El doble horror de saber que le asesinaron a su hija y que el homicida sigue suelto #HistoriasDeHorrorEnBoyacá

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Ya son nueve años de impunidad en el caso del asesinato de la niña Andrea Marcela García Buitrago, crimen que conmocionó a Tunja y a todo Boyacá. Su familia sigue viviendo un calvario a la espera de que se esclarezca su muerte.

Foto: Archivo Boyacá Sie7e Días

El primero de octubre del 2012 la niña Andrea Marcela García, de 12 años de edad, desapareció, situación que causó pánico y angustia a su familia.

Durante los siguientes cinco días, su padre, Efelberto García, no comió, no durmió, apenas llegaba a la casa a cambiarse de ropa para seguir buscándola.

Lo hizo caminando por todo Tunja, lo hizo en el carro de la Personería de la ciudad por los municipios cercanos. Repartió volantes con la imagen de su hija. Lo hizo con frío, con rabia, con miedo, con esperanza.

“La iba a buscar siempre. No iba a descansar hasta encontrarla”, relataba este hombre, obrero de construcción, en su momento.

En el quinto día de búsqueda, mientras él recorría las carreteras de Boyacá, un hermano y un cuñado encontraron a Andrea Marcela. Estaba muerta, con signos de incineración y desmembrada. Imposible de creer.

“No me explico qué pasó, cómo pudieron llevarse a la niña, cómo le pudieron hacer eso”, decía Efelberto.

El día que la niña desapareció tenía un pantalón de sudadera azul clarito, una camiseta negra con un dibujo de una muñeca de color rojo, unos zapatos negros de material y una chaqueta verde con el escudo del colegio, y así la siguen recordando sus padres, María Buitrago y Efelberto García.

El caso generó zozobra y conmoción en Tunja y Boyacá, y la ‘Curva del Muerto’, donde fue encontrado el cadáver de la niña, le recuerda a la comunidad el horror que se vivió allí.

La niña fue secuestrada y posteriormente asesinada. Su cadáver lo abandonaron dentro de una maleta en un lote baldío en la vía que conduce de Tunja a Villa de Leyva, según las versiones que se dieron a conocer en octubre del 2012.

El último lugar en el que vieron con vida a la niña fue en una tienda, desde donde hizo una llamada al jefe de su mamá, luego de que esta se lo solicitara porque se sentía enferma.

Andrea Marcela García Buitrago cursaba el grado quinto en el Instituto Técnico Gonzalo Suárez Rendón de Tunja.

En Medicina Legal indicaron que a la niña le intentaron quemar las manos y parte del cuerpo. Reportaron, también, que la causa de su muerte fue asfixia mecánica.

El informe forense reveló que a Andrea Marcela la habían estrangulado con las manos y que no presentaba signos de violencia sexual. El cuerpo presentaba daños generados por animales, lo que haría pensar que el crimen ocurrió mínimo 48 horas antes de ser encontrado el cadáver.

Su familia sigue esperando que den con el asesino de la niña.

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