echamos la película un poco más atrás, recordamos que en Colombia se han decretado unas 50 reformas tributarias, una de las más recordadas la lideró el expresidente Cesar Gaviria con su fórmula ministerial Rudolf Holmes o la de Andrés Pastrana donde tuvo más de 3 normativas que cambiaron la tributación y que a hoy, están vigentes en medio de un inédito momento de angustia y desmoronamiento de la economía mundial.  

Con la llegada del flamante impuesto conocido como el IVA sobre los alimentos básicos de la canasta familiar y los impuestos a los ingresos de los colombianos, cada vez se ha vuelto más incontrolable y el desbalance es abismal si se tiene en cuenta el costo de todos los insumos y servicios del mercado, comparado con el irrisorio salario mínimo y donde aquí, como en otras áreas, brilla por su ausencia la lógica matemática. 

El presidente electo está anunciado varias reformas que a decir verdad tienen en vilo a muchos sectores y muy expectantes a otros, por cuanto los expertos y conocedores de las finanzas coinciden en algunos temas y se distancian en otros por encontrarlas según ellos inconvenientes para el país. Se dice que el presidente electo había trinado en su cuenta de Twitter que, con su llegada a la presidencia serían más de 5 reformas las que tendría Colombia y entre ellas la de salud, educación, economía, política y justicia.  

Según afirmaciones de quien fuera su jefe de campaña, el mandatario de los colombianos va a dar prioridad a la reforma tributaria y de acuerdo a sus declaraciones se debe entregar para el inicio de sus debates y discusión días después de la posesión de los nuevos parlamentarios, razón por la que desde el momento mismo de su elección el presidente Petro y sus asesores han hecho acercamiento con todos los partidos y sectores, incluso el del expresidente Álvaro Uribe, máximo líder del Centro Democrático, con quien se sostuvo una pelea encarnizada hasta hace pocos días. 

Alfonso Prada, jefe de debate de la campaña de Gustavo Petro y próximo ministro del interior, dijo también que el gobierno tiene que entrar a planear de inmediato todas las estrategias posibles que permitan la cristalización de las reformas, pero reiteró que la tributaria encabeza la lista en la agenda de las semanas siguientes a la posesión del nuevo mandatario de los colombianos.  

En el catálogo del giro que se quiere dar al manejo del país, aparecen temas como la reforma agraria, la reforma a las pensiones y muchos otros cambios que sin duda alguna generarán una verdadera revolución en Colombia, más aún cuando las reformas históricamente dejan satisfechos a unos sectores y muy lesionados a otros y eso es algo con lo que tendrá que lidiar, entre muchas otras cosas el entrante gobierno.  

Por estas semanas la polémica se ha centrado en el anuncio que se hizo sobre la reforma a la Policía y la creación de un nuevo ministerio que, según Gustavo Petro, será el encargado de implementar sistemas de equidad e igualdad, entre otras tareas que conciernen a la seguridad y el orden público en Colombia. Otra polémica la ha generado la afirmación de Petro en acabar con la procuraduría como hoy opera en el país para fortalecer las tareas de investigación que hay en la fiscalía general de la nación. El mandatario electo dice que así se puede luchar mejor en contra de la corrupción que está reinando hace años en Colombia.

¿Serán estos los temores de los que tanto se habló en las campañas de Gustavo Petro a la presidencia de la república? o ¿hay más miedos que hasta el momento no han salido a flote en estos días de anuncios ministeriales y de designación de cargos directivos en las diferentes entidades del estado?  

Como siempre no todo lo prometido en campaña se cumplirá al pie de la letra y menos cuando muchos de esos cambios dependen del respaldo o no de las bancadas que han estado muy acuciosas en la pretensión de seguir haciendo acercamientos con el nuevo mandatario a la espera de una buena negociación, pero lo que sí es cierto es que éste será el cuatrienio de las reformas y los giros vertiginosos.

Más de 23 equipos de empalme se han conformado para atender los diferentes sectores del aparato público condensados en 18 ministerios existentes, integrantes de estos equipos que por supuesto aspiran también a tener una palomita en el próximo gobierno y que por estos días andan muy contentos de pertenecer a dichas unidades de articulación y estudio para enterar al nuevo gobierno de cómo quedan las instituciones comandadas por Iván Duque durante el pasado cuatrienio y qué proyectos están andando para ser tenidos en cuenta o no por quien a partir del 7 de agosto regirá los destinos de Colombia.  

Además de estos equipos se han anunciado la conformación de 33 más, con el propósito de hacer los acercamientos y el empalme con las entidades de carácter nacional que tienen representación en los territorios de la geografía nacional, como el caso de la unidad de víctimas, la oficina de trabajo o el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar entre otras.  

Aunque han caído muy bien los nombres de algunas de las designaciones hechas por Gustavo Petro, otros dicen no ser muy optimistas en que van a “vivir sabroso”, pero eso solo se verá en la medida que el país vaya tomando esos nuevos rumbos que conduzcan al tan anunciado cambio por el que Gustavo Petro viene luchando desde hace décadas. 

Mientras algunos continúan en la campaña de odios y divisiones, protagonizando agravios y ataques en las redes sociales, otros se comen las uñas a la espera de cómo serán y en qué beneficiará de manera individual las reformas del presidente Gustavo Petro. 

La expectativa crece al igual que la esperanza por un país mejor.

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