Mujer de cerezos en flor – Fragmento – Gustavo Torres Herrera #DomingosDeCuentoYPoesía

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Mujer de cerezos en flor - Fragmento - Gustavo Torres Herrera #DomingosDeCuentoYPoesía 1

<<Era un poblado especial construido entre médanos, con pequeñas colinas de bosques y alejado del ruido de la civilización. Sus calles eran naturales, con construcciones modernas y singulares como el propio lugar, dispuestas entre espacios bordeados de cerca engalanada de flores coloridas. En la pequeña plaza central del poblado se encontraban boutiques de renombre, salas de autos, restaurantes y tiendas exclusivas que permanecían todo el año con luces de navidad, lo que daba un toque particular y romántico a la diminuta urbe. Un sitio escondido, confortable y exclusivo como su nombre de ensueño para los habitantes que temporalmente lo ocupaban.

A Silvana le llamó la atención que diferentes clases de pájaros con sus cánticos hicieran de aquel lugar un verdadero paraíso. Eran curiosos los nombres de las calles y la identificación de los lugares. Carreras con nombres de árboles y flores de aromas dulces. Calles con nombres de aves, y plazoletas con nombres verdes o de especies exóticas de la ornitología. El número determinaba la ubicación del inmueble sobre la vía en que se encontraba, con prelación de la carrera y el cruce de la calle que orientaba. Los números pares al norte y oriente, los impares al sur y occidente: Casa 4 en Albahaca por Canarios. Tienda 2 en Yerbabuena por Colibrí. La librería ubicada en 9 de Trinitarias por Gaviota. El supermercado 2 en la calle del Jilguero entre Manzanilla y Nogal. La farmacia 1 en la calle del Gorrión entre Romero y Eucaliptus, que estaba en la Plaza de los Faisanes para mejor ubicación. O la dirección del lugar donde se hospedaron en el Chalet 7 sobre la calle del Alcaraván entre Cidrón y Toronjil. Un pequeño poblado acogedor y elegante. Natural y fantástico.

Definitivamente, resultó un lugar especial para Silvana, cuando además de tranquilidad encontró pavos desfilando con su familia real por sus calles y donde lo normal entre respiros verdes eran los cánticos de aves, el silencio de las máquinas y ruido de las fábricas. Allí el tiempo está detenido con las comodidades de la modernidad y la vida pasa lentamente en armonía total con la naturaleza que se traduce en bienestar.

La gente se desplaza generalmente caminando o en bicicleta, y los vehículos se utilizan sólo para llegar y salir del poblado, bajo estrictas medidas cumplidas por todos dentro del marco de un sencillo pacto social: respeto para todos y con la naturaleza.

Horas más tarde, salieron al nuevo restaurante italiano ubicado en la Plazoleta de los Cisnes donde degustaron un vino rosé con la cena de pastas especialidad del chef. Silvana estaba ataviada con un vestido de lino que le permitía mostrar su belleza fresca con donaire que destacaba el cabello recogido. El diálogo era ameno y el instante sublime para los recuerdos. Hablaron del especial sentido de su amistad construida con los años y el sentimiento claro que tenía como musa de inspiración y de sus sueños.

Aquellos sorbos generosos de la vid en esa mesa de manteles blancos y flores azules, la ubicación perfecta del lugar que ocuparon, los vitrales superiores de donde pendían luces blancas de diciembre sin ser navidad, y la proximidad a los rechinares de tizones rojos y naranjas incendiados entre olas de ropajes negros de las propias llamas, permitían verlos como una pareja madura compartiendo un particular espacio amoroso.

Ahora si era cierto que el poeta la tenía tan cerca como lo había anhelado siempre. Entonces, la delicadeza de esas manos largas de mujer soltaron coquetamente su abundante cabellera y luego con finura sus manos formaron un cáliz donde ella dejó descansar su rostro. El poeta, analítico y sensible por naturaleza, miró fijamente los ojos miel en el rostro canela y descubrió que esa mirada dulce pero esquiva cubría ausencias y silencios.

Se escucharon “Las cuatro estaciones de Vivaldi” y luego “El bolero de Ravel”. Luego del silencio que sólo se reconoce en las miradas dulces, y sonrisas cómplices, salieron del lugar tomados de la mano y recorrieron aquella plazoleta bañada por la luz diamantina de la luna.

El camino abrigaba esperanza y pasos de la duda. Se detuvieron frente a la casa 9 de Violeta por Tucán, justo donde debían girar a su destino, y con la brisa de la noche y el pan blanco de la luna y las migajas de luceros, frente a un telón de enredaderas dormidas en el muro, él le preguntó cuál era el número perfecto, y ella se detuvo sin respuesta. Entonces, el poeta tomó el rostro de la bella entre sus manos y le giró lentamente la cabeza frente al número que identificaba la vivienda, le reiteró su amor de siempre y dulcemente en sus labios le estampó un beso. Silvana más que sorprenderse, respondió al inesperado momento, y entonces el murmullo del viento rompió el silencio de la noche con los destellos de un trueno. Las palabras del poeta florecieron, Silvana las tomó en el cofre de sus labios y llegaron a su corazón. Cuántas veces quiso escuchar lo que supieron sus oídos. Ella no sabe en qué momento se enamoró de esas palabras bonitas, pero ya le dio el primer beso, y se siente atraída por la plenitud de su esencia>> MUJER DE CEREZOS EN FLOR (Fragmento).


Biiografía:

GUSTAVO TORRES HERRERA escritor sogamoseño y corazón llanero, con una   especial vocación donde el sentimiento es hecho palabra. Una pluma de letras que argumenta la necesidad del pensamiento crítico como un verdadero compromiso de responsabilidad en la sociedad contemporánea, y trata la fragilidad del amor por los senderos del recuerdo y el erotismo. Lo caracterizan creaciones literarias donde confluye poesía que transporta, cuentos que enseñan, ensayos que exploran nuestra idiosincrasia y novelas que cuestionan.


Los escritores interesados en participar en este espacio dominical, deben enviar sus trabajos a nombre del escritor, Fabio José Saavedra Corredor, al correo: cuentopoesiaboyaca@gmail.com. La extensión del trabajo no debe exceder una cuartilla en fuente Arial 12. El tema es libre y se debe incluir adicionalmente una biografía básica (un párrafo) del autor.

Los criterios de selección estarán basados en la creatividad e innovación temática, el valor literario, redacción y manejo del lenguaje y aporte de este a la cultural regional.

Todos los domingos serán de Cuento y poesía, porque siempre hay algo que contar.

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