El horror que vivieron los ocupantes de un bus cuando maleantes le prendieron fuego al vehículo – #HistoriasDeHorrorEnBoyacá

-Publicidad-

Compartir:

A pocos kilómetros de llegar a su destino, el viaje que transcurría con normal tranquilidad terminó convertido en un episodio de terror para los ocupantes del automotor 628 de Coflonorte. Manos criminales incendiaron el carro, hecho que dejó un saldo de 13 personas muertas.  

El horror que vivieron los ocupantes de un bus cuando maleantes le prendieron fuego al vehículo - #HistoriasDeHorrorEnBoyacá 1

Cuando el bus 628 de Coflonorte, de placas XGC-565, pasaba por frente del cementerio Jardines de La Esperanza, a unos cuatro kilómetros de Sogamoso, un hombre empezó a acercársele al conductor regando gasolina por el corredor del vehículo con una garrafa.

“Le gritaba al conductor que parara o, sino, que le prendía candela al bus. El conductor no se detuvo y se le abalanzó con el ayudante para agarrarlo, porque tenía algo en la mano para generar el fuego”, contó uno de los sobrevivientes de este espantoso crimen.

En ese forcejeo se incendió el bus y el conductor soltó el timón para tratar de apagarse, porque las llamas lo envolvieron. Al quedar sin control el carro, el conductor salió expulsado del automotor y murió arrollado por el propio vehículo.

“El hombre que regó la gasolina nunca dijo que iba a atracarnos y lo único que pedía era que pararan el bus”, afirmó otro sobreviviente.

Los hechos que ocasionaron la tragedia del bus del servicio Libertadores, que cubría la ruta Bogotá-Sogamoso, ocurrieron el miércoles 12 de diciembre del 2007 sobre la 9:50 de la noche, mientras el vehículo se desplazaba entre Tibasosa y la Ciudad del Sol y del Acero.

En el interior del bus fallecieron víctima de las llamas Noemí Figueredo de Chaparro, Mayra Alejandra Hernández Sánchez, Edilson Sánchez Sánchez, Harvey Alexis Trujillo García, Yesy Andrés Manchego López, Sandra del Pilar Cubillos Piñeros, Diego Pasachoa Pérez y una persona sin identificar que fue sepultada como un NN.

En centros asistenciales murieron   Tirso Chaparro, Miguel Ángel León Amado, John Alexander Ariza Flórez y Camilo Andrés Ariza Hernández. Otras 11 personas que resultaron heridas lograron sobrevivir.

En un prostíbulo se planeó el incendio del automotor

El incendio del vehículo que dejó 13 personas muertas y 11 heridas fue ordenado por uno de los propietarios del automotor, quien buscaba cobrar unos seguros.

En la casa de lenocinio ‘Donde la Mona’, ubicada en la carrera novena No 9-19 de Sogamoso, de propiedad de Lizeth Sánchez Roa, alias la ‘Mona’, se planeó la quema del bus.

Esta versión fue entregada por la Fiscalía y en la misma se responsabilizó a Rogelio Silva Silva, propietario del 50 por ciento del vehículo, de haber ordenado incendiar el automotor.

En el prostíbulo, Silva contrató a Belisario Mendoza, alias el ‘Gato’, y a otros dos hombres, entre ellos a un menor de edad, para que asaltaran el bus, bajaran a los pasajeros y luego le prendieran fuego al vehículo. Por ese ‘trabajo’ le pagaría a cada uno dos millones de pesos.

La idea era que pareciera un acto terrorista, pero todo indica que a los delincuentes la situación se les salió de las manos cuando uno de los pasajeros, John Alexander Ariza Flórez, militar retirado, se abalanzó contra el sujeto que tenía la garrafa de la gasolina en momentos en que este amenazaba con incendiar el bus mientras regaba el combustible.

El horror que vivieron los ocupantes de un bus cuando maleantes le prendieron fuego al vehículo - #HistoriasDeHorrorEnBoyacá 2

El bandido, que se había subido en Duitama con sus cómplices y con la gasolina, se defendió regando con combustible a Ariza Flórez y prendiéndole fuego.

A 53 años fue condenado el que ordenó quemar el vehículo

El togado Jair Triana Luna, como juez promiscuo del Circuito de Paz de Río, sentenció a Rogelio Silva Silva a 53 años y cuatro meses de cárcel por los delitos de incendio, de homicidio agravado en concurso homogéneo y de tentativa de homicidio en concurso heterogéneo.

Silva era el propietario del bus de placas XGC – 565, que fue quemado por manos criminales la noche del 12 de diciembre del 2007 en la Curva de Malta, en la vía entre Tibasosa y Sogamoso.

Según lo demostró la Fiscalía en el juicio, Rogelio contrató a tres sujetos para que quemaran su bus con el fin de cobrar un seguro de terrorismo en la Previsora de Seguros y otro en el Fondo de Ayuda Mutua de la empresa Coflonorte.

El Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo confirmó esta sentencia y lo mismo hizo la Corte Suprema de Justicia, tras los recursos que interpuso el abogado de Silva Silva.

El fiscal del caso que llevó a Rogelio Silva a la cárcel, Rodulfo Hernando Guarín Rojas, manifestó que la decisión del Tribunal Superior de Santa Rosa abarcó el estudio integral de todas las situaciones planteadas por la defensa en el recurso.

“El honorable Tribunal Superior encontró que todas las circunstancias que tuvieron en cuenta la Fiscalía y el Juzgado de instancia fueron acertadas”, precisó Guarín Rojas.

Por este caso ya habían sido condenados José Santos Lizcano Achagua y Lizeth Sánchez Roa, alias la ‘Mona’, quienes fueron procesados por ser favorecedores de este evento criminal al encubrir a los autores.

“Ellos hicieron un preacuerdo con la Fiscalía y fueron debidamente sentenciados. Ya cumplieron su sanción”, explicó el fiscal Rodulfo Hernando Guarín Rojas.

Diego Lizcano Achagua, quien para la época de los hechos era un menor de edad, fue uno de los ejecutores materiales.

“Por ser menor de edad lo juzgó el Juzgado Primero de Familia de Duitama, que lo sentenció. Él también ya cumplió su sanción”, puntualizó el Fiscal.

Un segundo autor material del crimen fue identificado como Carlos N. y se presume que murió incinerado dentro del bus, pues uno de los cuerpos calcinados no ha sido identificado y lo sepultaron como un NN después de que nadie lo reclamara.

Queda pendiente otro ejecutor material del hecho: Belisario Mendoza Tibaná, alias el ‘Gato’, de quien se desconoce su ubicación.

“Este evento difícilmente en la historia se volverá a repetir, porque dejó marcados a todos los miembros de la sociedad”, afirmó el fiscal Rodulfo Guarín.

Compartir: