Defensoría del Pueblo insiste en presencia de plomo en el lago de Tota, pero no advierte sobre otras amenazas

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La directora nacional de Recursos y Acciones Judiciales de la Defensoría del Pueblo le solicitó a la Corte Constitucional revisar la acción de tutela instaurada por el procurador delegado para Asuntos Ambientales y Agrarios y por la Procuradora 32 Judicial I Agraria y Ambiental de

Defensoría del Pueblo insiste en presencia de plomo en el lago de Tota, pero no advierte sobre otras amenazas 1

Boyacá contra el Ministerio de Ambiente y otros, por la presunta presencia de plomo en altas proporciones en el lago de Tota.

Nuevamente vuelve a ser noticia nacional el lago de Tota por la supuesta presencia de altas concentraciones de plomo en sus aguas, tema que ha revivido Rubby Cecilia Durán Maldonado, directora de Recursos y Acciones Judiciales de la Defensoría del Pueblo.

La funcionaria le insistió a la Corte Constitucional la selección y

revisión de la acción de tutela instaurada por el procurador delegado para Asuntos Ambientales y Agrarios y por la Procuradora 32 Judicial I Agraria y Ambiental de

Boyacá contra el Ministerio de Ambiente y otros en el 2020.

“El agua del lago de Tota tiene presencia del metal pesado plomo (Pb), el cual supera por encima de 95 veces los límites de tolerancia conforme a la Resolución 3382 del 2015 de Corpoboyacá, para agua superficiales, poniéndose en riesgo la salud y vida por factores de toxicidad”, señalaba la tutela.

En la demanda, los procuradores solicitaban en su momento tutelar los derechos fundamentales a la vida, a la salud, a un ambiente sano y al agua potable que tienen derecho a recibir los habitantes de los municipios de Sogamoso, Aquitania, Tota, Cuítiva, Firavitoba, Iza y Nobsa, toda vez que

la fuente abastecedora de agua para consumo humano de estos municipios es el lago de Tota, “ecosistema lagunar que, a la fecha, según información reportada por la Fiscalía General de la Nación, da cuenta de presencia del metal pesado plomo”.

La tutela puso a correr a Corpoboyacá, a las alcaldías de los municipios que toman agua de este recurso hídrico, a la Agencia Nacional de Tierras y a otras entidades para cumplir con las exigencias del ente de control y de la juez que falló la demanda.

Corpoboyacá, las empresas de servicios públicos y la Alcaldía de Aquitania en tiempo récord tomaron muestras del agua del lago y las mandaron a laboratorios para su análisis. Entre tanto, la Agencia Nacional de Tierras retomó el proceso de deslinde de los predios ribereños del lago de Tota, que había iniciado el Incoder en el 2013, pero que se quedó durmiendo el sueño de los justos.

Los resultados de las muestras tomadas en el lago de Tota para presencia de plomo demostraron que la cantidad de ese metal pesado en el agua estaba por debajo de lo permitido.

Lo que dice Corpoboyacá al respecto

Frente a la solicitud realizada por la Defensoría del Pueblo ante la Corte Constitucional por el presunto peligro en el que se encuentra el lago de Tota, la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá) indicó:

1. Corpoboyacá desde el primer momento en que se emitió la alerta por parte de la Fiscalía General de la Nación sobre la presencia de altos niveles de plomo en el lago de Tota, llevó a cabo monitoreo en noviembre del 2020 en 19 puntos estratégicos del lago de Tota, garantizando la cadena de custodia, pruebas adelantadas en laboratorios certificados como el de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) e Ideam, arrojando como resultado que en ningún punto se evidenció concentración de plomo por encima del límite máximo permisible, según la resolución 1315 del 2020. 

2. En marzo del 2021 se hizo un segundo monitoreo en 30 puntos ubicados en inmediaciones de la bocatoma del Túnel de Cuítiva, de la cual se abastecen siete municipios de Boyacá, se evidenció que los niveles de las sustancias físico químicas no alteran las condiciones del agua por encima de los máximos permisibles para consumo humano.

3. Corpoboyacá continuará realizando un estricto control y seguimiento a la calidad del agua en el lago de Tota, con el fin de generar alertas tempranas y garantizar la protección al recurso hídrico de este importante ecosistema.

4. Corpoboyacá de manera oportuna atendió los diferentes requerimientos de las instancias administrativas y judiciales requeridas en su momento y relacionada con la presuntacontaminación por plomo en el lago de Tota.

5. Corpoboyacá se encuentra en toda la disposición de suministrar la información pertinente que requiera la Corte Constitucional con el propósito de proteger uno de los ecosistemas más grandes de Colombia, que abastece de agua para consumo humano a más de 350 mil habitantes.  

