Pese a las dificultades, Patriotas Boyacá se ha logrado mantener 10 años en la Primera A #LaEntrevista7días

Luis Francisco Lagos Rodríguez, gerente del Club Patriotas Boyacá, cuenta cómo fue este año para el equipo de la ‘tierrita’, que vivió dos circunstancias difíciles: la muerte por COVID-19 del director técnico John Mario Ramírez y la lucha por no descender de categoría. También anuncia cómo se prepara el conjunto para afrontar la temporada en el 2022 y alejarse de la amenaza de caer a la B.

Luis Francisco Lagos Rodríguez, gerente del Club Patriotas Boyacá, el entrevistado de hoy. Foto: archivo particular

¿Cómo vivió el equipo el haber logrado salvarse del descenso en los últimos partidos?

Este ha sido uno de los años más difíciles para Patriotas. Tuvimos resultados adversos un poco inmerecidos, como el caso del partido contra Pereira, que lo teníamos controlado y lo íbamos ganando, y por errores nuestros perdimos esos tres puntos. Por un error nuestro muy particular perdimos el partido contra Medellín, por un error nuestro en Barranquilla perdimos el partido contra Junior, y nos fuimos llenando de esa ansiedad y más cuando veíamos la amenaza de que Pereira nos pasó en la tabla del descenso, nos pasó Jaguares en la tabla del descenso. Se nos venía acercando el Atlético Quindío, pero a la final logramos resolver esos dos últimos partidos de manera exitosa y para bien de nosotros, para bien del fútbol boyacense y de nuestros seguidores, pudimos en los dos partidos más importantes lograr ganar en un esquema táctico en el que, entendiendo la necesidad que ellos tenían de vencernos, les jugamos al contragolpe y pudimos ser efectivos en las anotaciones. Así pudimos vencer al Quindío en su casa y a Jaguares en Tunja y mantener la categoría. Fue una experiencia dura, pero a la vez enriquecedora poder lograr con esfuerzo seguir en la A.

¿Me imagino que es muy gratificante mantener la categoría justo cuando están cumpliendo 10 años de haber ascendido a la Primera A? 

Sí, tiene un significado muy especial porque ahora el 17 de diciembre tenemos la oportunidad de celebrar los 10 años de haber ascendido a la A y por lo tanto la aspiración es mantenernos en la A siempre, pero con motivo de esta celebración, con muchas más veras.

¿Y sigue el fantasma del descenso rondando al equipo con los resultados de este año?

Esa dificultad de resultados nos lleva a tener, seguramente, que enfrentar una temporada 2022 iniciando en la tabla del descenso prácticamente en una posición compleja, que nos va a obligar a estar muy atentos desde las primeras fechas.

¿El fallecimiento del profesor John Mario Ramírez influyó algo en los resultados adversos que tuvo el onceno?

Indudablemente, por todo lo que sucedió alrededor de ese episodio. Al arrancar el segundo semestre, después de que renunció el técnico español, quiso el doctor César Augusto Guzmán, que es nuestro presidente y mayor accionista, contratar al profe John Mario Ramírez y darle la oportunidad de ser el técnico nuestro y de actuar en la A. A los ocho días de estar con nosotros se enfermó y desafortunadamente tuvimos que pasar por ese momento tan doloroso de la muerte del profe John Mario. Eso fue en el momento en que estábamos en la pretemporada, cuando los jugadores hacen toda una carga de preparación física especial para enfrentar esos cuatro o cinco meses de competencia. Eso generó unos tropiezos en la preparación y a la final hubo que, después de la muerte del profe John Mario, enderezar las cargas de trabajo para que el equipo pudiera tener una respuesta fisiológica adecuada.

César Augusto Guzmán, presidente y mayor accionista de Patriotas Boyacá. Foto: archivo particular

¿Por qué el equipo no tiene una mejor nómina de jugadores?

La vedad es por la responsabilidad económica en el manejo del equipo y porque las normas de Coldeportes no nos permiten atrasarnos en los pagos a los jugadores y entonces tenemos que tener jugadores que se ajusten a nuestro presupuesto. Veníamos de una temporada en la que tuvimos una reducción en los ingresos por televisión, sin ingresos por taquillas y con la economía en las circunstancias en que estaba, pues prácticamente teníamos los presupuestos reducidos a cero. En el caso de los patrocinadores que se mantuvieron, en algunos casos los presupuestos de ellos se redujeron al 50 por ciento.

¿Cómo lograron enfrentar esa situación económica?

Ahí tuvimos que contar con el esfuerzo económico del doctor César Guzmán, como nuestro mayor accionista, y también hacer que los jugadores se ajustaran al presupuesto que teníamos.

¿Entonces fue un año bastante negativo para el Club?

No tanto, porque en el balance nos quedan tres cosas que son trascendentales.

¿Cuál es la primera?

