Segundo alcalde al que le revocan su mandato en las urnas, después de lo ocurrido en Tasco en 2018

Una vez más quedó reevaluado el concepto de que ningún proceso de revocatoria prosperaba en este país y que en Colombia no era posible tumbar del cargo a un alcalde desde las urnas. Esta vez la noticia salió del municipio de Susa (Cundinamarca), a tan solo media hora del municipio de Chiquinquirá.

En el municipio de Susa (Cundinamarca), a tan solo media hora de Chiquinquirá, los electores que acudieron a las urnas le revocaron el mandato a su Alcaldesa. Foto: Archivo particular.

Ya había ocurrido el primer caso en Boyacá, en el municipio de Tasco, en donde en julio de 2018 las mayorías acudieron a las urnas para retirar del cargo al entonces mandatario Nelson Javier García Castellanos.

Pues ayer, el hecho se volvió a repetir pero en el municipio de Susa, en Cundinamarca, donde la revocatoria del mandato de la alcaldesa Ximena Ballesteros Castillo, prosperó. La gran mayoría de las personas que acudieron a las urnas votaron porque ella saliera del cargo.

De acuerdo con los datos reportados por la Registraduría, un total de 1.672 votantes acudieron a las urnas. De ellos, el 97,13 por ciento de los sufragantes votaron por el «Sí»; es decir, a favor de la revocatoria y apenas 35 de los votantes estuvieron en contra de tumbar a Ximena Ballesteros del cargo, por lo que marcaron sus tarjetones con el “No”.

De las 5.370 que estaban habilitados para sufragar, un total de 1.624 habitantes de ese municipio acudieron a las mesas para revocar a la alcaldesa, quien fue elegida con aval del Centro Democrático.

Una vez se realicen el escrutinio y se confirme que la votación pasó el umbral y que el sí por la revocatoria ganó, el asunto pasa a manos del gobernador. El Mandatario deberá proceder a desvincular a la actual alcaldesa, nombrar a una persona en encargo y convocar a unas nuevas elecciones.

Hasta el momento, Ballesteros no se ha pronunciado sobre su revocatoria. Tampoco lo ha hecho su partido político. 

Eduardo Rueda, vocero de la revocatoria, dijo a EL TIEMPO que la alcaldesa no cumplió su plan de Gobierno, y eso generó molestia en la comunidad. «Tuvo muchos problemas administrativos y había mucha insatisfacción de la gente», dijo.

«Fue algo masivo. Fue el resultado de algo que la gente quería y la prueba es que la alcaldesa solo tuvo un poco más de 30 votos», dijo Rueda y agregó que la gente está muy contenta, sobre todo porque fue un proceso de la gente.

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