Borrón y cuenta nueva – Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

Se confeccionaron las listas de aspirantes a Cámara de Representantes y a Senado, para las elecciones del domingo 13 de marzo del 2022, y la verdad es que quedan más dudas, deudas y vacíos que claridad respecto a si de verdad sus aspiraciones son producto de querer llevar vocería, representación y hasta militancia -con ideas y propuestas- dentro de un partido o movimiento.

La política podrá ser “dinámica”, -versátil para un sector-, que responde al vaivén de las conveniencias, compromisos, “negocios” y hasta componendas que se acostumbran en una democracia representativa y más para llevar a los líderes locales y regionales a los escenarios nacionales, dizque para dar continuidad a colores, jefes, intereses y hasta defender y solucionar las necesidades de los sectores en los que han estado atrincherados, son sus fortines, han conformado unas estructuras jerárquicas que se reviven para estos procesos de cada 2, 3 o 4 años…

Que serán voceros de unos sectores y sus más sentidas necesidades, que harán eco a los lineamientos de quienes tejieron las listas y su ubicación en las mismas, que ponen a consideración sus hojas de vida y trayectorias –casi todos con oportunidades en los cargos públicos-, que estarán abiertas sus oficinas y sus celulares para atender a los presidentes de las juntas de acción comunal y sus barrios, que no duden en invitarles a expresar sus pliegos de peticiones para ellos llevarlos al alto gobierno y buscar, gestionar, recursos y soluciones. Amanecerá y veremos.

La anunciada representación se supone que es de la provincia, del departamento, y por ahí derecho del partido o movimiento que lo avala, y sin dejar de lado (ojo) de sus jefes, con quienes de seguro ya se debieron definir una serie de “acuerdos programáticos” y hasta “compromisos”, que Usted y yo no conoceremos sino hasta cuando empiecen a ejercer y saquen las uñas, se peleen o empiecen a salirse por las ramas o tangente y se cansen de ser comodines, “utilizados” y hasta aparezcan en medios para expresar sus inconformidades.

Y de la militancia sí valdría la pena ahondar en conocer en detalle la que cada uno de los ungidos tiene, de hace años, de meses, de ayer o de la que pudieran tener por haber transitado por 3 o 5 grupos, colores o trincheras (favor leer cargos) y ahora llevarán banderas y regalos (de navidad en novenas ajenas) para presentar sus afiches, número, primeras desordenadas ideas de lo que será su eventual llegada al Congreso y en ultimas para dar el abrazo fotográfico de felices fiestas.

A lo mejor muchos de los ya enlistados no tienen la culpa de estar en el puesto ganado por orden, por sorteo o porque ya estaba definido, lo que no podrán tratar de borrar es el historial que llevan a cuestas y que los electores debemos sopesar con los hechos que nos llevarán a marcar la X para que sumados se conviertan en votos que los catapultarán, en la anhelada renovación, y que nos dará el derecho a exigirles, pedirles y hasta hacerle seguimiento y evaluación a sus pasos firmes.

Ya no tendremos pretextos de engañarnos o salir a darnos golpes de pecho por haber votado, hecho campaña, adulado, financiado o hasta defendido (en causas de tintos, cervezas o almuerzos) para que desde el 20 de julio del 2022 hagamos veeduría a su “gestión” y en audiencias públicas pedir rendición de informes, porque llegó el momento de borrón y cuenta nueva (eso decimos cada 4 años) y en plena época de fin de año, ya conocidas las listas, a definir el voto, valioso, para no tener que lamentarnos por esos 48 meses en los que ni para una cita, una llamada, un saludo o un gracias.

Algunos dejan mucho que lamentar por sus cambios camaleónicos, otros tiene fundamentos serios y coherentes para estar ahí, unos no se entiende qué hacen por esos lares y no pueden faltar los que toca preguntar y estos quiénes son, porque hablan de coaliciones cuando les conocemos su historial, para llegar a concluir que como siempre tenemos candidatos como en botica.

Ahora puestas las cartas sobre la mesa, conocidos los talladores, “crupier” o repartidores, los apostadores, definidas las reglas, vuelve el momento de apostar por una buena escogencia y esa se da en la medida que dejemos la calentura, las polarizaciones y sin imposiciones.

Desearles una Feliz Navidad y que en familia lleguen muchos regalos para volver a emocionarnos como niños y compartir con quienes de verdad valoramos estas fechas especiales, y ya vendrán los días de trascender las inspiradoras novenas, villancicos y pesebres, alejados de temas políticos…