6. En la página web de Corpoboyacá www.corpoboyaca.gov.co se encuentra publicada la base de datos con los resultados de los monitoreos que ha realizado el equipo de trabajo de la autoridad ambiental.

El plomo no sería el problema más grave que aqueja al lago

Uno de los más recientes estudios contratados por Corpoboyacá señala que, el deterioro ambiental del lago de Tota ha venido creciendo y se manifiesta con la proliferación de la elodea en la zona litoral, el aumento en las comunidades de algas y una pérdida de la trasparencia del lago, lo cual evidencia el proceso de eutrofización que sufre este cuerpo de agua.

Según el biólogo Nelson Javier Aranguren Riaño, coordinador de la Unidad de Ecología en Sistemas Acuáticos (Udesa) de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (Uptc), en los últimos 25 años la transparencia del lago de Tota ha disminuido en cerca de un 40 por ciento

“El lago de Tota tenía una transparencia cercana a los 30 metros hace unos 25 años y esa transparencia está llegando ahora a los 21 o 22 metros. Ese indicador de transparencia es delicado porque las algas al crecer van acaparando la luz y aunque producen oxígeno durante el día, en la noche también consumen”, explicó Aranguren.

Las conclusiones del estudio citado indican que, el deterioro se ve influenciado por las actividades agrícolas, pesqueras y antrópicas que se están generando tanto en la cuenca, como en el interior del lago.

“Alrededor del lago se cultivan cerca de 1.500 hectáreas con cerca de 2.000 productores de cebolla junca, que se constituye en la base económica directa e indirecta para 15.000 personas en la cuenca”, recalca el estudio de la Corporación.

En los últimos 40 años, Aquitania, Cuítiva y Tota han experimentado expansión de los monocultivos de cebolla larga, que han convertido a la región en la proveedora de gran parte de la cebolla que consume el país, con ingresos anuales de 300.000 millones de pesos, de acuerdo con el estudio.

De los principales factores estructurales de contaminación que ocasiona impactos sobre el suelo están el uso de agroquímicos y la fertilización con gallinaza cruda en el sector agrícola.

Dentro del espejo de agua se adelanta una explotación piscícola, de aproximadamente 100 toneladas de trucha arcoíris al año, lo que representa un valor de 5.836 millones de pesos anuales, según el documento.

“La base de la alimentación de las truchas es alimento concentrado, que contiene entre sus componentes fósforo. Este elemento naturalmente es aportado por la interacción con la cuenca, pero en los últimos años se ha presentado un incremento, producto del desarrollo piscícola en jaulas flotantes en el lago”, precisa la investigación.

El espejo de agua del lago de Tota cubre 6.000 hectáreas. El cultivo de trucha y de cebolla, al igual que la disposición de aguas negras de Aquitania, generan nutrientes como el fósforo y el nitrógeno, que están modificando la dinámica natural de este cuerpo de agua.

El lago tiene una profundidad media de 30 metros y puede almacenar 1.948 millones de metros cúbicos de agua, pero, según batimetría del 2014, se redujo a 1.650 millones de metros cúbicos.

El lago de Tota tiene un cinturón de elodea, que no es natural de este ecosistema y que ha servido como trampa de nutrientes procedentes desde la cuenca.

Hace más de 10 años el biólogo Nelson Javier Aranguren Riaño llamó la atención sobre el aumento en el lago de Tota del alga microcystis, que produce toxinas.

El desarrollo de esta alga se asocia con el incremento de fósforo, que podría provenir de agroquímicos usados en los cultivos de cebolla y en los criaderos de trucha.

“Cuando yo llevé todas esas reflexiones al proyecto Aicca, a ellos les pareció preocupante esta situación. En este momento estamos iniciando un proceso de investigación, que ya venimos trabajando desde hace más de un año, donde vamos a hacer una evaluación de todos esos componentes que tienen riesgo toxicológico para Tota y vamos a incorporar incluso lo de metales pesados en sedimentos y en agua, a través de Aicca. También haremos un análisis del riesgo toxicológico de las algas que hay, porque no hay seguridad si la microcystis ha permanecido y si ha incrementado su presencia en el lago”, manifestó el biólogo Aranguren Riaño.

Desde 1983 un experto mundial en lagos hizo un diagnóstico, en el que recomendaba regular el cultivo de cebolla y el uso de la gallinaza en la ribera del lago de Tota.

Por todo esto, se espera que el interés que ha desatado la información de la Fiscalía, la Procuraduría y ahora la Defensoría del Pueblo sobre el plomo en el lago de Tota, también se amplié a las demás amenazas que están poniendo en riesgo de colapsar a este recurso hídrico.

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