[Infografía] Las aerolíneas tendrán un tercer año consecutivo en pérdidas

En el 2022 las aerolíneas cerrarán un nuevo año con pérdidas, tras dos años de debacle debido a la pandemia de la COVID-19.

Con información de la Agencia EFE

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) espera que el tráfico del sector en la mayoría de los mercados alcance o supere el próximo año los niveles de antes de la pandemia, según su director general, Willie Walsh, si bien las aerolíneas esperan que las pérdidas para esta año ronden los 9.700 millones de dólares (9.214 millones de euros).

Aunque las perspectivas son positivas, y se han reducido un 16 % las previsiones de pérdias en el 2022 apuntadas inicialmente (eran de 11.600 millones de dólares), el entorno empresarial es desafiante por la inflación, el crecimiento del PIB por debajo de los pronósticos y la subida de los precios de la energía, que podrían dispararse un 50 % en comparación con el 2021, de acuerdo con el Banco Mundial.

«La invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia ha desestabilizado la globalización, amenazado el suministro mundial de alimentos y recreado una división geopolítica que no se veía desde la Guerra Fría», ha remarcado.

Además, a medida de que los gobiernos relajaron las restricciones por el COVID-19, surgieron diferentes problemas como demoras y disrupciones, muchas de la cuales podrían haberse evitado, ha agregado Walsh en la 78 Asamblea General Anual de la IATA.

Cuando llegó la pandemia, los gobiernos cerraron las fronteras e impidieron que la gente volara, no consultaron con la industria, no escucharon los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, «sí, sus decisiones se basaban en la ciencia, pero era ciencia política, no ciencia médica o de datos», ha explicado.

Pese al desmantelamiento de la conectividad, «sobrevivimos, desafiando las predicciones de quiebras y quiebras», gracias a que, antes de la crisis sanitaria, «los cimientos financieros de la industria de la aviación estuvieran en su punto más fuerte», ha dicho.

Para la recuperación, tampoco había ningún plan y los gobiernos trabajaban de forma aislada y esta imprevisibilidad hizo que el reinicio fuera mucho más difícil, ha recordado.

«La COVID-19 no será la última pandemia mundial, por lo que es vital que aprendamos de los errores cometidos en cómo se cerró la aviación y cómo se está reabriendo», ha advertido Walsh.

En su opinión, no es de extrañar que hoy en día haya desafíos operativos para algunas aerolíneas y en algunos aeropuertos.

La prioridad inmediata es trabajar junto con los gobiernos y los aeropuertos para abordar los problemas de capacidad donde se presenten. Estos problemas no existen en todas partes y las soluciones ya están surgiendo, ha asegurado.

Además, IATA ha mejorado sus previsiones para el sector en el 2022 y espera que las pérdidas sean un 16 % inferiores a las apuntadas inicialmente, al pasar de 11.600 millones de dólares (11.020 millones de euros) a 9.700 millones (9.214 millones).

Tras un año más de pérdidas, aunque ya muy inferiores a las de 137.700 millones de dólares en el 2020 y de 42.000 millones en el 2021, la rentabilidad de toda la industria parece estar al alcance de la mano en el 2023, según IATA.

De hecho, a pesar del alza del combustible, se espera que América del Norte ya vuelva a ser rentable en el 2022, generando unas ganancias de 8.800 mil millones de dólares, ha señalado este lunes su director general, Willie Walsh, en la 78 Asamblea General Anual de la IATA.

Aumento de tasas aeroportuarias

Por otra parte, Walsh también ha criticado el aumento de las tasas aeroportuarias, después de que más de la mitad de los 100 principales aeropuertos lo anunciasen para 2022 y 2023, «esperando que sus clientes compensen los ingresos que no obtuvieron durante la pandemia».

«Es como cobrarle a un cliente el doble por su café de hoy porque no pudo comprar uno ayer», ha lamentado.

Para el directivo, una rara historia de éxito regulatorio es España, donde el Gobierno rechazó la solicitud injustificada de AENA de recuperar 2.400 millones de dólares de pérdidas por la pandemia.

Respecto de otros retos de la aviación, como el compromiso de lograr cero emisiones netas para el 2050, ha destacado que se espera que el 65 % de las reducciones de carbono vendrá a través de los combustibles sostenibles de aviación (SAF); el 19 % de compensaciones, el 13 % de hidrógeno y propulsión eléctrica que Airbus, Boeing y otros fabricantes se han comprometido a entregar para el 2035, y el 3 % debería provenir de operaciones más eficientes.

Las aerolíneas han comprometido 17.000 millones de dólares en acuerdos SAF de compra a futuro e, independientemente del precio, han usado «cada gota» que estaba disponible en el 2021.

La demanda de las aerolíneas ha estimulado un aumento exponencial en la producción de SAF y, para el 2025 podría haber 5.000 millones de litros, 40 veces lo que estaba disponible el año pasado, y si los gobiernos incentivan su producción, se podría llegar a 30.000 millones para el 2030.

Walsh también se ha referido a la diversidad de género y la iniciativa de lograr una participación femenina del 25 % en puestos superiores o no tradicionales.

En el 2019, el 3 % de los directores generales de las aerolíneas de la IATA eran mujeres y, hoy, la cifra se acerca al 9 %, siendo los recientes nombramientos de directoras ejecutivas en Pegasus, El Al, KLM, Austrian y otros, parte de este impulso.

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