La creación de la Cantera Patriotas, que es un proceso formativo orientado a niños que quieran practicar el fútbol con hábitos de alto rendimiento. Tenemos tres sedes de la cantera en Boyacá: la de Tunja, Duitama y Sogamoso, y creo que nos va a ir ayudando a descubrir talentos boyacenses y a formar entrenadores que van creciendo en su proceso a través de la cantera. Ahí vamos a tener los futuros Patriotas futbolistas y entrenadores, y a través de esas familias que van a ir a la cantera con sus hijos vamos haciendo hinchada.

¿Cuál es la segunda?

Hemos ido creando unas filiales con las que llevamos nuestra organización a otras regiones del país. En Bogotá hoy tenemos tres filiales: el Atlético Real Boyacá, que es un club importante en Bogotá que se convirtió en filial nuestra; la Fundación Sport Bacatá y la filial Cantera Bogotá SR. En este momento vamos extendiendo nuestra cobertura a Casanare, en el municipio de Villanueva, donde la cantera que tenemos allí se está convirtiendo en un semillero de fútbol muy interesante, porque es una mezcla de migrantes del Cauca con raizales llaneros y se está dando una nueva generación con un biotipo superinteresante y muy adecuado al deporte. Creo que muy pronto vamos a ver una buena cantidad de deportistas oriundos de esa zona del país. Estamos en proceso de crear una filial en Villavicencio a través del Club Unión Meta y otra en el Huila, con el Club Alianza Laboyana.

El 26 de junio de este año falleció el profesor John Mario Ramírez, quien había sido contratado como director técnico del club. Foto: archivo Boyacá Sie7e Días

¿Y el tercer punto de ese buen balance?

El desarrollo de dos sedes deportivas. Una de estas se encuentra ubicada en Tunja, la sede deportiva La Cascada, que está cerca de la nueva Terminal de Transportes sobre la doble calzada: esta es una sede que tiene toda la infraestructura para las divisiones menores y las categorías juveniles. La otra sede deportiva es la de la categoría profesional, que está en la vereda Río de Piedras de Tuta y es un complejo deportivo que tiene una infraestructura de alojamiento, con restaurante, un área biomédica, dos campos de fútbol, auditorios y todos los servicios de un centro de alto rendimiento. Estamos próximos a inaugurarla.

¿Cómo le ha ido al club con la proyección de jugadores?

Este año el técnico de la Selección de Fútbol de Colombia, Reinaldo Rueda, convocó a cinco jugadores del registro de Patriotas Boyacá al morfociclo. Dos de ellos, Carlos Mosquera, arquero, y Yonatan Murillo, defensa, son de la nómina de Patriotas, mientras que los tres restantes están a préstamo en otros equipos. Kelvin Osorio, mediocampista, y John Arias, atacante, que recientemente fue transferido al Fluminense de Brasil, hacían parte de la nómina de Santa Fe, en tanto que el delantero Daniel Mantilla integra el equipo de La Equidad.

¿Cómo se reforzará Patriotas para el 2022?

Esa es una tarea que no es fácil, porque en este momento tiene uno el riesgo de perder los mejores jugadores, ya que los jugadores de fútbol cuando se les vence el contrato, normalmente si han tenido un buen desempeño son pretendidos por los clubes que tienen una chequera más fuerte. Estamos ahora a punto de perder algunos de nuestros buenos jugadores porque los clubes grandes se los quieren llevar y aprovechan que se les vence el contrato, así no tienen que pagar cláusula de rescisión, ni préstamo ni transferencia. Estamos haciendo un esfuerzo económico para mejorar los salarios de esos jugadores y poderlos retener, y estamos en un trabajo de poder captar y poder reforzar la nómina con jugadores que nos suplan a los que se nos van y a los que no renovamos porque no dieron el rendimiento. Dentro de los requerimientos que le ha hecho el cuerpo técnico al doctor César Guzmán es que se necesitan dos centros delanteros goleadores, e inclusive el doctor César ha dispuesto el presupuesto especial para poder contratarlos. También se va a reforzar la defensa y en las posiciones de extremos ya tenemos un refuerzo, que es un brasileño, un jugador que seguramente va a ser la sensación en la Liga en el próximo semestre. Hemos repatriado de Argentina a un volante de apellido Ramírez, también de muy buena calidad.

Patriotas Boyacá, que el 17 de diciembre cumple 10 años de haber ascendido a la Primera A, salvó la categoría con mucho esfuerzo este año. Foto: archivo particular

¿Se mantiene el cuerpo técnico?

Sí, fue ratificado para el 2022 el profe Juan David Niño, quien es un boyacense que este año llegó a la dirección técnica de Patriotas. Debo resaltar que también en esta temporada debutó como profesional con Patriotas el jugador boyacense Julián Cely, oriundo de Santa Rosa de Viterbo.