Para llegar a las cero emisiones netas de carbono para mediados del siglo XXI en el mundo se tendrá que duplicar la capacidad de la energía nuclear entre el 2020 y el 2050, según un nuevo estudio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Con información de la Agencia EFE
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) defiende que la nuclear debe tener un papel significativo en la transición energética, y en su escenario para llegar a cero emisiones netas de carbono para mediados de siglo en todo el mundo, considera que se tendrían que duplicar sus capacidades entre el 2020 y el 2050.
En un informe dedicado a la energía nuclear publicado esta semana, la AIE puntualiza que no hace recomendaciones en relación a los países que hayan elegido renunciar a su uso, pero con carácter general subraya que construir sistemas energéticos sostenibles y limpios sin nuclear será más duro, más caro y con más riesgos.
Los autores del estudio constatan que la energía nuclear no solo no está progresando en el mundo desarrollado, sino que si no se corrige la tendencia actual su peso allí podría reducirse en un tercio de aquí al 2030.
Las razones son diversas, pero se concretan en el hecho de que el parque de reactores atómicos en los países desarrollados está envejeciendo y no hay muchos planes para renovarlos, entre otras cosas por los elevados costos para su construcción y por la reticencia o la oposición de las opiniones públicas.
En la práctica, de los 31 reactores que se han empezado a construir en todo el mundo desde el 2017, 27 son de concepción rusa o china.
Por eso el director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, afirma que cree que la energía nuclear tiene en el contexto actual una oportunidad única para la innovación.
Pero Birol reconoce que una nueva era para la energía nuclear no está en absoluto garantizada y dependerá de que los gobiernos pongan en marcha políticas que aseguren un funcionamiento seguro y sostenible de las centrales y movilicen las inversiones necesarias.
Eso pasa, entre otras cosas, por abordar rápidamente los problema de los sobrecostos y los retrasos en los proyectos que han afectado a la construcción de nuevos reactores en los países desarrollados.
Más allá de subrayar que para cumplir con el objetivo internacional de cero emisiones netas de carbono en el mundo para mediados de siglo habrá que duplicar las capacidades nucleares entre el 2020 y el 2050, la AIE puntualiza que pese a todo su peso relativo se quedaría en el 8 % de la producción global de energía, que estaría dominada por las renovables.