Pensar no es ceder – Carlos David Martínez Ramírez #Columnista7días

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Pensar no es ceder - Carlos David Martínez Ramírez #Columnista7días 1

Se afirma con mucha frecuencia que el país está muy polarizado como si eso fuera un problema; frente a escasas prácticas políticas adecuadas, la polarización puede ser un paso importante para pensar la política en términos de deliberación y no solamente en términos de repartir una torta, como dicen en Norteamérica, o mermelada, como decimos recientemente. 

El verdadero problema de la polarización está en la agresividad irreflexiva para defender las ideas propias, digamos el lado violento de la deliberación; pero, vale la pena pensar más allá de las manifestaciones violentas y dar paso a reflexiones sobre cómo lograr que los debates muevan ideas, pensamientos y acciones en lugar de sólo pasiones y comportamientos cortoplacistas. 

Un primer nivel sería el estar dispuestos a escuchar las ideas de otros, no censurar sin haber escuchado; dice el refrán que quien dice todo lo que quiere tiene que estar dispuesto a escuchar lo que no quiere. Este primer paso parece obvio, pero es necesario decirlo explícitamente, precisamente porque la polarización, esa sí como mala práctica, ha llevado a niveles de intolerancia que no permiten ni siquiera la expresión del otro, menos el respeto. 

Respetar al otro como un igual, no simplemente tolerar la diferencia, es un paso requerido para que los debates generen pensamientos que marquen distancia pero que también puedan generar aproximaciones. 

En este orden, el siguiente paso es poder pensar y reflexionar sobre los argumentos expuestos por otros; pensar no es lo mismo que ceder ante una ideología diferente a la propia. 

La defensa de la democracia no se puede limitar a proteger el statu quo, debería implicar el desarrollo de una cultura o de un ambiente que posibilite que se den cambios gracias a deliberaciones argumentadas para el beneficio de la gente. 

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