La paradoja de la resiliencia – Carlos David Martínez #Columnista7días

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La paradoja de la resiliencia - Carlos David Martínez #Columnista7días 1La palabra resiliencia se ha usado con mucha frecuencia en estos meses recientes de tensión y tiempos adversos; para algunos este término tiene que ver con entereza, capacidad de adaptación y superación de eventos traumáticos; de cualquier manera, resulta conveniente escudriñar en la semántica de este concepto cuyo uso ha estado tan extendido.

Una primera situación para reflexionar se pude derivar de la siguiente pregunta: ¿hasta qué punto hablar de resiliencia en términos de la superación de situaciones adversas para lograr “el éxito” implica validar la inequidad o las injusticias sociales que subyacen a dichas situaciones?

Esta primera reflexión es válida ya sea si se habla en términos individuales o colectivos, este último escenario supuestamente se ha considerado para el término en décadas recientes.

En el ámbito de lo colectivo se suele hacer referencia a modelos “compensatorios”, de “protección” y de “desafío”. Pero podríamos ampliar la mirada y pensar en que es viable el desarrollo de modelos donde previo a la compensación exista mayor equidad de base, de manera que la protección no se sobredimensione y que el desafío corresponda a decisiones personales motivadas en los gustos y preferencias y no a obligaciones ligadas a la subsistencia.

Ocurre algo similar con el concepto de emprendimiento, como una “solución” al desempleo; aplaudo a los emprendedores exitosos; la cuestión es que las entidades gubernamentales, y la sociedad en general, no se deberían lavar las manos frente al problema del desempleo argumentando que quien no tenga un trabajo estable “debería” emprender.

La resiliencia es importante, evidentemente, no podemos esperar que las soluciones lleguen milagrosamente por obra de la divina providencia o de un gobierno benefactor, pero, por otra parte, se requiere de esfuerzos sistemáticos para lograr una sociedad más incluyente y equitativa.

Si se avecinan medidas de confinamiento, no podemos quedarnos en debates del siglo XX, se requiere pensar en la vida de las personas y no solamente en la reactivación económica en el corto plazo, pensar en la vida permite la proyección de la economía a largo plazo, no se debería plantear una dicotomía donde no la hay.

Una reflexión final: en Estados Unidos se emitió moneda para afrontar la crisis económica generada por el covid y la inflación consecuente está golpeando todo el planeta, ¿seguiremos debatiendo como si estuviéramos en el siglo pasado?

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